Hace unos días, la Secretaría de Turismo de Jujuy y la Comisión de Turismo de la Legislatura provincial, comenzaron a trabajar en la modernización y diversificación de la actividad en la provincia a través de nuevas herramientas tecnológicas y estrategias de gestión.

Este encuentro es solo un ejemplo del trabajo que están llevando adelante para la transformación de Jujuy y que viene de un desarrollo que se dio en la última década. Para conocer más sobre el desarrollo del turismo en la provincia, Mensajero conversó con Federico Posadas, ministro de Cultura y Turismo de la provincia

¿Cómo lograron el posicionamiento de Jujuy como destino turístico?

- La transformación de Jujuy es de los últimos 8 o 10 años y fue de la mano de una fuerte campaña promocional y mucha inversión en infraestructura pública. Se cambió el eje del turismo en la provincia, que antes se focalizaba en la capital, prácticamente no tenía turistas, era el subproducto de otra provincia, porque el pasajero entraba y salía y a veces ni siquiera se enteraba de que estaba en Jujuy.

¿En cifras o estadísticas como se ve reflejado este trabajo?

- Aumentó el pernocte de 1,8 a más de 3 noches por pasajero, se empezó a visibilizar a Jujuy como un destino en sí mismo, no como el subsistema de otros. Entonces, ya demandan a la provincia de manera autónoma. También hay que destacar todo lo que vino de la mano de la inversión en infraestructura con el Puerto Nuevo, con un producto innovador como el Tren Solar de la Quebrada, con el Cabildo histórico y la mejora de todo el casco histórico de San Salvador. A su vez, se hizo un mejoramiento de los caminos internos y ni hablar del Lola Mora, que empezó también a generar un centro distribuidor en la capital.

"De la mano del turismo, en la última década se triplicó el impacto económico en la provincia"

¿De qué manera está creciendo San Salvador de Jujuy?

- Hubo una transformación muy fuerte de la mano de la inversión privada, sobre todo en gastronomía y en alojamientos turísticos; así como en el aeropuerto nuevo, que no solo es infraestructura sino que también triplicamos la conectividad en los últimos tres años. 

Este es un avance que impacta en la provincia…

- Es una muestra clara de que Jujuy es uno de los destinos turísticos que más creció en la Argentina y sobre todo en los últimos diez años, pero fundamentalmente a partir de la pandemia. Creo que tuvimos una muy buena estrategia, en términos de armado de un destino combinado; además de un elemento exógeno como fue la pandemia, que hizo que se visibilizaran muchísimo más el interior del país. 

¿De qué manera notaron esa evolución?

 - Jujuy no solo tenía mucho potencial sino que lo había desarrollado en los últimos cuatro años. Fue como un despegue. Pasamos de 900 mil turistas a 1,5 millones. Prácticamente se triplicó el impacto económico en la provincia de la mano del turismo, porque crecieron todas las variables: el gasto promedio diario, la cantidad de tiempo que se quedan y la cantidad objetiva de turistas, con más vuelos, con mejor conectividad, con más caminos. 

¿Cuáles fueron las obras que se hicieron?

- Por ejemplo, logramos mejorar los accesos, conectar un camino que va desde Humahuaca al Parque Nacional Calilegua y reactivar también la zona de las yungas y hacer que Jujuy ya no sea solo la quebrada, que obviamente es lo que más tracciona por la mayor cantidad de camas que hay, pero también ya aparece San Salvador en el mapa, las yungas, la red de turismo rural comunitario en La Puna. Es un combo mucho más integral que hizo que hoy tengamos uno de los mejores niveles de ocupación del país y el mayor crecimiento. Creemos, en términos objetivos, que prácticamente de todas las provincias de la Argentina, independientemente de los ciclos económicos que está viviendo el país (pasamos de mucho gasto público a muy poco; de políticas macroeconómicas muy expansivas a muy restrictivas; de un tipo de cambio súper caro a uno barato. La verdad que somos muy bipolares en términos macroeconómicos dentro de la Argentina) Jujuy está logrando posicionarse más allá de los vaivenes económicos del país.

Un cambio de paradigma tan grande como el que hizo Jujuy en cuanto al turismo portas adentro debe ser muy difícil

- Creo que lo más difícil fueron los primeros años porque veníamos de muchos años de conflictividad social y más allá de que rápidamente desde 2015, cuando Jujuy se estabilizó, se generó un crecimiento. En los primeros cuatro años, hasta la pandemia, no hubo prácticamente inversión privada. Eso demuestra que cuando se rompe la confianza es rápido, pero regenerar es lento. Después de la pandemia, a partir de casi el sexto año de crecimiento consecutivo empezamos a ver signos de recuperación en la inversión privada. A la par de la pública, que en una primera etapa se hizo el aeropuerto, la ruta 34, el Xibi Xibi y comenzaron los trabajos en el Cabildo y en el tren. 

¿Cómo notaron que estaban recuperando la confianza?

- Aparecieron los cinco estrellas en San Salvador, las mejoras en los hoteles boutique en La Quebrada, los glampings en las Salinas y las inversiones en las fincas privadas en la zona de las Yungas asociándose al turismo y naturaleza. O sea, la explosión que vimos nosotros por parte de la demanda a partir de 2015-2016 recién tuvo un correlato de crecimiento por parte de la oferta a partir de 2020-2021 y ahora viene con toda esa inercia en la que todos quieren invertir en turismo en Jujuy. Este escenario vino acompañado de una profesionalización de lo que ya de por sí tiene culturalmente el jujeño que es agradable, que es servicial, que te recibe siempre con los corazones abiertos pero también hay que darle un plus de capacitación para acompañar también todo ese proceso. El cambio cultural que vimos es que antes se le preguntaba a cualquier persona de clase media, incluso media alta, cuál era la máxima aspiración laboral, era entrar al Estado. Hoy, aspiran a entrar a algún lugar de la actividad turística o minera o de la industria de la energía sola. 

"De la mano del turismo, en la última década se triplicó el impacto económico en la provincia"

¿Cuál es el impacto de la actividad turística jujeña en el empleo?

- El turismo es la más intensiva en mano de obra, creció prácticamente en mil puestos de trabajo por año desde 2016 hasta la fecha, o sea, aumentamos casi 10.000 puestos de trabajo en los últimos 10 años y eso habla también del crecimiento y la expectativa que generó la industria turística en la provincia. Por cada punto que subió en términos económicos aumentó un punto y medio en la participación del mercado de trabajo. 

Hablábamos de las obras, ¿en qué situación están ahora ante el contexto nacional?

- En los sectores en los que el Nacional dejó de hacer obras, el Provincial no las está manteniendo, sino que además pasó a cubrir las obras que el Gobierno nacional había dejado de hacer. Me refiero a rutas nacionales, puentes, construcción de escuelas, saneamiento. Somos la provincia que más cantidad de rutas provinciales ha construido en el último año, el doble por ejemplo de lo que hizo Provincia de Buenos Aires en 2024, y en un marco de mucha austeridad y de equilibrio fiscal. Ese también ha sido uno de los logros que cuando nos juntamos con el Gobernador, nos dice que la vara del turismo está muy alta. Y hay que destacar que también hay un acompañamiento en presupuesto. 

¿Hacia dónde quisieran que apunten la inversión privada?

- Uno de los grandes desafíos era tener un hotel 5 estrellas en San Salvador, que además no solo demoró la reacción por parte del mercado para apostar a Jujuy, sino que una vez que lo hizo demora la construcción también de un hotel 5 estrellas, que mínimo son3 años. Ya pasaron los años de recuperación de la confianza y están pasando el segundo año de construcción de ese primer hotel, que lo vamos a tener habilitado el año próximo. Se está poniendo la piedra basal de un nuevo hotel también de una cadena salteña que está invirtiendo para hacer un hotel 5 estrellas también en San Salvador. Y un tercer hotel que va a empezar a fines de 2025, con lo cual a finales de 2028 va a estar seguramente inaugurado. O sea, entre este año que viene y los próximos dos años vamos a tener tres hoteles nuevos en San Salvador que van a cambiar la fisonomía de la capital. 

¿Esto partió de una idea de apoyo desde el Estado?

- Son políticas que se empiezan a implementar en un momento, pero que impactan casi a lo largo de una década para poder visibilizarse. También se va ir generando una red de incentivos para que el privado vaya invirtiendo a nivel gastronómico en la provincia. Solamente en San Salvador, después de la pandemia, tenemos registrados más de 60 emprendimientos gastronómicos. Cambió la noche jujeña. También hay que nombrar la ruta del vino, que la verdad que hace 10 años no la teníamos, eran solamente tres bodegas, que era imposible generar una ruta. Hoy tenemos 20 de un promedio de 5 o 6 hectáreas, que son chiquititas, pero que ya arman un circuito interesante como para poder recorrer los valles y la quebrada. Nos da un producto extra para complementar con la gastronomía. El clima de época es muy favorable para la inversión turística. 

Este fin de semana se realizó la Vendimia en Maimará con feria de vinos, encuentro de chefs y fiesta electrónica

¿Tienen alguna referencia de estadísticas de las reservas para Semana Santa? 

 - A esta altura estamos en niveles muy similares a los del año pasado, que estábamos en un 60 %. Creo que vamos a terminar en un 80 % de ocupación, así que seguramente va a ser una muy buena Semana Santa. También para marzo, abril y mayo estamos notando mejores niveles de ocupación que enero y febrero, así que vamos cumpliendo con el objetivo de romper la estacionalidad. Tuvimos un carnaval récord, dos puntos por encima de 2024, y tenemos prácticamente dos meses de temporada baja, que son junio y diciembre. Obviamente es un año complejo, porque sabemos que el tipo de cambio está siendo quizás una barrera para que venga una mayor cantidad de turistas. Estamos trabajando fuerte con la conectividad regional, con el vuelo de Paranair, que nos conecta con Paraguay; y viendo de abrir conectividad con Iquique, que estamos ahí muy cerca de cerrar un acuerdo también con Paranair; trabajando con JetSmart para que vuelva a la provincia; y tratando de que Aerolíneas, si no nos incrementan las frecuencias, que nos aumenten el tamaño de los aviones, porque estamos prácticamente al 90 y pico por ciento de ocupación en todos los vuelos que nos conectan con Buenos Aires y sobre todo con Córdoba. El desafío es seguir trabajando en romper la estacionalidad y tener turismo los 12 meses de año.