La última semana fue de gran intensidad y emoción para Gran Bretaña. La llegada del bebé real, George Alexander Louis, hijo de los duques de Cambridge, Kate Middleton y el príncipe William, nacido el pasado 22 de julio, despertó un fenómeno de “baby boom real” que el Reino Unido aprovecha para transformar su oferta turística.
Estadísticas revelaron que el embarazo real está detrás del mayor pico de natalidad que Inglaterra ha experimentado en los últimos 40 años, debido a que las más recientes cifras indican que este año nacerán allí 700 mil bebés. Este importante número no se había superado desde 1971, según el Royal College of Midwives.

Turismo de gestación
Ante estos datos, Inglaterra halló la oportunidad para fusionar el turismo con la dulce espera, lanzando ofertas que van desde cuidar a la futura madre con clases de preparación al parto, yoga, relajaciones y tratamientos de salud, hasta jornadas de visitas culturales o tardes de compras exclusivas para mujeres. Todo sea para aprovechar el boom comercial que trajo el pequeño George bajo el brazo.
Las ofertas también incluyen a los acompañantes de las embarazadas. Hay planes para madres e hijas, parejas primerizas, parejas jóvenes, hasta para compartir con la futuras abuelas. Son planes muy variados y ajustados para vivir una experiencia diferente a la que se podría sentir en cualquier otra circunstancia de la vida.
Por ejemplo, el hotel Hilton London Kensington ha diagramado un paquete turístico denominado ‘Tot-ter Around Kensington’, exclusivo para las nuevas mamás. Aquí, los huéspedes podrán disfrutar de dos noches de hotel, acompañados de unos días de compras, en un entorno ideal para fortalecer los vínculos entre madre e hija, o para mimar a las futuras madres.
También, el hotel Bedruthan Steps de Cornwall ha creado una oferta de descanso bajo el título ‘Welcome to the World’, que incluye clases de yoga, de masaje neonatal y de natación para estimular el vínculo afectivo entre los padres y el recién llegado.
Pero eso no es todo: además de estos atractivos, el hotel ofrece talleres psicológicos sobre formas de abordar algunos de los retos con los que se enfrentan los nuevos papás.
Por último, una oferta exclusiva para futuros papás es la que brinda la marca real de champán Waitrose, o la de vino Chiltern Valley Wines. Éstas organizan catas y visitas para que puedan celebrar con unas buenas copas la llegada del recién nacido.

Royal Baby, The perfect bussines
Los analistas estiman que la fiebre por el bebé real podría dar un impulso a la economía británica de más de 240 millones de libras (unos 380 millones de dólares procedentes del turismo y los souvenirs).
El alcalde de Cambridge, Paul Sanders, declaró que es “un gran honor” para la ciudad el título elegido. “Estoy seguro de que la población de Cambridge lo apreciará enormemente. Es encantador mantener un vínculo cercano con la Familia Real. Creo que cualquier cosa que mantenga a Cambridge en el ojo público es bueno, ya que dependemos del turismo”, afirmó un conmovido Sanders.
Es evidente el gran negocio que supone el nacimiento del niño George. Los británicos celebraron y lo continuarán haciendo en los pórixmo días.
El nacimiento del tercero en la línea de sucesión es tomado como una fiesta nacional. Además, supondrá un envión para la economía británica y, en especial, sus comerciantes que hacen negocio con cada aspecto de este nacimiento real.

La familia también
Nadie quiere quedarse fuera del negocio. Según las estadísticas de varias consultoras, el cálculo promedio es de US$ 420 millones en merchandising y negocios relacionados con el heredero. Y nadie desaprovechó la ocasión. Ni la empresa privada, que ha lanzado de todo, hasta la misma Casa Real, que llega incluso a tener bolsas oficiales para vomitar con el logo del bebé.
El abuelo paterno, el príncipe Carlos de Gales, ha lanzado los zapatitos hechos a mano y los diminutos sombreros comercializados a través de su “marca” Highgrove.
Si de familia se trata, los abuelos maternos han ido más allá y ya anunciaron que su compañía especializada en productos para fiestas infantiles, Party Pieces, sacará varias promociones temáticas alrededor del ‘royal baby’.
Por otra parte, tan sólo el rumor de que Kate compró un carrito azul de la marca Bugaboo ha disparado un 13% las ventas de esa marca. George trae suerte.


Algunas cifras
Según la consultora KPMG, la boda real de los duques de Cambridge en abril de 2011 empujó el gasto de los británicos un 7%.
Datos del Centro para la Investigación de Venta al Por Menor indican que los británicos y los turistas gastarán en estos días US$ 96 millones sólo en souvenirs del bebé real.
La Royal Collection Trust ha lanzado la casa por la ventana con el pijamita para niño de guardia real.
US$ 108 millones gastarán los ingleses en champaña y en espumantes para celebrar el nacimiento