El hotelero y actual Presidente de FEDECATUR, habla cómo el turismo está logrando ser considerada una actividad económica en muchos ámbitos empresariales y gubernamentales.

Presentate por favor.

Soy tucumano, y ejerzo la presidencia de FEDECATUR desde diciembre del año pasado. Desde hace dos años soy el presidente de la Federación Económica de Tucumán, una federación que agrupa 68 Cámaras empresarias donde está Producción, Industria, Comercio y Servicio, y esta es la primera vez que alguien del sector turístico accede a la presidencia de la entidad más importante, diría, del norte argentino.

Soy de una provincia donde sólo la actividad del limón exporta 650 millones de dólares por año, y esos industriales están sentados en la mesa de nuestro Comité. El haber elegido a alguien de turismo habla de la importancia que le empiezan a dar en mi provincia, como una actividad económica.

¿Qué es FEDECATUR?

Es una unión del sentir de todos los empresarios del interior que aman esta actividad, con una visión de lo que llamamos la Argentina profunda adonde tenemos que llegar, hablando de la importancia que tiene el turismo. ¿Por qué? Porque somos unos convencidos que con esta actividad vamos a generar puestos de trabajo, y no es un slogan.

Caminar por los Valles Calchaquíes de Tucumán, la Ruta 40, es ver lugares donde solamente puede haber trabajo si hay turismo. No somos dirigentes de escritorio, somos dirigentes que están al lado de la persona que está trabajando y conocemos todos los lugares. Soy de una provincia en la que en el 66 cerraron 11 ingenios, y sé cómo se volvió a generar trabajo. Se hizo creando fábricas, pero también creando productos turísticos, porque en esa época Tucumán llegó a ser la puerta necesaria para entrar al Norte, y hubo gobiernos que desarrollaron el turismo. Fue cuando yo me enamoré de la actividad. Tucumán fue la cuna de FEDECATUR, fue donde dirigentes del interior se juntaron hace 37, 38 años, a los efectos de darle otra visión, que no es otra cosa que ver que hay otra vida fuera de las grandes urbes.

¿Cómo ha evolucionado en el poder político del interior la conciencia turística?

Eso fue un trabajo de nuestras Cámaras. Nosotros, desde FEDECATUR, hemos trabajado fuertemente en aconsejar al gobierno de turno sobre la importancia, con números en las manos, de lo que significaba el turismo. No sirve si nosotros no tenemos la información a través de entidades oficiales, u Observatorios, para decir cuánto tenemos de mano de obra directa y cuánto generamos dentro del PBI de cada provincia.

Y no ha sido sólo hablar. Hoy tenemos Secretarios de Turismo o Ministros, que surgieron de FEDECATUR, como Daniel García, de Río Negro, y en donde acaban de conseguir una ley por la cual se genera que un porcentaje de ingresos vaya para obras de infraestructura turística.

No sólo hablamos, sino que ponemos gente para ayudar en este desarrollo, y vamos a seguir trabajando en esta línea. Entendemos que cuando un gobernador o una provincia no le ha dado importancia al turismo no es problema del gobernador, es problema nuestro, porque no le hemos hecho saber, ni hacerle ver cuál es la importancia.

¿Cómo repercute en las economías regionales este crecimiento de la actividad?

Si hay algo que está creciendo es el turismo como una actividad más dentro de las economías regionales. El turismo no es sólo viajar, sino que es ir y conocer cómo se hace el pimentón, o cómo se llega al vino, por eso el éxito del Enoturismo, y la industria azucarera. Incluso desde una visión hasta agraria, poder ir a un ingenio, y explicar que se está ante la industria pesada más antigua de América Latina, donde trabajan 50 mil personas, eso también hace a la cultura. En la medida en la que se ve cómo se hace el pimentón secado en los Valles Calchaquíes, se está llevando más ingreso a esa actividad, y alguien, cuando visita una fábrica, una bodega, no sólo ha visitado y pagado su entrada, sino que va a tener una identidad con lo que produce esa fábrica y es el futuro comprador de los productos. Eso está probado.

En la medida que lo podemos hacer entender a quienes están manejando los destinos de una provincia, que el turismo está jugando un papel preponderante dentro del desarrollo económico de un lugar, habremos conseguido nuestro objetivo.

¿Cómo se puede incentivar ese tipo de turismo?

Tenemos que trabajar para que la gente que tiene algo que aportar, ya sea historias o formas de hacer las cosas las cuente, y que no se vaya al cordón industrial de una ciudad. Ese es el valor fundamental del turismo, que la gente se quede en sus lugares, donde crecieron. En la medida en que la gente pueda vivir de eso y de las tradiciones, vamos a tener una Argentina que merezca la pena visitarla, sino todos los hoteles de cadena son iguales.

Ese es un cambio que se está pidiendo. Hay muchos congresos pequeños que buscan no reunirse en hoteles de cadena sino en aquellos establecimientos que representen el lugar. Y el turismo va a funcionar en la medida que nosotros respetemos eso, que cuando vos estés con la persona que te sirva un café, él te cuente la historia de ese lugar que vos estás visitando.

¿El turismo no debería vincularse más con otros ministerios?

Sin dudas. Hay experiencias y experiencias, nosotros, en el interior, por cómo son las estructuras, sí interactuamos. En mi caso, soy vocal de un Ente Mixto de la producción, el Instituto de Desarrollo Productivo de Tucumán. Soy director ad honorem, de una entidad donde me siento junto al ministro de la producción de la provincia, y hemos peleado mucho para que una silla sea de Turismo ya que es ahí donde se piensa la estrategia productiva de la provincia. Es donde se plantean los problemas de competitividad, de sustentabilidad, etc.

A nivel nacional, hay que afianzar un trabajo conjunto con turismo, pero desde la visión clara que es una actividad, ante todo, económica. Por lo tanto, tiene que tener resultados económicos, y hay que tratar con quien haya que tratar, para que los números sean sustentables y podamos hacer crecer cada vez más esta actividad.

Hacés referencia a la cuestión económica del turismo, pero no hablas de la parte política. ¿Qué habría que hacer para que la voluntad política incida en el turismo de manera más fuerte?

Es un trabajo que nosotros como Federación de Cámaras tenemos que hacer, y esas decisiones en las provincias dependen de una sola persona: del gobernador.

Hay algunas provincias que se transformaron por completo gracias al poder político, Salta por ejemplo, con el gobernador Romero se trazó un Plan que tuvo continuidad y hoy es lo que es. Porque una vez que probaste los beneficios del turismo es muy difícil que alguien reniegue de lo que les está dando resultados.

Hay que llegar a los gobernadores, hay que llegar al Presidente, no hay que gastar tiempo por los costados, y después serán ellos los que usen los ministros adecuados, como Economía, sí, para sacar promociones económicas, y el ministro de turismo trabajando sobre las condiciones de difusión y promoción de todo lo que sea producto. Ahora eso sí creo que tenemos que trabajar con el candidato a gobernador durante la campaña, es el momento de llevarle un Plan de Turismo y sacarle un compromiso y decirle “si vas con este plan, el sector acompaña” porque después que se gana es muy difícil poner las condiciones para generar algo.

Nosotros en Tucumán lo hemos hecho así y a los dos candidatos le hemos presentado nuestros planes y de ese Plan ya se va haciendo la mitad. Uno de esos puntos era poner en valor las ruinas de Quilmes donde se acaba de inaugurar un centro de visitantes. Eso estaba en el Plan y es importante al momento de pedirle explicaciones al año de haber asumido por qué no se cumplió con lo prometido.

Hay que hacer entender que si el turismo funciona, habrá tizas para la escuela o los algodones para el hospital. Turismo es antes.

Y lo digo convencido porque lo he vivido en mi provincia. Cuando entré a la actividad el gobernador de entonces ya ocupaba el cargo y yo chocaba con eso. La estrategia que tiene que aplicar un dirigente es sentarse con los equipos de trabajo antes de que asuman porque ellos te buscan en ese momento, quieren el acompañamiento del sector. Tiene que haber un compromiso de las obras o economías a realizar.

¿La dirigencia está a la altura de ese desafío?

Creo que sí, hay dirigentes muy buenos, pero como en todo no son la mayoría. Lo que a nosotros nos está faltando son dirigentes más jóvenes. Estamos fallando nosotros, porque hoy cuando me siento en la mesa estoy viendo gente grande, y quiero ver jóvenes.

¿No es tiempo de que haya más representantes del turismo donde deben estar? Como en las Cámaras de Diputados y Senadores.

Es todo un tema y hay que trabajar esa línea. Pero es una falencia el tener gente que nos represente donde hay que discutir las leyes, porque cuando uno tiene que explicar algo, ya perdió. Turismo es mucho más de lo que muchos creen.

La gran problemática está en la génesis del dirigente, donde en el estatuto de las Asociaciones o de las Cámaras existe la prohibición de hacer política partidaria, y si la llegaras a hacer, tenés que renunciar. Si yo me candidateara debería pedir licencia o renunciar a la Cámara.

Por eso se trabaja con las comisiones de enlace, con los cuerpos técnicos de las Cámaras cuando está por salir un proyecto. Fue lo que se hizo con la Ley de feriados largos. Nosotros formamos parte de las comisiones de enlace para defender nuestro punto de vista. Pero coincido en que nos falta mucho más peso político y poder de lobby, a pesar de que hemos tenido dirigentes que han trabajado bien eso, pero son pocos.

Esto, que lo ves a nivel nacional, se nota bastante más en las provincias, donde el poder está más concentrado, o sea, las legislaturas, cuando tienen mayoría. La Cámara de Tucumán es el brazo político de la actividad, hacemos política empresaria y turística. Pero a nosotros nos interesa quién será el Secretario de Turismo, qué ley se tratará. Lo hacemos sentir. Y en eso estamos avanzando desde FEDECATUR en varias provincias.

En 2002/3 la devaluación hizo que el argentino deje de viajar tanto afuera, y mire hacia adentro. ¿Qué está pasando ahora?

He leído algunos títulos y me parece que se están adelantando a un escenario que no creo sea similar. Sí me parece que ocurrirá lo que planteás, porque es lógico, pero no se lo está trasladando a los precios. Entiendo que el turismo interno crecerá, el tema es en qué tiempo se puede llegar a trasladar a precios el aumento del dólar. Si esto es una devaluación exitosa, porque la economía siempre se toma revancha, se acomodarán los precios.

El tema es cuándo y cómo. Igual, devaluar no es bueno, significa empobrecer, perder valor. Una cosa es tocar el tipo de cambio, que es algo que hacen los países que pueden hacerlo, devaluar lo hacen los países que tienen problemas. No dejo de ver la economía en su totalidad.

La quita del IVA al turista extranjero en la hotelería ¿Cuánta incidencia tuvo en Tucumán?

Crecimos un seis o siete por ciento. Hay provincias que tienen porcentajes mayores o menores. Nosotros estábamos esperando en el orden de un cinco por ciento, pero los números que nos da el Observatorio están en el orden del siete. Claro que tampoco teníamos gran movimiento de extranjeros en Tucumán. Entonces, el aumento lo podemos entender por oportunidad de negocios, pero también por un tema de origen, el francés, el belga, el alemán, claramente viene por los vestigios de la cultura precolombina.

¿Sobre qué se debería trabajar más para que la industria turística sea sustentable? Porque la sustentabilidad es ganar plata.

Nosotros, desde la CAT y FEDECATUR, claramente debemos trabajar sobre los costos laborales e impositivos. Sería un boom para el turismo poder bajar los costos operativos, porque generaría mucho más trabajo de lo que está generando. Acá hay un cambio de paradigma en el trabajo, y creo que tenemos que trabajar, pero todos los sectores, no sólo turismo, por otro contrato laboral. Hay mucho para trabajar, el actual gobierno conoce el tema, pero el problema es que no lo puede hacer. El costo laboral e impositivo hay que bajarlo. Ahora bien, la pregunta es con qué se vive. Hay que sacar una serie de privilegios a un montón de sectores que lo tienen.

Pero ¿quién lo hace? Porque los sindicatos hacen mucha fuerza.

Antes no lo era. Pero el haber conseguido un convenio especial para la explotación especial de Vaca Muerta, donde evidentemente se ha entendido que para desarrollar eso se necesitaba otro convenio. Esto hay que trabajarlo con los sectores y sindicatos, para que entiendan, que para que esto sea sustentable, tenemos que tener otro ordenamiento, porque el cambio está acá a la vuelta.

FEDECATUR fue una parte muy importante en las últimas elecciones de la CAT. ¿Cuáles son los planes para llevar a cabo el proyecto?

Entendíamos que FEDECATUR tenía que volver a tener una fuerte impronta política dentro de la Cámara Argentina de Turismo, y conjuntamente en el proyecto que hemos apoyado, claramente habíamos trabajado para que FEDECATUR tenga una acción importante dentro del entramado político de la Cámara. Entendíamos que no teníamos el lugar que debíamos. Hemos pensado, y no nos hemos equivocado, que este era el camino que teníamos que seguir. Y lo vimos desde el primer momento, porque FEDECATUR tiene un pensamiento bastante unificado sobre lo que quiere dentro de la actividad, que no es sólo fomentar el turismo interno, sino fomentar al turismo todo. Pero no habrá un desarrollo pleno, si no hay un desarrollo sustentable del interior. Con Aldo Elías como presidente de la CAT se trabaja en esa línea, haciendo hincapié en la problemática económica que se está dando en todas las actividades.