Con el apoyo de los gremios aeronáuticos, la CTA, la CGT y de bloques como el de Claudio Lozano, el ARI disidente y los radicales K, el oficialismo obtuvo media sanción al proyecto re-estatizador de AR y Austral.

“Hoy es un día de fiesta”, afirmó el titular de la Asociación Argentina de Aeronavegantes (AAA), Ricardo Frescia, en diálogo con este medio. El gremialista presenció gran parte de la sesión en las galerías que rodean al recinto parlamentario, y dejó de atender el debate legislativo por un momento para poder dialogar con Mensajero Periódico Turístico. “Creo que en esta primera etapa el proyecto va avanzar sin problemas, se va a conseguir la media sanción”, dijo con optimismo. Minutos más tarde, el presidente de la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA), Jorge Pérez Tamayo, expresó lo mismo, al opinar que “evidentemente, se va a ganar la pulseada”. Ninguno de los dos se equivocó; el correr de las horas les daría la razón. Pasada la 1:30 del viernes, luego de 13 horas de discusión, se sabía que el oficialismo tenía amplia mayoría de votos. Los números fueron contundentes: el proyecto de re-estatización de AR y AU consiguió la media sanción en la Cámara Baja, con 167 votos contra 79.

Desde el palco
A pocos metros de Frescia estaba el presidente de la Asociación de Personal Aeronáutico (APA), Edgardo Llano. Ambos aplaudieron fervientemente al ex sindicalista y ex representante del Estado en Aerolíneas Argentinas Ariel Basteiro -hoy diputado del bloque Encuentro Popular y Social-, que tenía junto a la banca una bandera argentina con el logo de AR. “Como en 2001, hoy también decimos: ´todos somos Aerolíneas´”, dijo. También hubo miradas de asentimiento cuando sostuvo que “muchos opositores a este proyecto sólo buscan rédito político”. Lo que aún no queda claro es qué va a suceder con la deuda -estimada en 890 millones de dólares-, pero Basteiro quiso responder a las acusaciones que hicieron diputados de la Coalición y la Unión Cívica Radical al señalar que el Gobierno quería cargarle el pasivo al pueblo argentino: el ex APA aseguró que “nadie dijo, ni ningún texto expresa que el país se va a hacer cargo del monto”. Y agregó que “aún no se sabe realmente a cuánto asciende la deuda. El número que se menciona puede estar inflado”. A esa altura, en las galerías ya había mujeres con remeras blancas que llevaban inscripta la leyenda “Salvemos a Aerolíneas y Austral”. Más de una tenía, además, las mejillas pintadas con los colores celeste y blanco.
Así como se mostró cómplice de Basteiro, con gestos y señas, Frescia fue muy crítico de otros diputados. “La oposición plantea la quiebra, pero crear una nueva empresa llevaría mucho más de tres meses, aunque ellos digan lo contrario. (Ricardo) Cirielli y (el presidente del bloque de la CC) Adrián Pérez dicen que van a conseguir aviones nuevos, pero no es tan sencillo. Además, la quiebra le costaría más dinero al Estado que la deuda, por eso les pedimos a los legisladores que estudien, investiguen y se dejen de chicanear para conseguir beneficio personal”.

El aguante en las calles
Unas horas después, el frente del Congreso Nacional, ofrecía un panorama futbolístico: cientos de trabajadores saltaban, cantaban, tocaban bombos y flameaban banderas de sus respectivos gremios (APLA, APA, UPSA, AAA, entre otros). “El que no salta es un gallego, el que no salta es un gallego”, gritaban pilotos de APLA, mientras Pérez Tamayo sonreía a un costado, aunque sin participar. También estuvieron el secretario General de la Central de Trabajadores de la Argentina, Hugo Yasky (ver recuadro) y el líder de la CGT, Hugo Moyano.
Sobre la Avenida Entre Ríos, el Titular de APLA le dijo a este periódico que “ahora hay que empezar a trabajar con los senadores para la segunda etapa legislativa. Después de la re-estatización hay que pensar cómo se va a reconstruir la aerolínea de bandera”. Consideró que la deuda “no le corresponde al Estado argentino, sino a Marsans” y, al  igual que Basteiro, que “hay que definir la cifra”. En relación al proyecto presentado por la UCR, la CC, el Pro y el FREJULI, entre otros bloques, Pérez Tamayo fue rotundo: “Al día siguiente de haber realizado la conferencia de prensa nos invitaron a los gremios para saber qué pensábamos de su propuesta. El señor (Federico) Pinedo (N. de la R.: presidente del bloque macrista de diputados) se quedó dormido y cuando se despertó, se levantó y se fue. Después dijo que no coincidía con el punto de vista de los trabajadores”.
Por su parte, Carlos Rustán, presidente de la Unión de Aviadores de Líneas Aéreas (UALA), subrayó que “el análisis debe ir más allá del hecho de que una empresa vuelva a ser estatal, sino que debe incluir un plan aerocomercial a largo plazo para el país, y eso no lo puede ni debe definir un privado”.
Rustán también marcó las diferencias con AR y de esa manera se refirió al proyecto de la oposición que proponía la creación de una sola compañía con los nueve mil trabajadores. “Unir empresas que son culturalmente diferentes es peligroso y nosotros queremos evitarlo porque puede ser muy grave”, advirtió.

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