Según el diario el Cronista, el stock de crédito en dólares contraído con plásticos creció hasta los u$s 453 millones promedio para la primera semana de febrero. Esto implica una suba del 46% si se lo contrasta con el promedio de enero. El incremento significa también un pico histórico en la serie que semana tras semana promedia y releva el Banco Central y podría constituirse en un argumento de peso para que la AFIP realice modificaciones que busquen atenuar la demanda de billetes en el mercado cambiario local convocadas para sufragar los gastos realizados.
Desde un punto de vista referencial, el único periodo que se acerca a los niveles actuales hay que buscarlo en agosto de 2012, cuando el promedio de los consumos saldó u$s 414 millones para el mes, si bien en la forma diaria el stock alcanzó un record de u$s 462 millones. Precisamente fue en los primeros días de septiembre que la AFIP decidió implementar un recargo del 15% para los consumos realizados en el exterior o vía Internet con tarjeta (a cuenta del pago de Ganancias o Bienes Personales), lo que redundó en una caída posterior de mas de u$s 200 millones en el stock del Banco Central, y que tuvo su punto de inflexión en diciembre de 2012, fecha a partir de la cual el incremento se evidenció nuevamente.
Si se hace el cálculo diario, la sorpresa puede resultar mayor: los u$s 456 millones de la primera semana de febrero implican un incremento en 6 días de u$s 28 millones con respecto al último día de enero, lo que arroja un promedio de casi u$s 5 millones diarios.
En la city hay quienes especulan y creen que la AFIP tenderá a proponer nuevas medidas que permitan compensar la salida de dólares por los consumos con tarjeta. Fundamentan esta opinión en que con la suba del dólar informal (ayer cerro cerca de los $ 7,70), la brecha entre el tipo de cambio oficial (sumándole el 15%) versus el precio del dólar en el mercado paralelo han cimentado una inercia donde cada vez resulta mas ventajoso utilizar el plástico para realizar las compras en dólares, siempre y cuando no se tenga acceso al mercado oficial.
El tipo de cambio que se obtiene al consumir con tarjeta en el exterior está hoy en torno a los $ 5,90, cerca de $ 1,80 por debajo de la cotización en el mercado ilegal. La brecha entre un valor y otro, del 53%, resulta, en opinión de los expertos, un incentivo suficientemente poderoso para compensar, en muchos casos, el costo del viaje al extranjero. De todas formas, advierten que es en estos casos donde la AFIP realiza un control exhaustivo en función de los cargos asociados a la tarjeta y el consecuente respaldo patrimonial y tributario que debe acusarse para que el fisco autorice esos consumos sin el reclamo respectivo.
A fines de enero, en conferencia de prensa, el jefe del organismo recaudador Ricardo Echegaray dijo que desde que comenzó a implementarse el régimen de retención a las compras con tarjeta de crédito, en septiembre último, el Fisco embolsó $ 600 millones por ese concepto. En otras palabras, los argentinos realizaron compras en el exterior o por Internet (en dólares) por $ 4.000 millones desde que se inició el sistema. De estas cifras se desprende que la cantidad de solicitudes de devolución fue mínima: si los 23.000 usuarios hubieran gastado esos $ 4.000 millones, habrían efectuado operaciones por $ 174.000 cada uno.

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