La semana del Carnaval, con los feriados de este lunes y martes, generó en Bariloche un nuevo pico de ocupación, que llegó al 90%.
El ministro de Turismo de Río Negro, Ángel Rovira Bosch, destacó que el movimiento resultó inédito para esta fecha, y dijo que en Bariloche "la afluencia de visitantes de Chile es aún más importante de lo que esperábamos por las reservas previas".
Aún sin las estadísticas definitivas en mano, el ministro indicó que "en toda la provincia la ocupación se mantuvo entre el 90 y el 100%", y agregó que, a diferencia de lo registrado en enero, "ahora la ocupación total es en la costa atlántica".
"Las Grutas, El Cóndor y Playas Doradas están repletas, y los feriados se sumaron al atractivo habitual de la Fiesta Nacional de la Manzana (en General Roca), que en el show central de anoche tuvo una concurrencia inédita de 80.000 personas", afirmó.
El funcionario expresó su satisfacción por la presencia en la cordillera de "muchísimos chilenos", ya que "el mercado fue una apuesta fuerte de Río Negro y Bariloche, y el movimiento turístico respondió en forma".
"Ya en enero nos sorprendieron los chilenos con muchos arribos, y en febrero, que es el mes preferencial para sus vacaciones, esperábamos un incremento interesante", sostuvo.
Rovira Bosch destacó el respaldo del Ministerio de Turismo de la Nación en las actividades promocionales y también en las fiestas populares, que este verano se convirtieron en destinos turísticos en sí mismos.
En Río Negro fueron exitosas las fiestas nacionales del Golfo Azul (Las Grutas), del Lúpulo (El Bolsón) y la Pera (Allen), y superó las mejores expectativas la de la Manzana, en el corazón del Alto Valle frutícola provincial, que convocó a visitantes de todo el país e hizo colapsar la capacidad de alojamiento de toda la zona.
A su vez, el secretario de Turismo de Bariloche, Fabián Szewczuk, también expresó su entusiasmo por el movimiento turístico del fin de semana largo, y explicó que "la calendarización nacional de los feriados tiene el gran mérito de este movimiento".
"Es como ya lo señalaron los expertos: para Bariloche, la suma de feriados nacionales, que permite a la gente planificar con buena antelación, generó una tercera temporada alta, y cada fin de semana largo es una muestra de eso", observó.
Bariloche y la zona tuvieron muy buen clima a partir del 6 de enero, con mucho calor, días despejados y sin viento, lo que convirtió a ríos y lagos en los mayores atractivos.
En ese marco los eventos al aire libre, en especial actuaciones artísticas, convocaron especialmente, al igual que bares y restaurantes con mesas en las veredas y patios abiertos, como no se había registrado en años.
Desde el viernes el Carnaval se celebró con desfile de comparsas por el centro y este lunes cerraba la celebración con un encuentro en el velódromo municipal.
El tiempo sufrió un brusco cambio este fin de semana: bajó la temperatura, llovió y el domingo se registró un fuerte viento, lo que no obstante no restó afluencia turística, ni siquiera desde los centros emisores regionales.
Szewczuk señaló que "el fuerte de visitantes de este fin de semana fue de Chile y el Alto Valle del río Negro y Neuquén, además de Chubut. Pero también vino mucho turismo de todas las provincias del país".

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