miércoles, 30, septiembre, 2020
CubaOnLine

No es ninguna noticia decir que la política a nivel nacional afecta, y mucho, los vaivenes de la industria turística, sobre todo en años eleccionarios como el que se acaba de ir. Parece que hubiera sido hace años pero el 2009 incluyó unas elecciones parlamentarias adelantadas para mitad de año que desembocaron en un resultado adverso para el Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, sobre todo en la provincia de Buenos Aires y en el crecimiento de la popularidad de figuras no tenidas tan en cuenta en años anteriores. Pero además, y mirándolo desde la óptica del turismo, el adelantamiento de las elecciones para el 28 de junio se transformó en un elemento más para complicar la temporada invernal -que tuvo su golpe de gracia con la llegada del virus AH1N1- y su promoción previa sino que también transformó los primeros seis meses del 2009 en un constante dejar todo para después del 28-J.
La bipolaridad, izquierda versus derecha, volvió a ocupar el centro de la escena en diversos debate mediáticos, sobre todo en lo relacionado con la ley de radiodifusión pero también con otras decisiones de Estado, como ser la estatización de Aerolíneas Argentinas, que ocupó un lugar preponderante durante los doce meses del 2009 a nivel país pero también dentro de la agitada vida del turismo que ahora tiene una nueva institución protagonista: el ministerio de Industria y Turismo, comandado por Débora Giorgi, cuyo rol fue el centro de las discusiones durante gran parte del año que se fue.
Pero comencemos el recorrido por un año que tuvo todos los condimentos posibles.

La novela de Aerolíneas
En el anuario 2008 de Mensajero esta historia había cerrado con final abierto: el Congreso aprobaba la expropiación de Aerolíneas Argentinas y Marsans cumplía con su promesa de iniciar una demanda ante el CIADI.
Pero el mes de febrero incluiría un nuevo elemento, muy tenido en cuenta a la hora de hablar sobre la aerolínea de bandera, pero también muy conflictivo en cada administración que AR tuvo a lo largo de su historia: los gremios. Antes de una visita de la presidenta de la Nación a España, se realizó una reunión en la quinta de Olivos -donde el sector turístico tuvo su presencia, que no sería la única de un 2009 donde el sector llegó a la Casa Rosada, al menos para presentaciones- donde la administración K se aseguró una buena relación con los sindicatos al firmar un acuerdo donde una equiparación de los aumentos salariales se intercambia por la paz. En aquel momento el titular de la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA), Jorge Pérez Tamayo, le había asegurado a Mensajero: “Todos los gremios tenemos la voluntad de sacar adelante a Aerolíneas. Queremos hacer todo lo que sea necesario para recuperar la confianza de los usuarios, y para que la transición (del Grupo Marsans al Estado) sea lo más rápida y lo menos dolorosa posible”.
Y en esa reunión fue donde se comenzó a tratar la compra de los Airbus que Marsans tenía pedidos desde 2007 a cambio del retiro de la demanda en el CIADI. Así, Cristina Kirchner, visitó a su par español, José Luis Rodríguez Zapatero, y le solicitó ayuda financiera. Finalmente en mayo, luego de versiones encontradas, el Consejo de Ministros concedió a Aerolíneas Argentinas un préstamo del Instituto de Crédito Oficial (ICO) por la suma de 250 millones de euros con los cuales el país se comprometió a comprar 30 unidades de Airbus y Marsans a retirar la demanda ante el CIADI.

AR y las elecciones
Con el desarrollo de las campañas políticas de cara a las elecciones del 28 de junio, todos los candidatos, sin importar si sabían o no muy bien la interna de Aerolíneas Argentinas debatieron sobre la estatización o no estatización de la compañía en intercambios verbales que demostraron la pobreza de la clase política argentina y que dejaron a todos los votantes tratando de descubrir ideas en medio de insultos y ataques encontrados. Mauricio Macri planteó que Aerolíneas Argentinas debería ser privatizada nuevamente. El matrimonio Kirchner no tardó en responder y defendió la estatización de la línea de bandera. De esta manera, quedaron plasmados dos modelos de gestión  para el futuro de un área estratégica en el Turismo nacional y una pregunta abierta de cara a las elecciones presidenciales de 2011 y el futuro de Aerolíneas Argentinas.
Pero llegó el mes de julio y la batalla por el directorio de AR tuvo una definición luego de la renuncia del hipercuestionado secretario de transporte Ricardo Jaime (ver recuadro): Julio Alak y Jorge Pérez Tamayo se disputaban la gerencia para sí. Sin embargo, a último momento apareció Hugo Moyano y se llevó el botín más preciado con la designación de Mariano Recalde al frente de la línea aérea. La llegada del abogado laboralista al frente del directorio de Aerolíneas Argentinas, puede leerse como un pago al titular de la CGT, quien anhelaba, sin ocultarlo, ese estratégico lugar. Moyano, después de la derrota del Gobierno, estaba muy atento a no perder las cuotas de poder que fue acumulando estos años. Su estrategia le dio resultado. Con esta última jugada, el camionero sumó para sus porotos otra área de la Secretaría de Transporte en la que controlaba el sector Automotor.
Austeridad y transparencia son las palabras que aparecieron permanentemente de la mano de las diversas presentaciones del plan de negocios que Mariano Recalde y Juan Pablo Lafosse, gerente Comercial de Aerolíneas Argentinas realizaron en los últimos meses del año: matutinos de tirada nacional, el Congreso, la Feria Internacional de Turismo, la CAT, la Junta Directiva Federal de AAAVyT y el CFT fueron algunas de las escalas que recorrió el plan.
Además de la renovación y unificación de la flota, uno de los puntos en los que más hincapié hicieron los funcionarios de la nueva administración de AR fue en la relación con los agentes de viajes, así lo explicaba Juan Pablo Lafosse en uno de sus diálogos con Mensajero: “Hoy para nosotros las agencias son, por lejos, nuestro principal canal de distribución. A lo que apuntamos es a afianzar esta alianza histórica. Más del 90 por ciento de nuestras ventas son a través de las agencias de viajes”. Y así el turismo comenzó a pedir un lugar en el directorio de AR, como muestra de ambos puntos sólo basta recordar el momento en la ceremonia de inauguración de FIT en que Ricardo Roza, presidente de AAAVyT hacía subir a Mariano Recalde para sumarse a los discursos.
Poco antes de la FIT, Mensajero realizaba un reportaje exclusivo a Mariano Recalde, quien entre otras cosas afirmaba: “Nosotros nos planteamos dos metas: una es recuperar el control de la compañía para que la manejen los cuadros gerenciales y no los gremios, y esto ya dio resultado” y por otro lado: “Aerolíneas va a seguir siendo una empresa que, más que buscar rentabilidad, va a tener como norte garantizar la conectividad de todo el país. Este es el eje y el objetivo esencial. Cuando la Presidenta me ofreció asumir me dijo dos cosas: hay que garantizar la conectividad -esto implica viajar a lugares que no sean rentables, aún cuando esto genere un déficit en la empresa- y que el déficit sea el menor posible. La idea es hacer una gestión racional y eficiente. El déficit cero no es el objetivo de Aerolíneas Argentinas, sino que el objetivo es la conectividad y garantizar el servicio a todos”.
“Estamos en un proceso en el cual intentamos tener la mayor transparencia y aceitar la comunicación en todo sentido sobre todo con el sector y con la sociedad en general” afirmaba Juan Pablo Lafosse, gerente Comercial de Aerolíneas Argentinas en el auditorio de la FIT en la única conferencia que tuvo auditorio con capacidad colmada. Días después en un reportaje con Mensajero Lafosse afirmaba: “El problema de los últimos meses es que se ha convertido a Aerolíneas en un campo de batalla político. Hay una pugna ideológica y creo que es un error total. Nosotros queremos mostrar en resultados que estas sospechas y barbaridades que están diciendo no se puedan sustentar. Es muy fácil hablar mal de Aerolíneas cuando se viene de un proceso anterior calamitoso”.

Pánico más contagioso que la gripe
Como suele suceder, las complicaciones de la economía afectaron y motivaron las decisiones políticas de un sector que venía golpeado desde el año anterior por la crisis financiera internacional. Pero este año tuvo un condimento más: la gripe AH1N1 se transformó en el golpe de gracia para una temporada invernal que se preveía difícil luego de un verano gasolero. Así, los reclamos por alivios fiscales y ayuda al sector se multiplicaron desde principios de año pero se acentuaron luego de la llegada del virus a nuestro país y la recomendación de varios estados a sus viajeros para que no visiten Argentina por el riesgo de contagiarse de la enfermedad. Un revés de esos que suele tener el destino, luego de que el Gobierno Nacional suspendiera durante dos semanas en el mes de mayo la llegada de vuelos procedentes desde México en el peor momento de la epidemia en el país azteca.
Así, en el mes de julio, los empresarios aprovecharon el segundo encuentro del Comité de Contingencia del Turismo de la Ciudad de Buenos Aires y reclamaron acciones concretas y urgentes a la cartera que pilotea Hernán Lombardi. Mientras el sector pedía la exención de impuestos municipales y el diferimiento de pagos, el Gobierno porteño insistía en la recuperación de la demanda como medida prioritaria. Mientras se seguía hablando de una contingencia, los medios llenaban sus páginas de un pánico más contagioso que la gripe que vaciaba la ciudad de Buenos Aires de turistas y un panorama similar se veía en el resto del país. Unos meses después se comienza de hablar de casos de dengue en el país y los planes de prevención fueron solicitados durante todo el año. El verano nos dará la respuesta a un interrogante que quedará abierto en el 2010.

Un ministerio y muchas preguntas
El año pasado en este espacio decíamos que la Secretaría de Turismo de la Nación pasaba a estar bajo la órbita del ministerio de la Producción, comandado por Débora Giorgi y nos preguntábamos por el lugar de poder que tendría el turismo en una cartera donde compartía escenario con agricultura e industria. Un año después, y luego de varios cambios en el gabinete posterior a las elecciones de junio, el ministerio pasó a denominarse de Industria y Turismo y las preguntas no dejan de surgir de los rincones del trade turístico.
Mientras no son pocos los dirigentes que siguen hablando de la necesidad de que Turismo tenga un ministerio propio, los vaivenes en la relación con Débora Giorgi le dieron un matiz particular al año 2009.
Allá por el mes de octubre, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner dejaba asentado en el Boletín Oficial la creación del Ministerio de Industria y Turismo: “Habiéndose analizado la composición y cometidos del MINISTERIO DE INDUSTRIA, y considerando la trascendencia que el turismo implica para el progreso y el desarrollo de la economía nacional, resulta procedente modificar la denominación de dicha Cartera a fin de reflejar más adecuadamente sus actuales competencias, pasando a denominarse MINISTERIO DE INDUSTRIA Y TURISMO”. Y por ese mismo mes, en una conferencia de prensa realizada en la sede de la Cámara Argentina de Turismo, los dirigentes del sector privado reclamaban diálogo con la Ministra. “En los últimos nueve meses, desde que fue nombrada ministra de la Producción nunca ha tomado contacto con el sector. Las veces que le hemos solicitado alguna entrevista no la ha dado. La única conversación que tuvimos fue durante Hotelga. Quedamos en que el día 27 de septiembre se iba a festejar el Día Mundial del Turismo en San Juan. Ella comprometió su presencia y no cumplió”, afirmaba Juan Mirenna, presidente de la CAT. Así, entre pedidos de atención, el sueño de un ministerio propio y los interrogantes sobre el margen de poder que le quedaría a Enrique Meyer ante estos cambios, llegamos a la Feria Internacional de Turismo. Pocos días antes de concretaba la tan ansiada reunión entre Giorgi y representantes de la Cámara durante la cual Giorgi destacó: “La presidenta Cristina Fernández definió el papel del nuevo ministerio como una muestra más del lugar que ocupa en la agenda oficial esta actividad socioeconómica que consideramos estratégica para el desarrollo productivo del país”. Y llegaba la FIT, donde la ministra anunciaba: “El turismo es una industria y va a ser tratada como lo que es. No está allí por casualidad sino porque la Presidenta y este gobierno piensan eso” y agregaba: “Como política de Estado el desarrollo de la industria del turismo es uno de los pilares para que este crecimiento se transforme en un desarrollo con inclusión”.
A partir de ese momento la presencia de Débora Giorgi en eventos relacionados con el turismo se relacionaba con un cambio de enfoque con respecto a los primeros meses en los que ocupó su cargo y llegaron las promesas de créditos para el sector, que aún observa a una ministra en su recién estrenado cargo al frente de Industria y Turismo y a un Enrique Meyer que sobre finales del año recibió un embate del diario La Nación por las cartas donde la Secretaría pide, desde hace 16 años, colaboraciones para regalar en su fiesta de fin de año que desembocaron en la salida en su defensa de gran parte de los privados.

Todos juntos en Bariloche
Sobre finales de abril, se realizó el XXXV Congreso de AAAVyT en Bariloche, que incluyó un anuncio que se llevó todos los aplausos: la inclusión del fee en los tickets de cabotaje de Aerolíneas Argentinas. “Creo que es momento de escribir una nueva página en la relación con las líneas aéreas. Es tiempo de ponernos lado a lado para afrontar juntos el desafío que se viene. Por eso vamos a tratar de resolver el problema de la rentabilidad y la mejora del servicio con Aerolíneas Argentinas, Austral, TAM, LAN y todas las líneas aéreas que quieran sumarse a trabajar con nosotros, tanto en el ámbito internacional como, fundamentalmente, también en el cabotaje”, explicaba el presidente de AAAVyT, Ricardo Roza quien el 14 de mayo, luego de la firma del convenio en el edificio de la calle Bouchard afirmó: “Este es un paso importantísimo para lograr lo que estamos buscando: la participación en el Directorio de Aerolíneas”. Pero además en el Congreso de AAAVyT se habló de la crisis, el dengue, las cuestiones impositivas y las leyes del sector. “Por un compromiso profesional” fue el lema del Congreso que reunió a algunos de los más destacados exponentes del sector. Así, tanto en la ceremonia de inauguración como en las conferencias y talleres, se pidió por una nueva Ley de Agentes de Viajes, continuó la polémica con IATA, se habló de la venta por Internet, la crisis financiera, responsabilidad social empresaria, transporte aéreo y otros problemas del sector.

Los problemas gremiales
Mar del Plata, jueves 30 de abril. Los secretarios generales del Sindicato de Trabajadores del Turismo, Hoteleros, Gastronómicos de la República Argentina (UTHGRA), en plenario, decidían iniciar acciones de protesta en reclamo por una recomposición salarial del 30 por ciento que la patronal negaba rotundamente. Pero no se quedaba sólo en la ciudad feliz el reclamo gremial sino que iba recorriendo diversas ciudades del país hasta llegar a Buenos Aires: las puertas del hotel Sheraton y los incidentes del 4 de mayo en la sede de FEHGRA. Mientras tanto, los empresarios decían que en esta situación de crisis era imposible el aumento.
En medio de estos reclamos sobrevolaba un fantasma desde principios de año: los despidos. De acuerdo a un informe al que tuvo acceso Mensajero los despidos en la industria turística local se venían produciendo desde fines de 2008, intensificándose en los primeros meses de 2009. Sin embargo, al ser consultados por este medio, los dirigentes de la CAT, la AHT y  FEHGRA, coincidieron, en que las empresas aún no habían llegado a la instancia de despidos. Finalmente, durante un paro a nivel nacional de los trabajadores de UTHGRA, el ministerio de Trabajo llamó a conciliación obligatoria y la medida fue levantada. Meses más tarde, distintas gremiales y empresarios independientes fueron convocados por el diputado Dante Camaño para debatir sobre las estrategias para paliar la crisis. Basados en un proyecto de ley de FEHGRA, consensuaron un documento único para elevar al Congreso de la Nación y a la presidenta Cristina Fernández. Así, eran cuatro los proyectos que FEHGRA intentaba instalar en el debate de la agenda parlamentaria y que a partir de esta reunión podían adquirir un impulso decisivo para llegar al objetivo: el Proyecto de Ley Nacional de Promoción de Turismo, el Proyecto de Ley de Exención del IVA al Turista Extranjero, el Proyecto de Deducción de Gastos de Turismo en el Impuesto a las Ganancias y el Proyecto de Ley de Emergencia del Sector Turismo. Hacia fines de año se supo que serán todas las entidades relacionadas con el turismo las que presenten el proyecto de Ley.
Las negociaciones gremiales también llegaron a los aeronáuticos. A fines de noviembre, una medida de fuerza de la Asociación de Tripulantes de Cabina de Pasajeros de Empresas Aéreas (ATCPEA), obligó a LAN a cancelar vuelos nacionales  e internacionales, y reprogramar su itinerario del día en medio de una interna gremial que incluía pedido de personería pero también se enmarcaba en demostración de poder del sector sindical que responde a la CGT Azul y Blanca (liderada por Luis Barrionuevo), y también hacia LAN Argentina. “Nosotros estamos planteando recomponer la inflación, y agregar algo más. Y no la que mide el INDEC, sino que hemos propuesto usar una consultora propia y una que ellos mismos aporten para poder llegar a un equilibrio. Estamos convencidos de que ofrecemos algo lógico”, explicaba Pablo Querol, gerente de Asuntos Corporativos de LAN Argentina. Un par de semanas más tarde la escena se repetía en Aeroparque pero esta vez formaba parte de la interna en la Asociación Argentina de Aeronavegantes (AAA) en un conflicto que se remontaba a las elecciones del 2006 que habían sido impugnadas por los supuestos perdedores (la lista celeste, vinculada a la oposición). Luego de tres años de idas y vueltas la justicia resolvía poner al frente del sindicato a la lista celeste y la interna estalló en las caras de todos, involucrando también al jefe de Gabinete Aníbal Fernández.

Renuncia en el Ente
El 26 de febrero de 2009 Tommy Ryan renunció al Ente de Turismo de Buenos Aires. Mensajero mantuvo un diálogo con él sobre los motivos de su decisión: “No hay un sentido oculto en mi renuncia sino directamente tener la posibilidad de no estar condicionado para decir lo que pienso”.
“Desde que Lombardi me nombró miembro del Ente, no opiné nunca más sobre la política empresarial -salvo en los Consejos Federales donde, cuando comenzó el conflicto del campo, pedíamos como representantes de la Ciudad el comité de crisis para el turismo-. Me siento limitado en cuanto a lo que puedo opinar y de las medidas que hay que tomar para salvar esta situación gravísima” explicaba Ryan.

Boto por Cuberos
A principios de marzo, Miguel Cuberos dejó de ser el secretario Ejecutivo del Instituto de Promoción Turística (InProTur) y aunque en su momento se dijo que pasaría a ocupar un cargo como asesor del secretario de Turismo de la Nación, Enrique Meyer, actualmente se desempeña como director de la Casa de Mar del Plata en Buenos Aires. Por su parte  asumió como responsable del organismo mixto Leonardo Boto quien estaba al frente de la dirección Nacional de Calidad Turística, que ahora es comandada por Gonzalo Casanova Ferro. “Quiero aportar más desde lo político” explicaba en el tercer mes del año Cuberos a Mensajero.

Víctima de la derrota electoral
El miércoles 1º de julio la presidenta Cristina Fernández le aceptaba la renuncia a uno de los funcionarios más cuestionados de su gabinete: Ricardo Jaime. El ahora ex secretario de Transporte había llegado al Gobierno en el 2003 con Néstor Kirchner. Desde entonces se lo vinculó a escándalos, corrupción y hoy afronta 35 causas penales. En su reemplazo asumió Juan Pablo Schiavi, un histórico dirigente del peronismo porteño.

Reelecciones
Juan Mirenna seguirá presidiendo la CAT por dos años más. Al ser consultado por este medio sobre el objetivo de ocupar un lugar en el directorio de AR, Mirenna decía: “Es uno de los tantos proyectos que tenemos en cartera y en el que se va a trabajar”.
También fue reelegido Ricardo Roza como presidente de AAAVyT a fines de noviembre quien explicaba: “Mi objetivo fundamental es reposicionar la imagen de los agentes de viajes&rdq