Representantes de diferentes operadores emisivos dialogaron con Mensajero sobre cómo afecta el conflicto bélico en la actividad.

La guerra que se desató en las últimas horas entre Rusia y Ucrania ha generado una gran controversia en el mundo entero al punto de que se convirtió en poco tiempo en el tema central en los medios de comunicación, en los encuentros de amigos e incluso en redes sociales. Pero, ¿de qué manera impacta esta situación en el turismo emisivo argentino? Referentes de tres operadores dialogaron con Mensajero para dar sus impresiones.

Por su parte, Vanesa Crupnicoff, CEO de Vietur, coincidió en que no recibieron consultas para bajas ni tomaron la decisión de cambiar la operatoria: “Estábamos más atentos a que no surgiera ninguna variante de la Ómicron que a una concreción de este conflicto. Pensábamos que el COVID era lo único que podía llegar a tirar atrás lo que uno venía preparando”.

Con respecto a la mirada hacia el futuro, De Rossi (Ola) opinó que habrá un cambio de paradigma y que Rusia no será un destino elegido en el corto plazo: “Hay que ver cómo afecta a la región. En los próximos días podremos hacer un análisis mayor. No se puede trazar una línea porque tampoco sabemos las implicancias que va a ir teniendo”.

Crupnicoff (Vietur), por su parte, indicó que a pesar de que actualmente no está afectando la operación de la compañía, no descarta que se genere un cambio en la mentalidad del pasajero: “Nos preocupa, porque sabemos que si trae una escalada mayor, en la voluntad de reactivar el mercado europeo, la gente va a repensar y esperar”.

Ozuna (Europamundo), manifestó que están planificando reuniones presenciales en diferentes países para todo marzo. “Las presentaciones van a ser sobre novedades y van a ayudar a ver que más allá de que a veces hay situaciones negativas también las hay positivas, como por ejemplo las flexibilizaciones en ciertas restricciones”, detalló.

Con respecto a las consultas que trajo aparejada esta situación, De Rossi explicó que se trata de pasajeros que tenían algún viaje pendiente para preguntar si podían cambiar de fecha o de destino: “Son casos puntuales. Pero creo que va a depender mucho de cómo va evolucionando todo esto”.

Asimismo, Crupnicoff agregó que, a partir de la experiencia por el COVID-19, las empresas del sector se acostumbraron a reaccionar ante este tipo de situaciones desfavorables: “Nosotros hemos atravesado muchas crisis, y por suerte la compañía se encuentra sana económicamente y en con todas las posibilidades de volver a pelear en esta nueva etapa”.

A su turno, Ozuna (Europamundo) coincidió en la postura de que las empresas argentinas aprendieron a “buscarle la vuelta” a las restricciones. “Ha sucedido que Portugal nos puso en una lista roja y no podemos entrar por aire, entonces se lo cambia por un circuito por España u otro que se pueda operar. Ante el problema, el argentino ya le está buscando la solución”, ejemplificó.