Sin dudas, es una gran noticia para los amantes de los dulces. Desde este mes, KLM, la principal compañía aérea de Países Bajos, le brinda a los pasajeros de Clase Ejecutiva la posibilidad de degustar unos deliciosos choclates con sus famosas casitas de cacao, que además es muy amigable con el medioambiente, ya que proviene de fincas en Panamá que participan del proyecto CO2OL Tropical Mix, que KLM apoya.  


El proyecto combina actividades de reforestación con producción de cacao y forma parte del servicio de KLM CO2ZERO. Desde hace 10 años, este programa permite a los pasajeros de KLM compensar sus emisiones de dióxido de carbono invirtiendo en un proyecto de reducción de CO2. Además de almacenamiento de CO2, el proyecto CO2OL Tropical Mix provee producción sustentable de cacao y madera a pequeña escala, creando puestos de trabajo para la población local.


Las fincas del proyecto CO2OL Tropical Mix, ubicadas en Bocas del Toro, Panamá, plantaron los árboles de cacao en 2010. Hoy, casi diez años más tarde, los campos de cacao del proyecto se extienden a lo largo de las colinas bajas de Panamá. El chocolate proveniente de este proyecto está certificado por el programa de agricultura sostenible UTZ gracias a las técnicas de administración sustentable implementadas, incluyendo la plantación de árboles que dan sombra y la utilización de múltiples especies de cacao.


La fábrica de chocolate Barry Callebaut importa el cacao desde Bocas del Toro y lo convierte en diferentes pastas de chocolate en Bélgica. Luego, la chocolatería holandesa Visser calienta, enfría, moldea y empaqueta el chocolate. ¿El resultado? Casitas de chocolate perfectamente moldeadas, listas para servirse a bordo de la World Business Class de KLM.