“Tenemos que cuidar al viajero extranjero”

“Tenemos que cuidar al viajero extranjero”

Daniel Manzella, presidente de Destino Argentina, habló con Mensajero sobre la reactivación del turismo de lujo y las dificultades que atraviesa el segmento.

Una de las premisas que más resuenan al momento de hablar del turismo receptivo es aquella que recuerda la necesidad de volver a captar las divisas que necesita el país para sostener las reservas. En ese sentido, es el turismo de lujo el que, a priori, parecería contar con las armas suficientes para atraer a los visitantes extranjeros que más invierten en sus viajes, pero ¿en qué estado se encuentra la recuperación de la actividad y qué tanto afectó el cierre de fronteras en 2020?

Daniel Manzella, presidente de Destino Argentina, dialogó con Mensajero y recordó el difícil momento que vivió el receptivo durante la pandemia, aunque indicó que el Previaje 1 y 2 generaron “efectos positivos” con respecto a la recuperación de público: “Se reactivó la alta gama con turismo doméstico en destinos como Bariloche, Mendoza, Ushuaia, El Calafate e Iguazú. A medida que se fueron abriendo las fronteras, el flujo de turistas extranjeros se enfocó primero en la alta gama”.

Además, opinó que la inclinación de los viajeros argentinos por el turismo de alta gama “vino para quedarse”, aunque no en la misma magnitud: “La semana pasada estuve en Valle de Uco, que es un destino de nivel mundial. Estaba lleno de extranjeros, pero también había visitantes nacionales, y eso es un indicio de que el argentino que fue y lo atendieron bien, vuelve y paga tarifas de nivel internacional. Todo eso tiene que estar acompañado por una política cambiaria que permita que el argentino se dé sus gustos dentro de su país”.

Para consolidar la llegada de turista argentinos, Manzella sostuvo que “hay que apuntar a la creatividad y a la inteligencia del sector”. “Para que destinos urbanos generen estadías adecuadas se trabaja con ofertas de station, es decir, a dos o tres noches en un hotel le agregás cenas gratis, show de tango, cenas líricas o capacitaciones gastronómicas. Hay una innumerable cantidad de propuestas para hacer más atractiva esa demanda urbana”, se explayó.

Según señaló el referente, en 2019 hubo más de 7 millones de visitantes enfocados en el turismo de lujo, mientras que para este año supuso que no llegará a los 5 millones: “Sin embargo, me parece que es un poco injusto comparar datos fríos. La tendencia de esta temporada alta es muy buena y estamos volviendo a una cierta habitualidad”.

Asimismo, Manzella puso sobre la mesa algunos obstáculos que aún hoy están dificultando el arribo de turistas internacionales al país, como por ejemplo la conectividad: “Faltan asientos desde el exterior, así como también asientos en vuelos domésticos para el extranjero que llega a Buenos Aires y se quiere ir a otro destino. Eso es algo que hemos planteado a las autoridades”.

Otro de los factores que señaló al momento de hablar de las trabas que afronta el receptivo es la medida anunciada por el Gobierno nacional sobre el tipo de cambio para los extranjeros, que aún no se ejecutó (ver nota). “Es un problema de imagen de la Argentina para con el turista de afuera. Además, genera una gran incertidumbre tanto en los operadores como en los hoteles. Se pregunta sobre las tarifas, pero no cambió nada con respecto a la situación anterior a que se tomaran las medidas”, sostuvo.

“En 2019, en Argentina ingresaron más de 5000 millones de dólares por la llegada de turistas; y en 2022 vamos a estar arriba de los 3000 millones. Es un número que va a seguir creciendo, entonces tenemos que dar todas las señales de confianza para que cada vez más visitantes vengan al país”, añadió el presidente de Destino Argentina.

Al momento de hacer un repaso por los mercados, Manzella indicó que Estados Unidos y Gran Bretaña están volviendo a la normalidad; y que Brasil y Uruguay se encuentran “en un momento histórico de flujo”. “Yo, insisto y lo digo con todo respeto, tenemos que cuidar al turista extranjero. Hay que mejorar la conectividad y los movimientos migratorios, que tienen que ser ágiles. Y por último, el tema de la inseguridad lo tenemos que trabajar de manera urgente”, expresó.

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