México, Brasil y Panamá los más competitivos en la actividad aerocomercial

México, Brasil y Panamá los más competitivos en la actividad aerocomercial

Amadeus y ALTA presentaron el termómetro de países de la región en los que se muestran cuáles tienen mayores oportunidades para mejorar la aviación. 

Amadeus y la Asociación Latinoamericana y del Caribe de Transporte Aéreo (ALTA) presentaron el Índice de Competitividad del Transporte Aéreo en América Latina y el Caribe 2022. En su segunda edición, el informe estudia la competitividad de la región y qué acciones se pueden tomar para generar condiciones más atractivas para atraer inversiones, así como facilitar la llegada del turismo en la región del mundo con mejores índices de recuperación de pasajeros prepandemia.

Los datos de inteligencia de Amadeus, a través de la herramienta Amadeus Demand360®, señalan que, en septiembre de 2022, se alcanzó 101% del flujo de pasajeros de 2019, superando a Norteamérica (96%). Mientras que algunos países de la región ya superaron sus niveles 2019, como el caso de México (14% por encima de sus niveles 2019 en pasajeros internacionales), República Dominicana (24%) y Colombia (13%). Parte importante de la recuperación de estos países, y de la región en general, fue el conjunto de elementos como costos, requisitos, precios y accesibilidad que mezclados los han catapultado a la preferencia de los usuarios.

Entre las conclusiones del índice de competitividad, los tres países más competitivos resultaron ser México, Brasil y Panamá. México sobresale por su alto nivel de conectividad y su política de transporte aéreo, al igual que los mercados a los que puede acceder un ciudadano mexicano sin necesidad de Visa. Por otro lado, Brasil es muy competitivo por la baja tasa de cargos aeroportuarios. De igual manera, cuenta con una de las autoridades de aviación civil mejor calificadas por la OCDE. Y Panamá cuenta con una alta conectividad que considera rutas internacionales, número de aerolíneas y número de frecuencias. Además, este país cuenta con proyectos de SAF y su autoridad de aviación es la tercera mejor de la región según la OCDE.

Por esta razón, los factores analizados en el Índice son aquellos que se considera tienen un peso e impacto inmediato en la operación de las aerolíneas y en el bienestar de la industria en general. Estos elementos son los impuestos al precio del boleto, conectividad, potencial del mercado, precio del combustible, afluencia de pasajeros, accesibilidad a través de visados, así como calidad y costos aeroportuarios, entre otros. Algunos de los datos relevantes que arroja este estudio se refiere a los países que se han recuperado con mayor rapidez tras la pandemia; por ejemplo y de acuerdo con este índice, México es el país con políticas que más impulsaron la aviación luego del impacto del COVID-19, seguido por Costa Rica y El Salvador.

Otro indicador importante para impulsar la recuperación son los costos aeroportuarios. En este rubro, el aeropuerto de menor costo para los pasajeros es Kingston en Jamaica, el cual cobra cinco dólares. A esta terminal le sigue Brasil, con varios aeropuertos cuya tasa es en promedio de 11.6 dólares. Pasando el rango de los 20 dólares se encuentra Santiago de Chile, el cual cuenta con una tasa de 25 dólares y el principal aeropuerto de Perú, Lima con 28.6 dólares.


El costo del boleto también representa un componente vital, pues se trata de una importante “puerta de entrada a los países”. Este puede ser impactado por diversos impuestos y agregados, que disparen su valor, al respecto, el índice destaca a Colombia, que tiene actualmente un impuesto sobre las ventas que fue reducido temporalmente de 19% al 5% como medida para fomentar el turismo durante la pandemia. A partir de 2023, tal impuesto volverá a sus niveles de 19%. El estudio demuestra que eliminar cargos no relacionados con aviación en la tarifa aérea contribuye a tener un país más competitivo, traer los beneficios económicos y sociales que genera la aviación para las personas y para el desarrollo de los países.

Algunos países como Chile y Brasil sólo cobran tasas aeroportuarias, mientras que otros como Colombia cuentan, adicional a la tasa aeroportuaria, con un impuesto de salida (timbre), así como uno de turismo a la llegada y el IVA. En el caso de Argentina existen cuatro impuestos que afectan el precio del boleto, a estos se suman la tasa aeroportuaria y de seguridad e impuestos de servicio de migración. Para ver los diferentes conceptos por país, refiérase al anexo

Argentina es el país menos competitivo en materia de impuestos sobre el boleto (ver nota) los cuales suman 112% sobre su precio final, estos son el impuesto fiscal (AFIP), 45%; impuesto de inclusión y solidaridad (PAIS), 30%; impuesto al turismo (Dirección Nacional de Turismo), 7% y para finalizar, el impuesto de retención al ingreso, 5%. Esto se traduce en un 112% de sobreprecio a la tarifa. Sobre el costo final, vale la pena aclarar que el AFIP y el PAIS aplica solo para boletos comprados en Argentina y pagados en pesos. A esto se suma el recién establecido dólar Qatar, el cual es vigente desde septiembre de 2022, este es un tipo de cambio que aumenta 25% su tasa y aplica para la compra de boletos en dólares, hace referencia a Qatar por el mundial del futbol que está por llevarse a cabo. NOTA: Mientras se finalizaba la edición de este documento, se anunció a inicios de noviembre de 2022, la inclusión en el Presupuesto 2023 Impuesto sobre ventas o que recaen sobre el boleto (%) de Argentina la recaudación de una nueva tasa que pagarían los pasajeros para financiar a la Policía de Seguridad Aeroportuaria, con un valor de aproximadamente 250 pesos por boleto, que corresponde aproximadamente a US$ 1.6 (tasa de cambio mayorista de finales de octubre de 2022). Vale la pena resaltar que en la actualidad ya se cobra una tarifa de 8 dólares por servicios de seguridad, monto que, aunque parece marginal, con la sumatoria de todos los otros impuestos aumenta aún más la brecha de competitividad de Argentina en este factor. De acuerdo con JURCA, al incluir estos nuevos impuestos, el porcentaje sobre la tarifa equivaldría al 112%. Una brecha gigantesca entre el país menos competitivo, Argentina, y el segundo menos competitivo, Perú, con un porcentaje de tributación del 18

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