viernes, 19, agosto, 2022
Aerolineas

Duncan Paterson, gerente senior de Ventas de American Airlines para Sudamérica, habló con Mensajero sobre cómo afecta a la aerolínea la actualidad nacional e internacional.

La industria aerocomercial a nivel mundial atraviesa momentos complejos, de obstáculos e incertidumbre en el medio de la reactivación. El aumento del combustible, la escasez de pilotos, las reprogramaciones y cancelaciones de vuelos son algunos temas que se abordaron en el diálogo entre Duncan Paterson, gerente senior de Ventas de American Airlines para Sudamérica y Mensajero.
Hace unas semanas, la aerolínea realizó algunos anuncios que marcan el apoyo a la ya posicionada reactivación aérea en Latinoamérica. En esta línea, anunciaron que desde el 4 de noviembre, comenzarán una ruta diaria entre Nueva York y Aeropuerto Internacional de Ciudad de México, mientras que en diciembre aumentarán las frecuencias entre Estados Unidos y Argentina (ver nota); y además regresa la conectividad con Cuba. 

¿Cómo evalúan el flujo de pasajeros a nivel regional?
– En Colombia estamos operando en un 100% más que en prepandemia, en Ecuador al 45 %, y después es intermitente en Perú y Chile. En términos generales, el retorno fue muy dispar en cada país. Lo que sí hay a nivel mundial es una demanda contenida desde que la gente empezó a volar. Uno de los grandes problemas que estamos teniendo es la falta de personal.

¿Está situación cómo se maneja al planificar rutas y frecuencias?
– Si bien no hay una recuperación total, la compañía puede poner muchos más asientos. En Colombia no hubo una recuperación, pero American Airlines apostó a poner más asientos y en Buenos Aires lo mismo. A nivel conexión con Estados Unidos, los que estamos apostando por la conectividad es American, porque nosotros entendemos que se incrementa a partir de octubre el caudal grande de turismo receptivo hacia la Argentina y sabemos que la curva de oferta-demanda requiere más asientos.

¿Cómo ven el flujo de viajeros entre Argentina y Estados Unidos y viceversa?
– Estamos equilibrados. Es más, tenemos un superávit para la Argentina, es decir, tenemos más plata arriba de un avión con punto de origen Estados Unidos.

¿Es un escenario clásico?
– Es algo que pasa normalmente. Siempre estamos cerca del 50/50, pero después hay épocas en las que el turismo receptivo se mueve mucho más a partir de octubre. Esperamos que a partir de ese momento, incluso, se pueda subir un poco más. Está muy distribuido. Nosotros tenemos más revenue de turismo receptivo a la Argentina que de emisivo.

¿Esto contribuye a incrementar más la cantidad de frecuencias?
– Siempre están en estudio, viéndose variables y alternativas. En pospandemia hicimos un plan de dejar en tierra todos los 767 y los 757. Estábamos pendientes en cuanto a la entrega de aviones de parte de Boeing, que es un tema de todas las aerolíneas. Entonces estamos muy limitados respecto del producto, porque necesitamos del avión para ver el agregado de frecuencias, porque al ser una compañía global uno tiene que ver dónde tiene que estar ese avión y en el momento indicado.

¿Vieron algún cambio en el tipo de pasajero que los elige en la pospandemia? 

– Al menos en el producto nuestro no vimos una modificación significativa, lo que sí observamos es que hay una demanda contenida general y que en todos lados hay una compra anticipada que la que había antes. Está tardando un poco el corporativo, pero no vemos grandes cambios en lo que es el pasajero arriba del avión, porque la pyme reaccionó antes que las grandes empresas, entonces todavía no están en los ritmos anteriores.

¿Las medidas que toman los gobiernos alteran o mantienen en suspenso las decisiones de American?

– Lo nuestro es independiente de lo que sucede en la política. Vamos viendo la dinámica de reservas, los comparativos año a año y en términos generales vienen bien. El país que empezó un poquito más tarde por temas de restricciones fue Chile, pero en términos generales toda la región viene con una recuperación muy alta y ya a niveles prepandemia en la mayoría de los países. 

¿Y en lo referido a la inflación o el alza del combustible?

– La economía es muy distinta, por los niveles de combustible y el costo en general, es un tema que nos está impactando en toda la industria, pero es indistinto de los costos de tarifas con una curva de oferta/demanda

¿De qué manera analizan la situación referida al empleo en la actividad aerocomercial?

Incrementamos a nivel local el departamento de reservas para la atención regional. Tenemos más gente en Argentina trabajando en nómina.
Uno de los mayores problemas que hay es el vinculado a pilotos, que es un tema de personal calificado y que es la cantidad de pilotos requeridos para los vuelos que recién comienzan, pero esto es a nivel general. En las otras áreas no tenemos ese mismo inconveniente. Los pilotos tienen una determinada cantidad de horas de vuelo y que si llega a haber temas climáticos y requerir mucho más horas de trabajo, al final del mes es cuando se complica porque ya tiene las horas de trabajo cubiertas.