jueves, 7, julio, 2022
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La ciudad uruguaya es tierra de vinicultura y quesos, producción que es marca registrada en la región suroeste del país vecino.

En Colonia, en el eje de las rutas 1 y 21, en una distancia aproximada a los 200 kilómetros, se ubican 13 bodegas turísticas. Cada una con su perfil e impronta, todas tienen en común el carácter turístico y la alta calidad de su producción.

Desde la llamada “Toscana de Sudamérica” en Carmelo, a las orillas del arroyo Cufré, se vive el vino y es una invitación a experimentar no sólo los sabores, sino también esa vivencia que hermana al productor y su producto.

Celebrar la Vendimia, participar del Festival del Vino y el Tannat, la Noche de San Juan o del Día del Enoturismo, participar de catas y degustaciones, o tomarse el tiempo necesario para visitar y conocer las bodegas son algunas de las actividades imperdibles en Colonia Encuentro Mágico.

El vino coloniense ha crecido exponencialmente en las últimas décadas. De ser un vino de mesa, hoy está ubicado en los estándares mundiales más altos y exigentes, con varios premios y galardones otorgados por los medios más distinguidos y especializados en el tema.

Con Colonia como pionera, la reconversión del vino uruguayo comienza a finales de la década del ´’70 y no se detiene, las bodegas invierten en renovación, innovación y la apuesta tecnológica es constante. No obstante y respetando el concepto de terroir, que no solo refiere a la tierra y el clima, sino también al conocimiento y el factor humano, los vinos colonienses reflejan en su sabor las zonas de pertenencia y las manos que los elaboraron.

En Carmelo, las Bodegas Narbona, Buena Vista, El Legado, Campotinto, Irurtia, Zubizarreta y Almacén La Capilla-Cordano, todas abren sus puertas para recibir visitantes. En la zona, además, se pueden recorrer varias con la propuesta Ruta del Vino, o experimentar un paseo por el Arroyo de las Vacas con visita y degustación a una tradicional bodega.

La bodega más antigua de Uruguay (Monumento Histórico Nacional), Los Cerros de San Juan, recientemente ha renovado sus espacios con una importante inversión en tecnología. Muy cerca de ahí, en el Bañado de Conchillas, la Familia Fripp también ha acondicionado sus viñedos y reformado su infraestructura para recibir visitantes.

En cercanías de Colonia del Sacramento, muy cerca de Riachuelo, Hacienda del Sacramento se ha incorporado a la oferta vitícola coloniense apostando a la calidad de sus vinos. Lo mismo sucede con Piccolo Banfi, emprendimiento ubicado en un lugar encantador, entre los encantadores paisajes de los “mares de piedra” de Cufré.

Viñedos y Olivares del Quintón, en el Paraje que le da nombre, ha concentrado su producción en el desarrollo del Malbec y ha sido distinguido internacionalmente por la calidad de sus vinos.

Sobre el Camino de los Colonos, en Nueva Helvecia, la centenaria Bodega Los Pinos también se ha reinventado con una oferta que vincula sus vinos a la tradición de las colonias de inmigrantes europeos que es la impronta de la Colonia Este.

Nuestro país se destaca por sus vinos Tannat. En Colonia, además, las bodegas desarrollan más de 20 varietales, clásicos como el Cabernet Sauvignon, Merlo o Riesling y destacados como el Malbec o el Syrah.

Entre agosto y noviembre en Carmelo, Colonia del Sacramento, Nueva Helvecia, Rosario y Tarariras se realizan Catas de Vino con participación de las bodegas del departamento. Asimismo, han surgido vinotecas que ofrecen calidad y un amplio bagaje de conocimiento en el vino y su contexto.

Maridar vinos con productos locales es un sello de distinción que ofrece el departamento. Conocer el vino, en todos sus aspectos, es una recomendación puntual para el visitante de Colonia. En la localidad, cada bodega tiene su perfil propio y respetuoso del terroir y cada una cuenta con su particularidad, la antigüedad, el patrimonio, las nuevas tecnologías, las cavas, las viñas y las historias.