jueves, 7, julio, 2022
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El destino, tercero en cantidad de receptores de turismo de bodegas, busca impulsar el segmento a través de su propuesta denominada Los Caminos del Vino.

CORRESPONSAL EN CÓRDOBA

La Agencia Córdoba Turismo, junto a la Casa de Córdoba en Buenos Aires y la Cámara de Bodegas y productores artesanales en Córdoba, presentaron Los Caminos del vino en Buenos Aires.

A través de esta propuesta, el destino busca incorporar al vino como parte de su oferta turística. Tal como lo asegura Nora Cingolani, quien está a cargo de Los Caminos del Vino: “La promoción del producto hace que se genere en el sector del consumo del vino una inquietud de visitar la provincia. Así buscamos aumentar la convocatoria del enoturismo a través de estas gestiones”.

Actualmente, son 25 los proyectos vitivinícolas que forman parte de la iniciativa y se encuentran distribuidos a lo largo de los distintos valles de las Sierras Cordobesas, cada uno con sus características propias de acuerdo a los suelos que lo ven crecer. Si bien hay más productores en Córdoba, estos son los que forman parte de Los Caminos del Vino. Esta red agrupa bodegas y productores artesanales de vino que ofrecen visitas guiadas por sus establecimientos, catas y maridajes con productos regionales. Además, muchos de ellos completan la experiencia con actividades al aire libre, restaurantes de primer nivel y la posibilidad de descansar en sus hoteles y hospedajes.

Actualmente, el Observatorio Turístico ubica a Córdoba como la tercera con mayor cantidad de receptores de turismo de bodegas: “Para nosotros es un producto que turísticamente se debe seguir trabajando de esta manera porque moviliza muchísimo durante todo el año”, señala Nora Cingolani.

Agrega además que la importancia que añade el vino, es que pasa a formar parte del maridaje regional que se suma al paisaje gastronómico y que aporta lo suyo desde lo regional y genera una pertenencia con el operador turístico de la zona.

Uno de los objetivos de la promoción de Los Caminos del Vino en Buenos Aires fue, aparte de expandir el espectro de provincias emisoras de turistas, fue validar la calidad del vino que se está produciendo. “Fue una medición para nosotros mismos, para certificar esto que sabíamos, que estamos por buen camino en la calidad de lo que estamos produciendo”, afirmó Cingolani.