jueves, 26, mayo, 2022
Aerolineas

Alba Mingo, directora de Marketing en Bahia Principe, habló con Mensajero sobre la relación que mantienen con las agencias y las próximas remodelaciones. 

La reactivación turística se acerca cada vez más, luego de que el sector  atraviese varios meses de incertidumbre generados por la pandemia de COVID-19, sin una aparente solución por delante independientemente de la campaña de vacunación que lleva adelante cada país.

Los profesionales, después de haber atravesado un 2020 para el olvido y un 2021 un poco más favorable, se dieron cita en Madrid, más precisamente en Fitur, en lo que significó una nueva edición de la feria turística más importante del mundo. En ese contexto, Alba Mingo, directora de Marketing en Bahia Principe Hotels & Resorts, dialogó con Mensajero y detalló cuáles son las principales conclusiones que se lleva luego de haber recorrido los pabellones turísticos de Ifema.

– ¿Cómo fue la estrategia que tomaron para participar en Fitur a pesar del contexto complejo que se vive actualmente?
– El turismo ha sufrido muchísimo y hemos padecido esta situación desde todo punto de vista económico. Creemos que es la vitrina ideal para apoyar al sector. Si no estamos a favor de iniciativas como Fitur, que en este caso es una de las más importantes del mundo, ¿cómo vamos a pedirle a los clientes que tomen la valentía de viajar? Desafortunadamente, en la última feria, el año pasado, faltó muchísima gente. El público latinoamericano y muchos amigos de dicha región no pudieron asistir por las restricciones que se aplicaron, y realmente se los extrañó. Sin embargo, aquí estuvimos presentes, con perspectivas muy buenas. Fue una gran alegría el hecho de poder vernos y saludar a la gente que había venido, no hay que olvidarse que veníamos de salir de un confinamiento. Necesitábamos reencontrarnos con las ilusiones de la gente.

– ¿Qué conclusiones pueden sacar de la participación en la feria?
– En esta última Fitur noté que hubo más público que en mayo. Hay mucha incertidumbre, pero en comparación a otros años el pasajero tiene más ganas de viajar. Los pasajeros salen cuando las restricciones gubernamentales se minimizan, quieren vivir tiempo con sus familias y desconectarse de todo. No sabemos qué va a pasar con el coronavirus, nadie tiene la certeza de si se deberá convivir con esta enfermedad.

– ¿Cuáles son las proyecciones que están desarrollando en la empresa?
– El proyecto para este año es la reforma de Bahia Principe Luxury Cayo Levantado, el hotel que tenemos dentro de Samaná. Su ubicación es estratégica, es una insignia, pero queremos dar un paso más para hacer un producto totalmente diferenciador en República Dominicana. Por el momento hemos salido con el eslogan denominado Ritmo escondido, que está muy vinculado a la cultura local, a la sostenibilidad y al tema de la vitalidad. Haremos una inversión muy importante, lo abriremos a fines de este año y a lo largo de los próximos meses iremos actualizando mucha información al respecto. Sin dudas servirá para presentarnos de una forma diferente en los distintos mercados. Una aclaración importante: no va a tener ninguna de las marcas actuales, como Luxury, Grand o Fantasia, sino que será algo superdiferenciador para demostrar que además del all inclusive clásico podemos ir un paso más allá.

– ¿Qué desafíos implican el hecho de tener un modelo de gestión?
– Actualmente, todos nuestros hoteles son de nuestra propiedad. Entonces si queremos crecer, el modelo que hay que seguir es el de gestión porque da facilidad de poder incrementar en destinos y en camas. 

– ¿A qué destinos apuntan?
– Estamos abiertos a explorar absolutamente todos. Pero dependerá del mercado emisor y de las rutas aéreas que estén disponibles. Hoy en día no tenemos ninguno en concreto que podamos anunciar, simplemente estamos trabajando en proyectos de propietarios que han puesto sus hoteles en nuestras manos para que analicemos si son de nuestro interés o no.

– ¿La pandemia modificó algo los canales de venta?
– Nosotros seguimos apoyando a las agencias, pero la realidad es que han disminuido el número y han sufrido muchísimo. Hemos notado que la venta a través de la web en buscadores ha subido.

– ¿Hay algún programa para incentivar la demanda?
– Tenemos un plan de fidelización hacia las agencias viajes llamado Bahia Principe Rewards y también otro dirigido especialmente a los que repiten una reserva a través de la web.

– ¿Incorporaron avances tecnológicos?
– De cierto modo, la pandemia permitió que podamos crear una serie de oportunidades para acelerar algunos proyectos que ya estaban en marcha. Los protocolos que teníamos que incorporar en el hotel debían ser muy rápidos y adaptarlos a las medidas de seguridad de los gobiernos de cada destino en el que operábamos. Por ejemplo, tuvimos que actuar rápidamente para que el menú de los hoteles temáticos desapareciera y pasarlo a un QR. Había que minimizar al máximo el contacto personal.

– Dentro del mercado hotelero, ¿ven alguna tendencia que se modificó o apareció algo que no estaba previsto en los planes?
– Los consumidores ya venían con ciertas exigencias que eran diferentes. Antes un huésped iba a un all inclusive y sabía que iba a comer y beber bien, pero no pedía mucho más. En la actualidad, el producto hotelero tuvo un gran salto: además de comer y beber bien, el nivel de entretenimientos debe ser el adecuado sobre todo para los niños pequeños, los adolescentes y lógicamente los padres. Los cambios que hemos implementado fueron exigencias a las que tuvimos que adaptarnos. Actualmente, hay un público que entiende que hay ciertas actividades que no se pueden hacer, como la clásica Fiesta de la Espuma que realizábamos en nuestras piscinas. Eran eventos súperpopulares que ahora, en este contexto, no podemos celebrar.