miércoles, 26, enero, 2022
Fitur2022

El Inprotur compartió una lista de actividades para llevar adelante en algunos de los espacios más importantes del país.

Imperdibles, icónicos y con valor histórico mundial, los patrimonios de la Humanidad de Argentina son lugares con impronta propia que dejan una huella en el planeta. Su importante componente cultural y natural los sitúa dentro de la protección de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).

En el país, son once los Patrimonios y se despliegan por todo el territorio nacional. Estas son algunas de las experiencias increíbles que se pueden vivir en cada uno de ellos.

1. Caminar sobre hielo en el Parque Nacional Los Glaciares

Un espectáculo teñido de celestes que atrae a más de 480 mil turistas anuales. Ubicado en Santa Cruz, es el área más extensa de los procesos glaciológicos y su valor reside justamente en ese impacto natural. Hacer trekking en el Perito Moreno es una actividad imperdible. Año tras año, genera expectativa mundial por sus históricos desprendimientos. Siempre con guía de por medio, algunos tours habilitan vivir la experiencia patagónica desde adentro, con equipo especializado y el corazón acelerado por estar caminando por una masa de hielo legendaria.

2. Empaparse bajo las cataratas en el Parque Nacional Iguazú

La mayor manifestación de la fuerza de la naturaleza se vive en esta área protegida ubicada en Misiones. Además de Patrimonio de la Humanidad, en 2011, las Cataratas del Iguazú se sumaron a la lista de las Nuevas Siete Maravillas Naturales del Mundo. La gran aventura del atractivo turístico es adentrarse en sus aguas, una travesía de otro planeta que acerca al visitante al paraíso.

3. Adentrarse en un túnel de hielo en el Parque Nacional Los Alerces

Una experiencia de otro mundo tiene lugar en Chubut. El Parque Nacional Los Alerces fue considerado Patrimonio por la Unesco en 2017, por su importante patrimonio de flora nativa, especialmente de alerces, árboles que decoran gran parte de la Patagonia. Más allá de caminar por todo el Parque para absorber la magia propia del sur, hay otra práctica todavía más tentadora: adentrarse en túneles de hielo que se forman en la cumbre del cerro La Torta.

4. Ver ballenas en la Península Valdés

Se trata de un accidente costero rodeado de fauna y naturaleza. Un lugar que es especial para el avistaje de animales, desde lobos marinos, pasando por pingüinos, aves, guanacos y la gran protagonista: la ballena franca austral. Esta región en Chubut es considerada uno de los destinos de avistamiento de ballenas más importantes del mundo. De junio a diciembre, distintas embarcaciones se adentran en el Océano Atlántico para, con la suerte de su lado, presenciar uno de los fenómenos más increíbles de contacto con el reino animal.

5. Vivir el carnaval en la Quebrada de Humahuaca

Una postal impresionante con valles y montañas coloridas que se extiende 155 km por el Río Grande. Sus imperdibles están cargados de historia y colores: Purmamarca con su increíble Cerro de los Siete Colores, Tilcara y las Ruinas de Pucará, Humahuaca para vivir un pueblo norteño típico y la gran maravilla de la Serranía de Hornocal (también conocida como el Cerro de los Catorce Colores).

6. Hacer mountain bike en Ischigualasto y Talampaya

Dos provincias que comparten un Patrimonio de la Humanidad desde 2000, en las que las estrellas son las formaciones geológicas y sus impresionantes colores rojizos. Ambos parques nacionales cobran relevancia científica por los hallazgos paleontológicos realizados en la zona, que registran rastros del Período Triásico de la Era Mesozoica.

7. Disfrutar de un show de luces nocturno en las Misiones Jesuíticas Guaraníes

Declaradas Patrimonio de la Humanidad en 1984, fueron misiones que llevaron adelante los jesuitas en los siglos XVI y XVII para evangelizar a los guaraníes de la zona al catolicismo. En total son cuatro: San Ignacio Miní, Nuestra Señora de Loreto, Santa Ana y Santa María la Mayor. La que mejor se conserva es la primera, con su característico color rojizo y sus mil rincones atractivos para ojos fotográficos.

8. Dibujar la increíble Casa Curutchet, ícono de la arquitectura moderna en La Plata

Se trata de una casa familiar inaugurada en 1953 y encargada por el Doctor Curutchet al arquitecto suizo Le Corbusier, que pensó la idea innovadora con un ojo visionario sobre materiales, estructuras y formas. Hoy en día es sede de las oficinas del Colegio de Arquitectos de la Provincia de Buenos Aires y también recibe a turistas curiosos que se animan a alejarse de la urbe y adentrarse en un universo arquitectónico único.

9. Respirar arte rupestre en la Cueva de las Manos, en Santa Cruz

Pinturas rupestres de más de 9300 años de antigüedad conservadas en perfecto estado. Esa es la mayor premisa que convierte a esta cueva en un patrimonio cultural único en el globo, registro de la vida de civilizaciones prehistóricas. El lugar en donde se emplaza termina de agregar mística a la visita, entre montañas y paisajes patagónicos. Lo que predomina son las 829 manos pintadas de distintos tamaños y colores a lo largo de todo el recinto.

10. Viajar en el tiempo en la Manzana y Estancias jesuíticas cordobesas

Otro rastro del paso jesuítico por el país. En esta oportunidad, la protagonista es la capital de Córdoba, la segunda provincia más poblada de Argentina. El itinerario comprende el llamado Camino de las Estancias Jesuíticas, en donde se recorre la manzana y las cinco estancias (Colonia Caroya, Jesús María, Santa Catalina, Alta Gracia y La Candelaria). Todas las coordenadas albergan edificios que evidencian el hecho histórico y el valor arquitectónico de las construcciones.

11. Fotear el Puente del Inca, un imperdible de Qhapaq Ñan

El Camino Principal Andino o Qhapaq Ñan, en quechua, es un trayecto que recorre más de 30 mil km y abarca seis países: Argentina, Colombia, Ecuador, Bolivia, Chile y Perú. Entró en la lista de los Patrimonios en 2014 por ser testimonio de la época de esplendor de la civilización inca y por conectar culturas, transporte, comercio y paisajes a través de un sistema vial increíble.