jueves, 9, diciembre, 2021

Willie Walsh, director general de la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA), dijo que estos incrementos son “inaceptables” en esta época de crisis.

El domingo comenzó en Bogotá el Foro de Líderes de Líneas Aéreas de ALTA, encuentro que concluirá hoy su edición 2021.
En este marco, Willie Walsh, director general de la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA), brindó ayer su discurso, el primero en este contexto, ya que asumió su cargo en abril de este año.

“No es ningún secreto que el COVID-19 ha devastado la industria de la aviación”, fueron las primeras palabras del ejecutivo durante su exposición. Luego, detalló que en 2020 las aerolíneas de todo el mundo perdieron 138 mil millones de dólares y este año la cifra asciende a 52 mil millones de dólares. Asimismo, auguró que en 2022 el número será de 12 mil millones de dólares. “Si sumamos todo esto, el efecto que el COVID-19 supondrá para las finanzas de la industria supera los 201 mil millones de dólares. Para las aerolíneas con sede en esta región, estimamos una pérdida acumulada de 5600 millones de dólares para este año, con una mejora a 3700 millones de dólares en pérdidas para 2022. Esta crisis va más allá de cualquier otra que hayamos experimentado antes. Sin embargo, ya hemos pasado el peor momento. Y podemos ver un camino hacia la normalidad”, aseguró Walsh.

En este sentido, remarcó que en los sitios en los que los gobiernos no restringieron los viajes, la recuperación del transporte de pasajeros fue rápida. Al respecto, puntualizó en que se espera que los mercados internos de la región alcancen casi el 75% de los niveles anteriores a la crisis a finales de este año, aunque explicó que los buenos augurios no se mantienen para los viajes internacionales. “Como continúan las restricciones sólo se espera que alcancen el 22%”, acotó. A su vez, agregó: “El año que viene esperamos que los mercados domésticos estén casi donde estaban en 2019. Pero el mercado internacional se quedará en un 44%. Nos estamos moviendo en la dirección correcta, aunque no tan rápido como nos gustaría”.

Walsh destacó que hay un repunte constante en el tráfico, pero que paralelamente ven una tendencia creciente por parte de sus socios en la cadena de valor de la aviación a aumentar los impuestos y las tasas. “Ya hay muchos ejemplos en esta región. Argentina no sólo ha implantado impuestos adicionales sobre la venta de billetes en moneda local, sino que también ha aumentado la tasa de salida internacional de 51 a 57 dólares”, explicó. También nombró al caso de Costa Rica que tiene previsto aumentar la tasa de seguridad aeroportuaria en el aeropuerto de San José en más de un 70 %, y a República Dominicana que hará lo propio con la asistencia en tierra en un 6 % en 2022.

“Esto es inaceptable en esta época de crisis. Y no podemos tolerar que otros sigan sus pasos”, afirmó.

Para cerrar, señaló que desde el inicio de la pandemia, las aerolíneas emprendieron una drástica reducción en sus costos en un 35% en comparación con los anteriores a la crisis. “En todo el mundo se pusieron a disposición de las aerolíneas 243 mil millones de dólares, de los cuales 81 mil millones apoyaron las nóminas y aproximadamente 110 mil millones se proporcionaron en forma de ayudas que deben ser devueltas. Lamentablemente, en esta región ni un solo gobierno proporcionó ayuda financiera directa a las aerolíneas. En la mayoría de los casos, el alivio financiero llegó en forma de impuestos diferidos o de reducción o exención de tasas”, puntualizó.