sábado, 23, octubre, 2021
CubaOnLine

Marina González, secretaria de Turismo de Villa La Angostura, habló con Mensajero sobre el rol que cumple el arte culinario y destacó el plan Previaje.

El turismo, que entre otras cualidades se define como el motor económico de varias localidades del país, y sobre todo en la Patagonia, a partir de las flexibilizaciones establecidas y por la baja cantidad de casos de COVID-19, paulatinamente avanza en un camino repleto de ilusiones, luego de haber transitado un año y medio de pandemia, causante de los fuertes cimbronazos que vivió el sector durante todo este tiempo.

En este contexto, Marina González, secretaria de Turismo de Villa La Angostura, dialogó con Mensajero en una entrevista, en la que repasó todas las acciones que hizo el destino a lo largo de los últimos meses.

– ¿Qué balance hacés de la temporada hasta el momento?
– Las conclusiones de la temporada invernal y lo que sigue ahora en la media son muy positivas. Tuvimos muy poco margen de tiempo para vender y anunciar todo para nuestros clientes, pero en ese corto lapso que tuvimos el mercado reaccionó muy favorablemente. Todas las consultas que veníamos teniendo se hicieron efectivas con reservas concretas cuando se anunció la fecha del 9 de julio. Luego vino la primera nevada, que ayudó bastante a cumplir ese deseo de venir a un destino invernal y al centro de esquí.

– ¿Qué tanto puede afectar a un destino invernal la falta de nieve?
– Si bien no pudimos tener la suficiente cantidad que se esperaba, Cerro Bayo fue prácticamente el único destino de la Patagonia Norte que pudo abrir sus pistas de principiantes y de mayor dificultad. El clima ayudó bastante y el visitante realmente lo disfrutó.

– ¿Pensás que los viajeros se inclinan definitivamente por la nieve?
– El turista que elige y piensa en la Cordillera en invierno instantáneamente se motiva con la nieve. Los deportes de esquí, las caminatas con raquetas o las actividades familiares son muy importantes. Si a esos planes se le pueden complementar otras ofertas realmente se generan atractivos más que interesantes. Creo que eso permite que los viajeros nos sigan eligiendo más allá de la presencia de la nieve, que por momentos puede ser escasa o incluso faltar.

– ¿Fueron exitosas las actividades que planificaron para los turistas?
– Por suerte las que abarcan a la primavera, verano y otoño funcionaron bien, como la navegación y las cabalgatas, por ejemplo. Los turistas disfrutaron bastante de los senderos, la gastronomía en espacios abiertos. El invierno fue muy bueno y se vio coronado con la gran nevada de principios de agosto. Eso ayudó mucho para extender la temporada, porque nos permite que el Cerro Bayo esté abierto hasta fines de este mes.

“Villa La Angostura es uno de los destinos privilegiados y más elegidos post pandemia”.

– ¿Cobró importancia el turismo de naturaleza?
– En esta temporada, con prestaciones al aire libre y un poco de buen clima, las actividades se pudieron hacer perfectamente. A todo esto le hemos sumado servicios. Por ejemplo, nuestros hoteles en su mayoría cuentan con piscinas y spa. Muchos pasajeros incluso han optado por salir a caminar y disfrutar de los miradores.

– ¿Cómo describirías a Villa La Angostura?
– Es uno de los destinos privilegiados y más elegidos post pandemia. El marco natural que podemos ofrecerle al visitante creo que es único e irrepetible. Nuestros establecimientos tienen muchos espacios verdes alrededor, además de estar inmersos en el Parque Nacional Nahuel Huapi y ser puerta del Parque Nacional Los Arrayanes. Estamos rodeados de lagos y ríos. El destino, las playas, los restaurantes y los establecimientos hoteleros no son masivos, más bien diría que somos una pequeña ciudad de montaña, con 20 mil habitantes aproximadamente en temporada alta.

– ¿De qué se trata la marca Cocina de montaña?
– Surgió como un proyecto impulsado por la Secretaría de Turismo de Neuquén, acompañado por hoteleros y gastronómicos. En un primer momento hicimos un trabajo en conjunto para destacar los valores, las virtudes y los productos para entender cómo es la cocina de Villa La Angostura. El objetivo es posicionarnos como destino gastronómico. Queremos que los turistas sepan que van a disfrutar de platos exquisitos típicos de la región, con cocineros que tienen historias para contar, aparte de disfrutar de la naturaleza y las actividades al aire libre.

“El objetivo es posicionarnos como destino gastronómico”.

– ¿Qué los motivó a ampliar el horario de atención de los gastronómicos hasta las 3 am?
– Al igual que en el resto del país y en el mundo, la pandemia nos obligó a tener requisitos para la movilidad y horarios de circulación. Al tener un índice positivo en el que los casos de COVID-19 se habían reducido, se tomó la decisión de ampliar las jornadas de los servicios gastronómicos. En todo momento se cumplieron los protocolos y eso permitió que se puedan extender los horarios.

– ¿En algún momento sintieron que el panorama no era tan alentador?
– El momento de mayor incertidumbre se vivió en 2020, antes del comienzo del verano. En ese entonces se realizaron pequeñas aperturas, como por ejemplo la temporada de pesca, que fue el 1° de noviembre. Anteriormente habíamos tenido una apertura mínima con otros destinos turísticos de la región sur, como San Martín y Junín de los Andes. Posteriormente se efectuó la apertura a nivel nacional y de alguna manera se implementaron algunos protocolos que ya habían sido estudiados previamente. Todo funcionó realmente bien, más allá de saber fehacientemente que la movilidad de turistas iba a generar una circulación mayor del virus dentro de la comunidad. Por suerte en todo momento se entendió que el servicio turístico no era un foco de contagio.

“En todo momento se entendió que el servicio turístico no era un foco de contagio”.

– ¿La campaña de vacunación fue exitosa?
– Realmente fue una herramienta fundamental para Neuquén. Las UTI eran nuestra mayor preocupación, había un alto porcentaje de ocupación. Junto con la implementación de los protocolos vimos que podíamos tener un invierno con una situación epidemiológica buena que nos permitía pasar la temporada. El escenario fue mucho mejor de lo imaginado. Si pasábamos julio, sabíamos que agosto iba a ser el puntapié para un proceso de crecimiento en agosto.

– ¿Cuál es tu análisis con respecto al Previaje?
– Es un programa muy valioso que resultó exitoso. Fue una herramienta fundamental en 2020 en lo que fue el incentivo concreto para que la gente tome la decisión de viajar. Los pasajeros eligieron a Villa La Angostura y pidió aplicar el Previaje. Esta temporada 2021/2022 tendrá resultados muy rotundos. Para los destinos y los prestadores, fue un plan fundamental y celebramos que se repita.

– ¿En algún momento consideraron hacer un petitorio junto a la provincia para que se abran las fronteras?
– Tenemos contacto permanente con Marisa Focarazzo, ministra de Turismo de Neuquén. La apertura es una decisión de Nación y también del gobierno provincial. Estamos trabajando con los protocolos para que finalmente eso suceda. A nivel turístico es importante que podamos recibir a los viajeros sin hacer cuarentena. Las fronteras tienen que estar abiertas siempre y cuando la situación epidemiológica lo permita.

– ¿Cómo impacta en el destino el hecho de que Neuquén sume cinco vuelos a Buenos Aires y dos a Salta?
– Todo lo que son conexiones aéreas, tanto a Chapelco como a la ciudad de Neuquén, son sumamente importantes, pero nuestro aeropuerto de cabecera en realidad es el de Bariloche. La conectividad es de gran valor, porque en ruta somos un destino alejado. Los turistas que vienen en auto necesitan mínimamente entre 1200 y 1600 kilómetros o más, y más si viajan desde nuestros principales emisores. Todo esto nos ayuda para que nos elijan y para estar presentes dentro de la oferta, en las opciones con más posibilidades. Tener conexión con Salta, un destino internacional número uno en Argentina, es genial.