sábado, 23, octubre, 2021
CubaOnLine

Los profesionales de Latinoamérica atraviesan un panorama complejo ante un contexto internacional de incertidumbre. Mensajero trazó un escenario regional.

En Argentina, las agencias de viajes pasan por el momento más esperanzador del último tiempo, lo cual no quiere decir que eso se vea reflejado en la facturación. La implementación de la segunda edición del Previaje con un claro empuje a las compras a través de agencias está despertando vientos de reactivación, pero ya se sabe que el movimiento por el país no es suficiente al momento de hacer un balance. La mayoría de las emisivas aún continúan con ingresos cero y luchando con terceras, incluso cuartas, reprogramaciones.

Tal es así que el mes pasado, desde Faevyt y Facve se unieron al resto de las asociaciones de empresas y organismos participantes de la industria de viajes y enviaron una carta a la Jefatura de Gabinete de Ministros. La misiva tenía como objetivo pedir que se convoque a una mesa de coordinación público/privada para trabajar en favor del reinicio de los viajes de manera previsible y segura.

Pero, ¿qué es lo que está pasando en el resto de la región? ¿Qué políticas sanitarias se están implementando? ¿De qué manera pudieron hacer frente a la pausa que obligó la pandemia? Estas y otras preguntas son las que Mensajero intenta responder en este informe.

Ayudas y complementos

Actualmente, las agencias de viajes colombianas recibieron la buena noticia vinculada a la extensión del Programa de Apoyo al Empleo Formal (PAEF), el cual está destinado a empresas que tengan menos de 50 empleados. A través de esta implementación recibirán alivio en sus nóminas por un valor superior a los 22 mil millones de pesos colombianos. “Es indispensable para la recuperación”, remarcaron desde la Asociación Colombiana de Agencias de Viajes y Turismo (Anato). Esta medida surge de uno de los artículos de la reforma tributaria que debatió Colombia los últimos meses y que tuvo su aprobación el 8 de septiembre.
En el caso de Chile, el sector ha insistido durante todo este tiempo en la necesidad de que el Gobierno pueda aplicar un Plan de Rescate con Foco en Turismo, pero ello no ocurrió. Aunque sí se pusieron en marcha algunos programas de apoyo transversal como los Fondos Fogape y Fogape reactiva: Fondos de Garantía para Pequeños Empresarios. Esta herramienta está destinada a garantizar un determinado porcentaje del capital de los créditos, operaciones de leasing y otros mecanismos de financiamiento. Fogape Reactiva, por su parte, flexibiliza temporalmente los requisitos para la industria turística, ampliando la cobertura de garantías de financiamiento Fogape. De esta manera, la garantía estatal alcanza hasta un 90% para empresas con giro de turismo (restaurantes, agencias de viajes, operadores turísticos, transporte de turistas y alojamiento turístico) y mayor flexibilidad en la tasa acordada. Fogape Reactiva permite ampliar el acceso al crédito con garantía estatal y extender su plazo de pago hasta 2028. Así, los créditos para empresas con ventas anuales que no excedan 1.000.000 de la Unidad de Fomento (UF) -unidad de cuenta usada en Chile, reajustable de acuerdo con la inflación- podrán ser otorgados hasta el 31 de diciembre de 2021, lo que aumenta el plazo de los créditos FOGAPE antes acordados. “Es importante destacar que el número de empresas del sector que logró participar en esta línea de apoyo fue baja, ya que los bancos consideraron que toda empresa del turismo tiene un alto riesgo financiero”, aclararon a Mensajero desde la Asociación Chilena de Empresas de Turismo (Achet). Asimismo, hasta el 6 de octubre se mantiene la ley de Protección al Empleo, que permite a los trabajadores -sin poner término a su contrato- tener acceso al Seguro de Cesantía pues sus empresas se han visto afectadas en las actividades, total o parcialmente, por restricciones sanitarias a raíz de la pandemia. Según Achet, de acuerdo con estudios, la industria del turismo ha sido uno de los sectores que más se han acogido a esta normativa.

Por otro lado, Fernando Riva, vicepresidente de la Asociación Uruguaya de Agencias de Viajes (Audavi) explicó que el sector no recibió subsidios de ningún tipo, ni económicos ni financieros: “Sólo el seguro de desempleo que no es menor y lo agradecemos. Esta medida permitió que los desempleados de las agencias obtengan el 50% de sus salarios de sueldo, no de comisiones”. En esta misma línea, Carlos Cardozo Penayo, presidente de la Asociación Paraguaya de Agencias de Viajes y Empresas de Turismo (Asatur), comentó que el apoyo del Gobierno se vio materializado por medio del acceso a créditos, y el subsidio a las suspensiones laborales. “Se hacían cargo de una parte del salario del empleado suspendido. Estuvimos trabajando para reactivar bonificaciones en alquileres y servicios básicos, pero no se llegó a nada. Lo importante fueron los créditos”, analizó.

Números que preocupan

Actualmente, Achet cuenta con 100 agencias afiliadas y mantiene la misma cantidad que antes de la pandemia, aunque a corto plazo están preocupados por la reactivación. “Además de las pérdidas que ya tenemos, vemos que la banca está bastante esquiva con el sector, entonces será difícil obtener capital de trabajo. Adicionalmente, el NewGen ISS -que está imponiendo la IATA- restringe considerablemente el BSP en ventas sin tarjetas de crédito”, detalló Guillermo Correa, presidente de la entidad chilena.

Este mismo escenario es el que se vive del otro lado del Río de la Plata. “El 20% de las agencias están cerradas y no sabemos si van a volver a abrir. Muchas de ellas no han renovado el aval del Ministerio de Turismo que es quien nos regulan. Están virtualmente cerradas, pero la mayoría no han cerrado completamente como empresas. Nuestro temor es que algunas lo hagan a medida que empiece la reactivación, Es un panorama incierto porque tienen plata de los clientes que aún se la deben a los proveedores. Sabemos que vamos a tener problemas y es de alguna manera lo que venimos pidiéndole al Gobierno, que declare una emergencia en el turismo como ha ocurrido en otros sectores cuando tuvieron problemáticas puntuales”, detallo el ejecutivo uruguayo.
En el caso de Colombia, según la Muestra Trimestral de Agencias de Viajes del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), el personal ocupado durante el segundo trimestre de 2021 cayó un 43%, al compararse con el mismo periodo de 2019. Igualmente, según esta fuente, los ocupados del mercado laboral se redujeron en un 8% en comparación con los mismos meses de 2019. “La situación ha sido muy complicada para nuestras asociadas. Si bien el Gobierno nacional ha sido consciente de esto, y entendiendo nuestras necesidades nos ha brindado ayudas, algunas no han sido suficientes. Requerimos de un espaldarazo adicional porque las agencias de viajes y el turismo en general no pueden enfrentar estos momentos solos. Por eso, el trabajo público-privado sigue siendo una herramienta fundamental para recuperar a las empresas, y su capital humano, una dificultad con la que se ha debido sortear a lo largo de la pandemia”, explicó Paula Cortés Calle, presidenta ejecutiva de Anato.

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