jueves, 21, octubre, 2021
CubaOnLine

Carlos Arana, presidente de CAEM, conversó con Mensajero sobre el presente de los centros de esquí y las iniciativas pensadas para recomponer al sector.

Con la finalización de la temporada de nieve a la vuelta de la esquina, los centros de esquí se alistan para hacer el balance en un año que se vio marcado por la reactivación del sector. Sin embargo, a partir del leve repunte que se pudo evidenciar en septiembre en los centros de esquí, la actividad estuvo, en un promedio, entre un 30 y un 40% por debajo de la temporada 2019.

Si bien la medición del ingreso de esquiadores se va a saber recién a fin de mes, este resultado parte de los ingresos económicos que los complejos han tenido durante los meses que estuvieron operativos. Carlos Arana, presidente de la Cámara Argentina de Centro de Esquí y Turismo de Montaña (CAEM), le comentó a Mensajero que en la temporada alta no se alcanzaron los números esperados: “Se facturó el 60% menos y el fin de semana largo de agosto sucedió lo mismo. Ahí es donde se produjo la caída más importante. El sector este año necesitaba recuperarse con un porcentaje superior al de 2019, así que vamos a precisar varios años para recomponernos de 2020”.

Asimismo, destacó que se trata de una industria que ocupa 5000 personas en puestos directos y más de 25 mil en empleos indirectos, y que tiene “una gran posibilidad de crecer y de posicionarse en Latinoamérica”.

En ese sentido, Arana mantuvo hace unos días una reunión con Matías Lammens, ministro de Turismo y Deportes de la Nación, en la que participó el secretario ejecutivo del Instituto Nacional de Promoción Turística, Ricardo Sosa. Uno de los temas tratados en el encuentro fue la búsqueda de una asistencia crediticia, con condiciones que permitan rescatar el capital de las empresas. “Además, evaluar la carga impositiva que tenemos, de manera que nos permita tener una recuperación, y volver a las inversiones, porque de nosotros depende mucho cómo se desarrollan los pueblos que nos contienen”, explicó el dirigente.

En el camino hacia la recuperación, otra de las cuestiones planteadas en el encuentro con el jefe de la cartera turística nacional fue la posibilidad de que los centros de esquí estén abiertos también durante el verano. “El invierno está claro que es nuestro fuerte, pero la idea también tener actividades en la temporada estival, no sólo por el mercado interno, sino porque además hay un potencial enorme afuera”, indicó Arana.

Por otro lado, el dirigente destacó que Ricardo Sosa está “muy compenetrado” en desarrollar el mercado de Brasil para las actividades de montaña: “Fundamentalmente, el entorno permite hacer trekking y senderismo, que son dos fuertes a nivel internacional. Tenemos proximidad con termas, que es una actividad que ha cambiado mucho en el mundo y ahora posee un público más joven”.