lunes, 20, septiembre, 2021
CubaOnLine

Según indicó el Inprotur, en la prepandemia, arribaban al país alrededor de mil pasajeros por mes con estadías 4 o 5 veces mayores a las de un viajero convencional.

Con tres premios Nobel relacionados con la medicina, universidades de prestigio internacional, reconocidos hospitales y clínicas, sumado a la dedicación y el cuidado de los profesionales con sus pacientes son, quizás, las características más importantes que distinguen a la República Argentina a la hora de hablar de las ciencias médicas. Además, la capacidad receptiva de un pueblo acostumbrado a recibir inmigrantes, y la accesibilidad en términos económicos completan un combo que resulta perfecto para el desarrollo del turismo médico.

En ese sentido, Ricardo Sosa, secretario de Instituto Nacional de Promoción Turística, destacó: “Desde que asumimos en INPROTUR, nos propusimos impulsar los diferentes productos turísticos de Argentina, que creemos tiene un enorme potencial. Uno de ellos es el turismo médico. A lo largo de su historia, nuestro país ha estado en la vanguardia de la medicina en la región y así nos lo hacen notar los y las turistas que confían en Argentina para realizarse alguna intervención o simplemente consultar a nuestros profesionales”.

Por otro lado, Miguel Cané, titular de la Cámara Argentina de Turismo Médico (CATM), remarcó: “Este segmento es la práctica de viajar a otro país con el objetivo de recibir algún tipo de prestación, tratamiento o atención médica curativa, estética, preventiva y de bienestar. Es una exportación de servicios de salud, pacientes que salen de sus países de origen para recibir atención médica”.

Cabe destacar que en 2019, antes de la pandemia, arribaban al país alrededor de mil turistas médicos por mes con estadías promedio 4 o 5 veces mayores a las de un turista convencional (entre 3 y 6 semanas) dependiendo del tipo de intervención, con un ingreso anual de 200 a 250 millones de dólares promedio.

Cabe señalar que en la cadena de este producto turístico participa una larga lista de actores, como instituciones médicas, hotelería, agencias de turismo, facilitadores médicos, corporaciones auto aseguradas, derivadores médicos, aseguradores de salud, entre otros.

“Cuando comenzamos a trabajar en 2010, Argentina no estaba ranqueada en turismo médico. En 2015 ya estábamos en el top five de Latinoamérica. Hoy existen a nivel mundial mediciones con un ‘índice de Competitividad’, que tiene en cuenta: Ambiente país, Industria de turismo médico e infraestructura y Servicios, y hemos escalado ya al cuarto lugar”, agrega Cané, quien mostró su agradecimiento al ministerio de Turismo y Deportes de la Nación, INPROTUR, la Cámara Argentina de Turismo (CAT), Cancillería, ministerio de Economía, Provincias y ciudades del país por el apoyo a su promoción y desarrollo.

El origen de los pacientes que llegaban al país previo a la pandemia era en su mayoría de América Latina (47%), seguidos por los de Estados Unidos y Canadá (24%) y Europa (22%).

A su vez, la medicina curativa (48%) era la más solicitada a la hora de buscar servicios médicos en nuestro país. En segundo lugar, las estéticas (34%) y la Preventiva y Bienestar (18%) más atrás. Otras prácticas muy solicitadas tienen que ver con la traumatología, cardio, liposucción y wellness, entre otras.

La privilegiada geografía argentina, con su enorme variedad de recursos, bellezas paisajísticas y sus climas confortables también son incentivos para los pacientes que, a su vez, buscan lugares apropiados para que la recuperación sea ideal.

“La seguridad sanitaria, comidas saludables, agua potable, atención médica de urgencia las 24 horas, un país cuyas catástrofes naturales están minimizadas, precios muy competitivos, un menú muy completo de prestaciones médicas, calidad y complejidad de las mismas y no tener listas de espera como algunos países de Europa o Norteamérica también nos distinguen”, completa Cané.