lunes, 20, septiembre, 2021
CubaOnLine

El llamado de atención emitido por el consejo tiene que ver con el intento de evitar el aumento de contagios y reactivar el turismo mundial.

El Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC), hizo un llamado a los representantes de la industria para que refuercen los protocolos de bioseguridad y agilicen los procesos de vacunación, con el objetivo de evitar el aumento de contagios y reiniciar la actividad. La entidad, ante la aparición de nuevas cepas de coronavirus, advirtió “Es fundamental que empresarios y gobiernos, así como viajeros y población en general, sumen esfuerzos de manera corresponsable para mitigar los niveles de contagio”.

En ese sentido, la WTTC remarcó la importancia de continuar con la práctica de normativas globales de higiene, que comprenden medidas básicas como la utilización de barbijo y alcohol en gel, así como también el el distanciamiento social: “Particularmente, en viajes y turismo, los protocolos de bioseguridad fueron creados y adoptados para garantizar la seguridad de los viajeros y recuperar la confianza de estos. Es una práctica que beneficia a quienes dependen de la industria turística de manera directa e indirecta”.

Además, el consejo insistió en la necesidad del reconocimiento recíproco mundial de todas las vacunas aprobadas. “Esto brindaría a los turistas y viajeros la confianza que necesitan para reservar viajes, vuelos y cruceros, confiados en el conocimiento de que su estado de vacunación completa será reconocido internacionalmente”.

Para el organismo, “el trabajo entre el sector público y privado es fundamental para la promoción y práctica de protocolos estandarizados de higiene y sanitización, que sean claros y estén bajo permanente observación”. Incluso aclararon que la corresponsabilidad por parte de los viajeros y la población en general mitigará los niveles de contagio e impulsará a la recuperación mundial.

Por último, la WTTC señaló que, según su último Informe de Impacto Económico, durante 2020 el sector de viajes y turismo contribuyó con un 5.5% al PIB mundial, lo que significó una disminución del 4.9% respecto a 2019, y sufrió la perdida de más de 62 millones de empleos.