lunes, 25, octubre, 2021
CubaOnLine

Alexis Simunovic, secretario de Turismo de El Calafate, habló con Mensajero sobre el inicio de la temporada de invierno en el destino.

Las vacaciones de invierno se presentan no sólo como una oportunidad para que los argentinos descansen en el contexto de un año complicado, sino también para que las empresas de turismo y los destinos del país puedan mantenerse en el camino hacia la recuperación económica.

El Calafate ya evidenció una muestra de esa reactivación durante el fin de semana largo del 9 de julio, que dejó buenas expectativas para el resto de la temporada. En ese sentido, Alexis Simunovic, secretario de Turismo de la localidad, conversó con Mensajero acerca del trabajo para convertirse en un destino seguro, la imposibilidad de recibir viajeros internacionales y la unión del sector público con el privado.

El jefe de la cartera turística de la localidad sostuvo que el buen desempeño que tuvieron los destinos patagónicos en los últimos meses responde a las inclinación por parte de los viajeros a elegir lugares con atractivos al aire libre. “Nosotros, particularmente, tuvimos un cambio muy interesante en el comportamiento de los visitantes, porque El Calafate es una ciudad a la que vienen tres noches y combinan con otro destino. Pero en enero y febrero pudimos ver que se alargó la estadía, y eso tiene que ver con que no tenían ganas de hacer tantos vuelos. Eso es muy importante, porque nosotros venimos trabajando hace años en alargar la permanencia del pasajero, y lo logró la pandemia”.

Actualmente, todas las actividades turísticas en la localidad santacruceña están en funcionamiento con la excepción del turismo de reuniones, para el cual todavía no cuentan con protocolos. Con la intención de posicionar el destino para el invierno, que es la temporada baja de la ciudad, se llevó adelante una campaña de promoción llamada El Calafate invita, que permitió, según explicó Simunovic, que aumenten en un 60% las reservas aéreas: “Aerolíneas Argentinas presentó un informe que demostró que El Calafate es uno de los destinos que más interés despertaron. Tenemos programados de dos a tres vuelos diarios y el cruce a Ushuaia tres veces por semana. Eso nos da una muy buena posibilidad, porque el que va a la capital fueguina a esquiar puede pasar por los glaciares”.

En ese sentido, destacó la intención de ampliar la conectividad con la aerolínea de bandera para septiembre u octubre. “Nuestros principales clientes, además del AMBA, son Córdoba y Rosario. Y desde la ruta de Córdoba, también viene mucho público de Tucumán y Catamarca.  Además, ahora se nota un aumento en la llegada de turistas con buen poder adquisitivo, sobre todo la gente del campo. Esa es la inquietud que trabajamos con la aerolínea porque ahí hay un nicho interesante y queremos tener una conexión directa, que no pase por Buenos Aires”.

El secretario de Turismo de El Calafate explicó que, a partir de evidenciar un bajo número de casos positivos, la localidad experimenta una vida similar a la prepandemia, con pocas restricciones pero manteniendo los cuidados. Asimismo, destacó que fue uno de los primeros destinos en ensayar los protocolos sanitarios y en avanzar con la vacunación del sector privado (ver nota).

Con respecto a la situación de las empresas de turismo en la ciudad, Simunovic indicó que son muy pocas las que cerraron sus puertas definitivamente, aunque es el 38% de ellas el que se encuentra actualmente en funcionamiento. “Somos un destino que tiene 5000 personas que trabajan directamente con el turismo. Si bien yo creo que ahora en vacaciones de invierno vamos a empezar a operar en un 50%, tenemos mucho por hacer para reiniciar la totalidad de la actividad. Ahora, a todo lo que estuvo cerrado hubo que ayudarlo, tanto con los planes nacionales, como con provinciales y municipales”.

En ese marco, explicó que el Ente Mixto de Promoción Turística, en el que confluyen el sector público y el privado de El Calafate, se nutre de dos fuentes económicas (la entrada al Parque Nacional Los Glaciares y la tasa que se le cobra al visitante en el aeropuerto), pero dada la inactividad, la recaudación es baja y están evaluando de qué manera invierten esos ingresos. “En ese sentido, la campaña actual la hizo el Municipio, porque los pocos recursos que tenemos en el ente los estamos guardando para octubre. Nosotros nos estamos abocando a una promoción en relación a las tarifas, y sobre todo en invierno”, agregó.

Por otra parte, el secretario de Turismo expresó que la imposibilidad de recibir viajeros extranjeros dejó al descubierto una diferencia económica: “Antes de la pandemia, nosotros teníamos un 55% de turistas extranjeros. Esa baja afecta a la ciudad, porque hay 8500 camas que no llegás a completar con el mercado nacional. Entonces ahora estamos intentando que todo ese público que antes hubiese elegido ir a Miami o Punta del Este, se vuelque a destinos de la Patagonia, que son un tanto más costosos que otros lugares del país”.

Simunovic indicó que todavía no piensan en campañas de promoción para atraer visitantes extranjeros, principalmente por la incertidumbre que se vive en torno a la reapertura de las fronteras. “Pero sí estamos intentando que nos tengan en cuenta para las pruebas piloto que se están empezando a planificar para abrir el turismo internacional. El otro día lo estaba hablando con la gente de la AAAVYT y se lo propuse a la cartera provincial, porque estamos preparados para recibir al turismo internacional”.

En ese sentido, consideró que desde el Ministerio de Turismo y Deportes de la Nación se deberían unificar los criterios al momento de pensar en lo que se le pide al viajero para recorrer el país: “Si cada destino tiene requisitos diferentes, el pasajero tiene que viajar con un manual abajo del brazo. Y eso atenta contra los destinos patagónicos, porque por lo general los turistas no van a un solo destino, sino que visitan toda la región”.