sábado, 23, octubre, 2021
CubaOnLine

El sector avanza en capacitaciones y propuestas para ser más inclusivo. Mensajero habló con representantes de empresas comprometidas con el respeto a la diversidad.

Era la madrugada del 28 de junio 1968 y el bar neoyorkino Stonewall Inn fue testigo de una parte fundamental de la historia del colectivo LGBT+. Ese era uno de los pocos sitios que en aquella época permitía que lesbianas, gays y drag queen lo frecuentaran. La policía local preparó una redada que culminó con una docena de detenciones,  que a su vez dio inicio a una serie de protestas, pero principalmente contribuyó a que la comunidad saliera masivamente a reclamar sus derechos. El movimiento se volvió imparable y fue sumando cada vez más personas. El camino no fue fácil, pero más de cinco décadas después la realidad es otra. Aún faltan terrenos por ganar, pero la conquista de derechos está más viva que nunca. Y esta realidad es algo que se puede ver y sentir dentro de la industria turística, que durante años veía de refilón al pasajero LGBT+, muchas veces por desconocimiento y otras tantas por prejuicios. 

Gracias al trabajo que se comenzó desde la Cámara de Comercio LGBT de Argentina (CCGLAR), al que con el correr del tiempo se fueron sumando autoridades de múltiples destinos y empresas, hoy el turismo diverso crece a la par de los derechos que va adquiriendo el colectivo.

Mensajero dialogó con representantes de tres empresas que se encuentran en diferentes etapas de un mismo camino: lograr un turismo que incluya y sea respetuoso de todos.

La falta de diversidad en las narrativas me llevó a fundar Lunfarda Travel“, comentó Mariana Radisic Koliren sobre la agencia que armó hace tres años y que se especializa en tours por la Ciudad de Buenos Aires. Ella habla de turismo queer, que es una figura que permite englobar todas las diversidades y es una denominación común en Estados Unidos.  Actualmente la empresa ofrece viajes a medida por casi todo el país, pero principalmente son una desarrolladora de tours en CABA. Si bien los guías son freelance, el equipo está integrado por 15 miembros con una mirada interseccional.

Por su parte, Roxana Rivilli de Ruiz, gerente de ventas de Mediterránea Turismo, comentó que son un operador mayorista que hace más de 25 años están en Argentina, radicados en Córdoba siempre estuvieron orientados a la diversidad, a la inclusión y al desarrollo de un “turismo que sea seguro y que les permita dar a los pasajeros experiencias igualitarias”. “Uno de nuestros objetivos fue enfocarnos en el desarrollo de nuestra formación interna y especializarnos en el segmento LGBTIQ+ y generar nuevos enfoques de espacios de hospitalidad y respeto por la diversidad”, resaltó Rivilli de Ruíz.

En la misma línea opinó Sergio Torres Páez de Runacay, agencia de turismo que brinda servicios en La Rioja y en San Juan, y que recientemente recibió la certificación de compromiso con la inclusión LGBTIQ que es otorgado por CCGLAR y el INPROTUR. “Desde la Secretaría de Turismo de La Rioja nos invitaron a sumarnos a esta capacitación con la idea de incorporar prestadores que compartieran el sello. Participamos porque  es una realidad que acompaña a un cambio social y nos parece trascendente por los principios y valores que tenemos como empresa sobre la igualdad“, apuntó Torres Páez.  

Propuestas para todxs
Recientemente, Mediterránea Turismo presentó su catálogo exclusivo para el colectivo. Al hablar sobre cómo fue la selección de los destinos, señaló que afortunadamente CCGLAR ha organizado junto con INPROTUR distintos talleres y que si bien en Argentina hay sitios como Ciudad de Buenos Aires y Puerto Madryn que son muy conocidos como buenos anfitriones, también existen muchas propiedades y ciudades que están trabajando para eso. “Consideramos importante incluir una oferta variada según los múltiples segmentos que hay dentro del colectivo“. 

Por su parte, Radisic Koliren explicó que hasta el momento en que decidió fundar la empresa sólo encontraban opciones armadas, y destinadas, por hombres gay cis, entonces todo lo que estaba por fuera  quedaba invisibilizado. “Buscamos una mirada más amplia e interseccional. Armamos un recorrido por Buenos Aires a través de la óptica de la lucha por la aceptación y la igualdad“, señaló. El tour comienza en Plaza Mayo donde abordan las diferentes cosmovisiones que había en los pueblos originarios y de cómo la conquista vino a hacer homogéneo la cuestión de la hetero normatividad y cómo fue cambiando a lo largo del tiempo. “Otro punto es el Museo de Evita, que para quienes forman parte de la comunidad alguna vez se hayan cruzado con una drag queen haciendo una performance de Evita, entonces hablamos sobre la representatividad que se hace de ella como ícono gay. Lo que a mí más me motiva es que las ganancias se reinvierten para sumar soluciones al colectivo a nivel local“, detalló. En este sentido se refirió básicamente que a ella le preocupa la falta de diversidad en las guiadas y eso es difícil para sumar las voces del colectivo, es por eso que trabajan con la Mocha Celis, que es un bachillerato orientado a personas trans y travestis, para desarrollar un proyecto conjunto a largo plazo.

Un cambio real
Al referirse a cómo ven el trabajo de la industria turística con respecto al colectivo, la fundadora de Lunfarda Travel consideró que ve a veces los colegas tienen ganas de iniciar este camino, pero no se les ocurre cómo hacerlo. En este sentido, la gerente de ventas de Mediterránea Turismo analizó: “Más allá de que sabemos que el colectivo fue ganando luchas es necesario que todo el sector se sensibilice, cortar un poco con el prejuicio social. De pronto las agencias se encuentran con solicitudes del colectivo y no saben cómo abordarlo o nos llaman desde un prestador para consultarnos si dos personas del mismo sexo necesitaban o no cama matrimonial. Son pequeños detalles que hacen a lo cotidiano”. A su vez, explicó que para su catálogo han trabajado con distintos proveedores en múltiples destinos del exterior y de Argentina para seleccionar a los que estén capacitados en el segmento y con los que puedan garantizar que sus pasajeros van a ser recibidos con el trato y un servicio igualitario.

Sobre el mismo punto, Torres Páez comentó que saben que es un aprendizaje que quizás lleve tiempo: “Inicialmente nosotros somos quienes nos hemos vinculado, pero ahora hay un sector al que hay que invitarlo a sumarse y si bien en La Rioja hay un montón de prestadores que se han involucrado es un proceso largo“. Asimismo, indicó que también es un trabajo con sus clientes a quienes les están proponiendo capacitaciones para abrirse aún más a la diversidad y a la responsabilidad que acarrea este compromiso. “A veces no se es tan consciente de lo que va detrás del movimiento y de lo que trasciende. Hay una lucha de muchos años que nos lleva a involucrarnos”, destacó.