domingo, 17, octubre, 2021

Gustavo Gaona, vocero de CELADI, habló con Mensajero sobre la herramienta que dispuso Transporte para monitorear las horas de trabajo.

A partir de un trabajo articulado con el Ministerio de Trabajo de la Nación, la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) y la Universidad Nacional de Rosario, el Ministerio de Transporte presentó ayer en la terminal de ómnibus de Retiro la prueba piloto para implementar la libreta digital obligatoria, una herramienta de control que busca monitorear las horas de trabajo de los choferes de ómnibus de larga distancia.

A partir de esta acción, la intención es fortalecer la seguridad y tratar de evitar accidentes por incumplimientos de la jornada laboral, además de respetar los tiempos de descanso y reemplazar la actual libreta de papel.

La etapa de prueba, que durará 60 días, contó con la participación de las empresas Águila Dorada, Flechabús, Plusmar, Vía Bariloche y Andesmar. Con el correr del tiempo, se evaluará la conectividad enviando cinco unidades a distintos puntos del país. Dicha etapa finalizará de acuerdo al avance de la recepción de los datos para luego poder aplicar los resultados a una segunda etapa.

El dispositivo fue desarrollado por la empresa Inventu y se instala en cada unidad. Respecto a su funcionamiento, se realiza un inicio de sesión a través del escaneo del DNI o ingresando los números del documento e insertando la huella dactilar para comprobar la identidad. Una vez realizado el viaje, se finaliza sesión de la misma manera.

Si al iniciar sesión nuevamente para realizar otro viaje el conductor no cumple con las 12 horas de descanso reglamentarias, el sistema genera una alerta notificando a los organismos y áreas competentes.

Respecto a sus características, el sistema cuenta con identificador biométrico (huella dactilar), lector de identificación y documentación de conductores y conductoras (códigos QR y de barras), georreferenciación y control de recorrido (GPS). También cuenta con la posibilidad de implementar otras funcionalidades como detector de fatiga, control de incendios, acelerómetro, velocímetro, cámaras en cabina y botón de pánico, lector de tarjeta sin contacto (por ejemplo, SUBE). Asimismo, se pueden aplicar controles digitales de mantenimiento de la unidad: presión de neumáticos y aceite, consumos de combustible y temperatura de agua, entre otros.

En este contexto, Gustavo Gaona, vocero de la Cámara Empresaria de Micros de Larga Distancia (CELADI), dialogó con Mensajero respecto a cómo surgió la idea de implementar la nueva herramienta: “El servicio regular de larga distancia conecta más de 1600 localidades de Argentina. Luego están los ómnibus del servicio turístico con recorridos totalmente aleatorios. Todos los conductores, más allá de la empresa a la que pertenecen, además del registro de conducir tienen que tener una libreta de trabajo en la que debe figurar el día y los horarios de inicio y cese de actividades en pos de controlar que efectivamente se cumple la jornada laboral”.

“Hace muchos años hay una discusión sobre el tema de la libreta porque es impresa en papel, y si bien se va perfeccionando, en algunas actividades había pocas certezas y muchas dudas al momento de evaluar si se cumplen las jornadas laborales con los tiempos de descanso correspondientes”, agregó.

Por otra parte, Gaona fue cauto al analizar el funcionamiento de la libreta digital: “Entendemos que son tecnologías que se deben ir aplicando porque llevan a la transparencia de la información, pero siempre remarcamos que deben implementarse para todo, porque sino después se termina generando una especie de ‘competencia desleal'”.

“Con el paso del tiempo, se irá testeando la fiabilidad, el reconocimiento, la versatilidad, la navegabilidad y la simpleza para que el conductor pueda descargar los datos. Se busca un buen funcionamiento y detectar errores para ir trabajando con el diseño”, sumó el vocero de CELADI.

De todas formas, Gaona remarcó que está a favor de los sistemas de control, aunque todavía hay un tema pendiente para revisar: Aún queda por discutir la jornada laboral para los micros de larga distancia. Estoy de acuerdo en que se incorporen tecnologías, pero hay que terminar de resolver este tema. Un modelo es la conducción con relevo por posta o la conducción con relevo a bordo. Hoy en día todavía rige el acto regular de ocho horas, aunque hay rubros que por su condición específica tienen horarios especiales, como pasa por ejemplo en la medicina y sus guardias, el transporte aéreo y demás”.

Al analizar el presente que atraviesa el sector, Gaona explicó que “al igual que todas las actividades ligadas al turismo, los micros de larga distancia están fuertemente vinculados y el impacto ha sido muy grande”.

“Por momentos la situación roza la desesperación. Los ómnibus estuvieron nueve meses sin circular y volvieron a estar operativos en noviembre con los primeros servicios para esenciales. Hubo una caída en el tráfico de pasajeros del 80% y en la actualidad más del 70% del personal no está operativo todavía. Si bien somos un sector privado, conformamos un servicio público. En gran medida dependemos del rápido avance de la campaña de vacunación. Los protocolos han funcionado muy bien en nuestra actividad, no hemos tenido casos de contagios a bordo ni sospechas, al contrario. Estamos muy contentos, pero en términos de recuperación de pasajeros, no hemos logrado ni siquiera acercarnos a los niveles esperados”, detalló.

Para el que comprende cómo funciona esta actividad, es muy preocupante pensar que quizás no haya temporada de invierno. A diferencia del transporte turístico y los contingentes, nosotros tenemos obligatoriedad en la regularidad. Al circular todo el año, es fundamental que en los períodos de alta demanda las empresas tengan un saldo positivo en sus recaudaciones para poder sostener los momentos de baja temporada. Si se siguen limitando los buenos momentos para que las compañías vendan boletos, llegará un momento en el que será bastante difícil sostener la prestación del servicio durante el resto del año”, finalizó Gaona.