lunes, 18, octubre, 2021

Gonzalo Robredo, presidente el EnTur de CABA, conversó con Mensajero e hizo un balance del duro año que atravesó el turismo porteño.

Previo a la llegada de la pandemia que detuvo por completo las máquinas del turismo en el mundo, la Ciudad de Buenos Aires había logrado un récord histórico de visitas internacionales: casi 3 millones de extranjeros habían dejado un impacto económico de más de 2300 millones de dólares en 2019. En medio de la crisis sanitaria y económica, y con la imposibilidad de recibir viajeros de otros países, el destino se vio en la necesidad de reinventarse para adaptarse a una nueva normalidad.

En ese contexto, Gonzalo Robredo, presidente del Ente de Turismo de la Ciudad de Buenos Aires, conversó con Mensajero y destacó la implementación de la exención por seis meses del ABL a los hoteles, la más reciente ayuda que el gobierno porteño emitió para el sector privado: “Significa reconocer que han sido los más afectados por esta tremenda crisis sanitaria y económica en Buenos Aires. Representó un esfuerzo en una localidad que está con sus arcas complicadas por los recortes que hubo desde Nación, sumado a la baja en la recaudación por la crisis. Se hizo un esfuerzo enorme a sabiendas de lo que está pasando el sector”.

Por otro lado, la temporada de verano no colmó las expectativas que se habían generado en el EnTur de CABA, debido a que, una vez que se levantaron las restricciones, los viajeros optaron por los destinos de naturaleza. “Hay que tener en cuenta que siguen cerrados los mercados internacionales y los países limítrofes se abrieron por muy poco tiempo. Desde la segunda quincena de diciembre hasta Semana Santa, tuvimos una ocupación hotelera pobrísima, por debajo del 10%”, expresó Robredo.

Cabe mencionar que dadas los nuevos perfiles de turistas, la ciudad debió emprender un camino hacia la adaptación de su entorno y la creación de atractivos, en línea con la nueva normalidad: “Dado que sabíamos que la posibilidad y el potencial estaba en el turismo nacional, generamos circuitos en barrios que no son los tradicionales, como Villa Crespo, Chacarita, Almagro y Belgrano, con la intención de que generen esta curiosidad de conocer algo distinto. Hemos trabajado mucho en eso y en su promoción, tanto en redes sociales como saliendo a hacer activaciones en ciudades como Mar del Plata, Santa Fe y Rosario”, sostuvo el presidente del ente.

Pensando en el futuro cercano, Robredo se refirió a la nueva oportunidad de enfocarse en el turismo nacional: La pandemia abre una posibilidad enorme para que los argentinos vengan a la ciudad de Buenos Aires no solamente a visitar a los familiares, hacer trámites o concretar negocios, sino también a hacer turismo de escapadas para disfrutar de la ciudad dos o tres días y conocer su oferta gastronómica, su vida cultural independiente, sus espectáculos y sus museos, Hay mucho para trabajar y lo estamos haciendo. Se refuerza la chance de que aquel argentino que estaba acostumbrado a viajar al exterior, a países de la región o a otros destinos del país empiece a pensar más en Buenos Aires como un lugar para venir a hacer un turismo distinto al de antes”.

Por otra parte, remarcó la importancia que tuvieron los centros de testeo en el aeropuerto internacional de Ezeiza y en Aeroparque: Para los vuelos domésticos fue vital, tanto para los que nos visitaban como para los porteños que volvían. Nos permitió detectar una cantidad enorme de casos que fueron aislados y que previno un mayor número de contagios. Eso fue un esfuerzo propio que hizo el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. EnTur fue el que lideró el operativo de Ezeiza y estuvimos trabajando 24 horas todos los días. Los resultados demostraron que valió la pena”.

Finalmente, y en relación a la reciente aprobación de los protocolos para la reanudación del turismo de reuniones, el funcionario destacó la importancia del MICE para Buenos Aires: “La Ciudad pasó del puesto número 26 al 11 en el ranking ICTA, con lo cual se demuestra lo que creció el segmento en el último tiempo, con los grandes eventos internacionales que hubo entre 2016 y 2019. Yo diría que hoy es uno de los más afectados, por eso estamos trabajando en el sector para generar una agenda de recuperación de eventos, pero esta segunda ola y las restricciones que salió a comunicar el presidente seguramente afecten, porque no se pueden hacer eventos en lugares cerrados”.