lunes, 17, mayo, 2021

En el país europeo existe la posibilidad de dejar sin efecto los vuelos hasta que todos los ciudadanos estén vacunados. ¿La alternativa? Un pasaporte sanitario.

El miércoles de la semana pasada, Grant Shapps, ministro de Transporte británico, planteó la posibilidad de que se prohíban los viajes internacionales en Reino Unido.

La decisión quedará sujeta a la voluntad de todos los ciudadanos para vacunarse, y comentó que a futuro podrían implementar un pasaporte sanitario para que la gente pueda viajar de un país a otro con pruebas de haber recibido la inmunización o bien haberse sometido a un testeo previo.

“Ante la posibilidad de que alguien esté escuchando esta entrevista en esta etapa y esté pensando en reservar unas vacaciones en las circunstancias actuales, tenga en cuenta que no puede hacerlo legalmente en este momento”, reconoció el funcionario en un reportaje para el programa Breakfast de la BBC, en referencia a las restricciones vigentes.

A su vez, Shapps sugirió también que el Reino Unido respaldaría un esquema internacional de pasaportes de vacunas para viajar, de acuerdo con lo conversado con funcionarios de otros países.

De todas formas, el ministro inglés imagina que en el futuro podría desarrollarse un sistema internacional en el que los países puedan averiguar saber si alguien ha sido vacunado o ha sido testeado antes de volar.

“Estuve hablando con mis colegas de Singapur y de Estados Unidos, y tendremos discusiones sobre ese tema para tener un sistema reconocido internacionalmente”, adelantó.

En paralelo, el Gobierno británico ordenó un endurecimiento de las medidas de control a los viajeros precedentes de países incluidos en la denominada “lista negra”, con multas y cárcel para los infractores, en un esfuerzo por frenar la importación de nuevas variantes de coronavirus posiblemente menos sensibles a las vacunas actuales.

Es importante remarcar que en Reino Unido hay cierta cautela por la importación de variantes resistentes a las vacunas, especialmente después de que un estudio mostrase que la desarrollada por AstraZeneca/Oxford tiene poca eficacia en adultos jóvenes contra los casos leves de COVID-19 provocadas por la mutación sudafricana, que ascendió a 147 contagios.

Asimismo, los británicos o residentes legales en el Reino Unido que regresen de un país de la “lista negra”, a quienes no se puede impedir la entrada, tendrán que realizar su cuarentena de 10 días en algún hotel designado por el Gobierno y abonar la cifra de 2.400 dólares por persona.

Quienes no cumplan con las normas de pruebas de PCR se arriesgan a una multa de entre 1.300 y 2.700 dólares, mientras que quienes no respeten la cuarentena podrían tener que pagar entre 6.800 y 13.700 dólares.