lunes, 8, marzo, 2021
CubaOnLine

La propuesta incluye experiencias vitivinícolas en los valles ubicados en la región de O’Higgins, a dos horas de Santiago.

Sin dudas, el turismo del vino suele resaltar en distintas manifestaciones a nivel mundial, como los negocios, la salud, las tradiciones y la gastronomía, entre otros rubros.

En ese sentido, Chile aparece en escena con un circuito exclusivo de viñedos en la región de O’Higgins, a dos horas del sur de Santiago. La tierra fértil invita a redescubrir aromas, sabores y disfrutar de las tonalidades verdes, en el marco de una de las mejores escalas para degustar el sabor de un buen vino, rodeado de productos de calidad, en un espacio amigable.

Dentro de la Viña Alchemy se lleva a cabo una alquimia que se asemeja a la perfección, donde muchos sienten que la uva del vino es realmente asombrosa. “Esta bodega boutique se dedica a elaborar vinos de un estilo artesanal pero de alta calidad. Para intervenir lo menos posible, no se usan máquinas, cada racimo es degradado a mano”, afirmó Eduardo Camerati, socio y gerente de Viña Alchemy.

Otra de las interesantes opciones es Viña Casa Costa, el establecimiento en el que las ovejas, los conejos y los gansos, entre otras especies, aparecen como anfitriones. Todo el proceso productivo de sus vinos se realiza manualmente en cada una de sus etapas: maceración, fermentación, descube y prensado, filtración y envasado. Según sus propias definiciones, se catalogan como una viña con ediciones limitadas y de autor, donde esperan generar un espacio para aprender, disfrutar, compartir y divertirse con el vino. Los anfitriones te guían en la experiencia.

En paralelo, a diferencia de otras viñas, donde la horizontalidad y la planimetría marcan un paisaje cuadricular, en Viña El Encanto el paisaje es elevado, expuesto al sol, resguardado bajo la sombra. Allí a naturalleza combina sus texturas entre viñedos, plantas y árboles. “La influencia de la cordillera hace vinos más frescos”, describe Fernando Farías, gerente del establecimiento.

Por último, en lo que respecta al circuito vitivinícola, Viña TreMonte se perfila como un ambiente ideal para disfrutar de la naturaleza y la fauna, en un recorrido imperdible por el campo, rodeado de cerros, ríos y canales. De esta manera, los tres vinos emblemáticos (Merlot, Cabernet Sauvignon, Syrah) ofrecen distintas opciones para disfrutar de un momento imperdible, con una copa en la mano, lista para ser saboreada.