lunes, 8, marzo, 2021
CubaOnLine

Aldo Elías, presidente de CAT, habló con Mensajero y pidió que se respete la Ley de Sostenimiento y Reactivación Productiva de la Actividad Turística.

– ¿En qué consistieron las capacitaciones que llevaste adelante la semana pasada?

– Fundamentalmente abarcaron distintas explicaciones del Ministerio de Trabajo de la Nación, en conjunto con el Ministerio de Turismo, para ayudar a las entidades a transmitir la mejor forma de aplicar para los Repro II y así evitar las anulaciones de estos pedidos por errores conceptuales. 

– ¿Creés que todos los conceptos que se instalaron a lo largo de los meses de cuarentena fueron, de cierta forma, “fundamentales” para poder sacar adelante al sector?

– Sí, absolutamente. Yo creo que la única herramienta que sirve es el Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP), todo lo demás es aire. En un escenario como el actual, donde atravesamos nueve meses de ingresos nulos, con una actividad prohibida, poner más compleja la operatoria para acceder a algún tipo de asistencia por parte del Gobierno no tiene ningún sentido. Pero mucho más grave que eso es que hace tres meses que se sacó por unanimidad la Ley de Sostenimiento y Reactivación de la Actividad Turística. Ahí expresamente se facultaba al Jefe de Gabinete para prorrogar por seis meses más la asistencia, la ayuda del Gobierno al sector mediante las ATP. Lo único que se está pidiendo es que se cumpla con la ley, nada más que eso.

– En este contexto, cuando vos y otras autoridades levantan la voz para hacer el reclamo pertinente, ¿qué les dicen al respecto? ¿Cuál es el mensaje que les transmiten?

– Hasta ahora lo que nos informan es que las ATP desaparecen y que no hay ninguna posibilidad de que continúen, porque la figura del Repro II es buena. Yo creo que esta última medida no es suficiente. No estoy en condiciones de evaluar si es positiva o negativa, simplemente no alcanza. Se habla de un monto de 9000 pesos y creo que es insuficiente para una actividad que estuvo nueve meses prohibida. Es muy importante entender esto porque hoy se ve un movimiento mucho más fuerte en los principales destinos turísticos en comparación a los porcentajes de ocupación que muestran las empresas del sector. ¿Por qué es eso? Porque la gente se fue a casas o departamentos. Ante la incertidumbre de saber si iba a haber temporada de verano o no, la gente optó por salir de los medios tradicionales vinculados a la actividad. 

– ¿Por dónde pasan esos ejemplos puntuales?

– Vos ves las playas y te das cuenta que hay mucha gente. Sin embargo, la información te demuestra que la ocupación no supera el 30, 35%. A partir de esta conclusión siento que perdimos hasta fines de octubre para ponernos de acuerdo entre todas las provincias y lograr que haya tres modelos de requisitos para acceder a ellas, en lugar de 15 como había a comienzos de dicho mes. Como si esto fuera poco, a los siete días de comenzar la temporada de verano, vinieron las restricciones respecto al horario para intentar parar lo que la sociedad se niega a aceptar, algo tan simple como mantener la distancia social y usar tapabocas. Debemos entender que estamos en medio de una pandemia, por más que hayamos perdido ocho meses y medio de encierro. Desgraciadamente sufrimos las consecuencias del mal uso de la limitación de la libertad en los términos de la cuarentena obligatoria. 

– ¿Qué responsabilidad le atribuís a la sociedad?

– Ahora cuesta mucho más que la gente entre en razón, porque somos personas muy difíciles. De todas formas, quiero dejar en claro que a partir de mis dichos no le estoy echando la culpa al Gobierno, al contrario. Reconozco que los argentinos somos muy complicados y vivimos en el reino de las contradicciones. Parecería que es una norma querer transgredir las reglas por deporte. No ayudamos en nada y no hay ningún respeto por acciones básicas. 

– ¿Qué opinás sobre la asistencia económica adicional a los Repro II que podrían otorgarse?

– Se que el Ministerio y Deportes de la Nación está tratando de conseguir los fondos para que eso ocurra. Habrá un aporte que permitirá un escenario parecido al de las ATP, pero primero hay que tener en cuenta cuántas empresas califican para el Repro II, porque no es una herramienta solo para el sector turístico, es para todas las actividades económicas del país. 

– En relación a los avances y retrocesos propios de este período tan particular que estamos atravesando, desde tu experiencia, ¿qué balance podés hacer del último fin de semana?

– Creo que hay que saber diferenciar. Si yo digo que fue récord y que hubo muy buen movimiento, no estoy mintiendo. Pero si yo contesto que tuvimos el 35% de ocupación en promedio también estoy en lo cierto. Hay destinos que alcanzan muy buenos porcentajes de ocupación, entre un 80 y un 90%. A nivel país, la estadística no supera el 35%. Igual es una situación que no solo sucede acá, en Argentina, pasa en todo el mundo. No es casualidad que la OMT haya dicho que la actividad turística se va a recuperar en dos años aproximadamente. Hay que ser precisos con lo que se plantea.

– ¿Cuál es tu visión respecto a la extensión en la prohibición de despidos y en la doble indemnización? 

– Nosotros pedimos la continuidad de las ATP porque justamente no queremos cerrar empresas y posteriormente despedir gente. Estamos en las antípodas de esa situación, pero claramente hay algo que no puede ocurrir: si se caen las ATP, si se prohíben los despidos, y además, imponer una doble indemnización, es una decisión que no tiene pies ni cabeza. Creo que no se estaría entendiendo la gravedad de la situación actual.

– ¿Pensás que estos mecanismos pueden implicar que, por ejemplo, los grupos inversores de alejen del turismo de Argentina?

– Sí, sin lugar a dudas. Los empresarios extranjeros que puedan llegar a invertir en el país van a venir cuando haya seguridad jurídica. Si todos los días cambian las reglas de juego es muy difícil que la gente venga a hacer negocios. ¿Por qué deberían venir grupos inversores al segundo país con mayor presión impositiva a nivel mundial? La intención es ganar plata, no así compartirla. El objetivo de estos grupos es que la actividad sea rentable, y para lograrlo, la ecuación debe ser razonable en relación a los impuestos que se cobran. Argentina es uno de los países más caros para hacer turismo porque el 50% de lo que computa cualquier empresa vinculada a la actividad se va en impuestos. Desgraciadamente, en los últimos años, los únicos momentos de gran movimiento en la actividad se vivieron en una devaluación. Si tenés que devaluar para hacer tu país económicamente atractivo o competitivo a nivel turístico, no tenés posibilidades de sobrevivir.

– En su momento encabezaste el encuentro de distintas autoridades del sector privado en una reunión que se llevó a cabo en Olivos con el presidente Alberto Fernández. ¿Tienen en mente volver a verse personalmente para transmitir las inquietudes de la industria?

– No, no tuve la posibilidad de volver a verlo. Estoy convencido de que el ministro Matías Lammens habla con él todos estos temas. A fines de diciembre le pedí una reunión con el presidente de la Nación y espero que en los próximos días podamos juntarnos porque hace mucho que no lo vemos. Hay varios temas para refrescar. De esta situación salimos todos juntos, unidos, trabajando en equipo, intercambiando ideas y propuestas permanentemente. 

– En las últimas horas te reuniste con el ministro Lammens. ¿Cuáles fueron los temas que abordaron?

– Principalmente hablamos sobre el tema de las ATP y le planteé al ministro la necesidad de que la gastronomía de todo el país pueda aplicar a los Repro II. 

– ¿Ya hay confirmación de los ATP, entonces?

– No, porque todavía seguimos trabajando la posibilidad de que se prorroguen por seis meses más. La facultad la tiene el Jefe de Gabinete y está articulado en una ley que se sancionó en forma unánime a través del Senado. Necesitamos que se cumpla, porque se contempló hace cuatro meses y acá estamos, tratando de resolver esta cuestión que pensamos que iba a ser mucho más efectiva en comparación a la figura del Repro II más la ayuda del Ministerio de Turismo y Deportes de la Nación.