jueves, 4, marzo, 2021
CubaOnLine

Con la presencia del gobernador de La Rioja, el parque abrió sus puertas a viajeros de la provincia. Mensajero estuvo en el evento y además recorrió otros puntos turísticos. 

Dos semanas después de que el ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible de la Nación, Juan Cabandié, durante su visita a La Rioja anunciara la reapertura del Parque Nacional Talampaya la noticia se hizo realidad.

El 1° de diciembre, en el Cañón del Parque Nacional Talampaya se dieron cita el gobernador de La Rioja, Ricardo Quíntela; en representación del Directorio de Parques Nacionales, Natalia Jauri; y el intendente del área protegida, José María Hervás. ¿El motivo? Dejar habilitada formalmente la actividad turística en la provincia así como la posibilidad  de que residentes riojanos puedan ingresar al Parque Nacional Talampaya.

Quintela, por su lado, se comprometió a “trabajar fuertemente a reactivar la industria”. En este sentido, explicó que en Villa Unión, cabecera de Coronel Felipe Varela, departamento en el que se ubica el Parque Nacional Talampaya hace unos años se incorporó la economía turística que es una actividad “importantísima”. 

“Fundamentalmente quiero agradecer el acompañamiento al sector turístico que durante todo este tiempo tuvo que transitar un momento muy difícil. Nadie se imaginaba que íbamos a tener tantos meses de pandemia y que un sector que mueve economías regionales y que son pilares fundamentales tanto de la provincia como del país haya estado cerrado”, resaltó José Rosa, secretario de Turismo provincial. Quien además puso en valor la visión del gobernador y de todo el gabinete para con el sector turístico: “Creo que fue fundamental la ayuda que se pudo brindar. Estamos preparados porque hemos trabajado para que llegue este momento”.

En esta nueva fase, se habilitan más servicios y se aplican descuentos especiales para el público riojano, en el marco de la celebración del 20º aniversario de la declaración de la UNESCO que estableció al Parque Nacional Talampaya; y a su vecino de San Juan, el Parque Provincial Ischigualasto como una unidad común distinguida como Sitio del Patrimonio Mundial.

Dentro del evento de reapertura, Gustavo Luna, ministro de Turismo y Culturas de La Rioja, hizo hincapié en que en la provincia el desarrollo turístico está supeditado a tres factores claves: el patrimonio natural heredado de la Pachamama, el patrimonio cultural tangible o intangible y fundamentalmente la capacidad del equipo de Gobierno como para saber qué hacer con estos elementos.

“Cuando hablamos de patrimonio natural, la potencialidad que tiene La Rioja es enorme. Talampaya sirve de ejemplo para poder desarrollar plenamente. Este parque nacional genera casi 100 puestos de trabajo registrado”, destacó Luna.

Por su parte, en este marco, Quintela firmó con el intendente del dpto. Gral. Felipe Varela, Yamil Sarruf, un convenio de financiamiento para el proyecto de refacción y terminación de la casa de Felipe Varela, ubicada en Guandacol; una acción enmarcada en el Plan Federal de Turismo y Culturas de La Rioja 20-30. Asimismo, el gobernador se comprometió a incorporar wi-fi dentro del área protegida.

“Queremos que nos permitan desarrollarnos y achicar la asimetría que existe en la República Argentina, en beneficio de nuestra gente y de nuestra querida comunidad de todas las provincias que han sido marginadas porque triunfó el unitarismo. Que el federalismo triunfe en el país”, consideró Quintela. 

Un viaje la riqueza riojana 
Para Mensajero este fam fue al primero que fuimos invitados desde que comenzó la pandemia, así que sin dudas resultó algo que movilizó a toda la redacción porque implicó que la maquinaría comenzaba a rodar de una forma diferente a como lo veníamos haciendo hasta ahora, alguien viajaba y eso siempre es motivo de fiesta. 

 Unas horas de la partida, Florencia, miembro del staff de Mensajero designada para vivir esta aventura tuvo que someterse a un hisopado para cumplir con una de las pautas establecidas en protocolo. Ya con su resultado negativo, camino a Ezeiza se activaron las distintas pautas que se iban a mantener todas las jornadas, alcohol en gel,  distanciamiento y el tapaboca o mascarilla. 
En un día en que la tormenta fue protagonista el vuelo fue absolutamente tranquilo y a las 19 hs del sábado 28 de noviembre ya había arribado al Hotel Entre Viñedos en donde los esperaba una gran cena de bienvenida: cabrito al fuego con papas. 

Luego de descansar unas horas para recuperar energía para el segundo día del fam, el grupo se dirigió al sitio Arqueológico de Hualco y desde allí se trasladaron al departamento de Famatina para visitar la mina de oro La Mejicana. Para llegar allí, la aventura inicia un tiempo antes con un recorrido 4×4 que permite ir subiendo lentamente a los 4700 metros de altura en los que se encuentra el ingreso y en el que Matías Gaitán, jefe de Turismo, se encargó de contar cada detalle de la historia que rodea a este impactante lugar. 

La segunda noche de alojamiento fue en el Apart Torres del Cerros con una cena a cargo del chef, Diego Maldonado. 
Pero recién promediaba el viaje y aún falta mucho para recorrer, el grupo no sabía que al día siguiente lo iba a sorprender un paisaje de cuento, como lo es Chilecito. Muy temprano, con un abundante desayuno en el Apart Torres del Cerro los viajeros partieron hacia la Mina de Oro con un paseo por la ruta turística Vuelta al Pique. Desde allí fueron trasladados a la Posada las Placetas, ubicada a 2600 metros sobre el nivel del mar, donde degustaron de un almuerzo a cargo de los chef Cecila y Diego Maldonado. El menú incluyó unas riquísimas empanadas riojanas, costillar a las llamas y postre de cayote con nuez. 

Esa tarde, pudieron descansar, disfrutar del paisaje y de la inmensidad que ofrece esta área riojana. Unas horas después, ocurriría el gran evento que aguardaban todos los locales… 

Un camino de curvas, y distintos tonos de marrón y terracota son los que definen a la Cuesta de Miranda y ese fue el camino que el grupo pudo disfrutar para llegar a Felipe Varela, donde se encuentra el Parque Nacional Talampaya. Allí, la ciudad cabecera del departamento, Villa Unión, los esperaba con un día soleado y de cielo despejado, ideal para la reapertura del Parque Nacional Talampaya. Este reinicio en principio sólo será para los riojanos, a partir de ayer (7 de diciembre) ya se permitió la circulación entre los habitantes del norte argentino y ahora se espera por la habilitación para el turismo nacional. 

Es importante recordar que durante diciembre el parque estará abierto sólo para residentes riojanos y de jueves a domingo y se podrá ingresar mediante previa reserva. “Están habilitadas excursiones vehiculares, caminatas diurnas, sendero del Triásico y el servicio de la confitería al aire libre”, aclararon. 

Por la noche, el grupo se trasladó a la Posada del Cóndor, allí pudieron degustar de un sabroso chivito con papas. 

Ya llegando a la quinta jornada del viaje, se amaneció muy temprano, y luego de un poco de trekking y otro poco de cabalgata llegaron al Balcón de la Quebrada de Los Cóndores para hacer avistaje de cóndores y disfrutar del vuelo rapaz de esta especie típica de los Andes. 

Luego de una actividad tan extenuante nada mejor que un almuerzo en la posada. Pollo al disco, empanadas, y verduras asadas fueron las delicias que saborearon los visitantes. Luego de allí, el traslado a la capital culminó con el alojamiento a las Cabañas Qhawana y con una cena a cargo del chef Diego de la Vega, con una degustación de Cabrito aunque también hubo opción vegetariana. 
Pero como si el viaje no hubiese tenido la suficiente adrenalina, el recorrido siguió hacia el autódromo para realizar un vuelo en Trike, que es un vuelo en ala delta. Sin dudas, fue el broche ideal para un viaje que lo tuvo todo. 

Desde el momento en el que llegamos nos sentimos como en casa, con mucha cercanía a pesar de las distancias que hoy debemos mantener.
Gracias por compartir su hermosa provincia con nosotros, y por hacernos vivir un viaje inolvidable.

¡Gracias Secretaría de Turismo de La Rioja por invitarnos!