martes, 3, agosto, 2021
CubaOnLine

WTTC presentó un análisis sobre cómo puede impactar la crisis en este negocio y evaluó cuál será el camino que conducirá a la recuperación.

El Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC), teniendo en cuenta que el sector representa más del 10% del PIB mundial y uno de cada diez puestos de trabajo en el planeta, y uno de cada cuatro nuevos puestos de trabajo creados a nivel mundial en los últimos cinco años, analizó de qué manera el COVID-19 puede alterar el futuro del negocio de las agencias de viajes.

“La perspectiva a largo plazo es positiva, con énfasis en que conocen a sus clientes y brindan asesoría y apoyo de expertos, haciendo que los viajes sean más fáciles, agradables y accesibles”, precisaron.

Asimismo, consideraron que los consumidores están ansiosos por viajar de nuevo y buscan asesores profesionales para obtener información sobre qué es seguro, qué está abierto, qué hoteles han implementado medidas de higiene mejoradas y quieren un defensor allí para ellos si algo sucede antes, durante o después de su viaje.

Desde WTTC resaltaron que el valor real de tener un asesor de viajes profesional nunca ha sido más evidente que en los primeros días del COVID-19, cuando los asesores realizaron grandes esfuerzos para llevar a sus clientes a casa y trabajaron durante todo el año para ayudar a los viajeros a ajustar sus planes a medida que se habían producido las suspensiones de viajes. 

En este sentido, destacan que se espera que tres tendencias marquen el camino a través de la recuperación. La primera de ellas es el comportamiento de los viajeros. “Algunos consumidores, naturalmente, tienen miedo de viajar de nuevo, ya que todavía hay mucha incertidumbre sobre COVID-19 y las diferencias en los procedimientos entre países. De hecho, según una encuesta de IATA, más del 80% de los viajeros estaban tan preocupados por las posibles restricciones de cuarentena como por contraer el virus durante el viaje”, describieron. Y agregaron que con respecto a los deseos del consumidor, existe la necesidad de información y orientación confiable: “las expectativas pueden traducirse con frecuencia en apoyo de un asesor de viajes que está muy familiarizado con todas las etapas del viaje. Esta es la mayor oportunidad para que los asesores de viajes enfaticen su papel como recurso confiable, que se convierte en el componente más fundamental de su propuesta de valor”. 

En segunda instancia se encuentra la nueva experiencia.Fomentar la confianza del cliente online es cada vez más importante en la toma de decisiones de los viajeros. Dado que la recopilación de información se realiza principalmente a través de canales en línea, las empresas no solo deben asegurarse de que su propia promoción y mensajes estén presentes, sino también ampliar el acceso a la información a través de formatos innovadores y garantizar la claridad en torno a las políticas de cancelación”, indicaron. En este sentido, apuntaron que los viajeros necesitarán un acceso seguro a los últimos requisitos para viajar a sus destinos, incluidas las normas de seguro médico, de datos y de viaje. “Las agencias de viajes pueden sumar un valor tremendo al proporcionar recursos actualizados y ayudar a los viajeros a navegar por las opciones”, focalizaron. 

En tercer lugar, y por último, se encuentra la innovación y la tecnología. “Nuestro negocio se ha estado moviendo hacia la automatización”, explica Aileen Clemente, presidenta de Rajah Travel Corporation. Y suma: “No sólo para sus plataformas en línea, sino también para sus procesos”. Aunque, desde WTTC aclararon que los viajeros siguen siendo cautelosos sobre los riesgos cibernéticos y la privacidad de los datos; algo que se ha hecho evidente con la aparición de aplicaciones de rastreo de contactos.