martes, 1, diciembre, 2020
CubaOnLine

El dato es en comparación con 2019 y se desprende del informe que presentó Singerman-Makon, en el que analizan los desafíos post-pandemia para el sector.

Como es un clásico, el Estudio Singerman-Makon publicó su informe periódico. Las últimas ediciones, que se publicaron durante la pandemia, se vieron modificadas en su análisis, ya que el documento apunta a las proyecciones en lo referido al comportamiento de los viajeros en el “día después”. 

En este caso, un poco más extenso que los anteriores, incluye un repaso por la situación en la que se encontraba la industria turística antes del cierre de fronteras. 

Yendo a las proyecciones, el informe dedica un apartado a los posibles escenarios que deberá atravesar el sector teniendo en cuenta múltiples variantes económicas y sanitarias. Aunque aclara que los resultados a los que se llegó están basados en supuestos concretos sobre el comportamiento de algunas variables. “Dada la alta sensibilidad de los parámetros utilizados ante un escenario tan volátil, no debe pensarse como estimaciones estáticas, sino como hipótesis dinámicas y adaptativas”, puntualiza. 

De esta manera, en lo vinculado a la evolución tentativa del flujo de viajeros dentro y hacia Argentina para el período 2020-2021, la proyección indica que, de acuerdo al escenario fuertemente negativo por la paralización total de la actividad durante el segundo trimestre del
año, en 2021 se vislumbra una parcial recuperación atenta a la adecuación a una “nueva normalidad” en la vida económica en todos los países.

Algunos de los puntos que se tuvieron en cuenta fue el tipo de cambio, para el cual se distinguen escenarios de mayor tranquilidad cambiaria donde el canal oficial se mueve de manera armoniosa, hasta escenarios de mayor convulsión e inestabilidad. Además de la tasa de interés, que desde una hipótesis de alto costo de financiamiento e inflexible a la baja, a escenarios de descenso gradual en el componente financiero, favoreciendo la aplicación de promociones “a tasa cero”.

Al hablar sobre la evolución del turismo interno, que venía mostrando una trayectoria decreciente desde el pico de 2013, la dinámica secular, altamente influida por el efecto estacional, implica que el impacto del confinamiento este año recae de manera plena sobre los meses con menor flujo de viajeros.
Si bien en el segundo y tercer trimestre es altamente significativo, reduciendo casi a su totalidad el movimiento de excursionistas y turistas, se prevé un repunte para la última parte del año. “Así, en nuestro escenario base, para el primer trimestre de 2021 se podría producir un repunte del orden del 20% respecto de igual período de 2019, totalizando casi 20 millones de turistas”, explica el documento. 

Dependiendo del escenario, el repunte del año próximo llega a compensar o no la retracción de 2020. En función a la tendencia proyectada para las variables que más inciden sobre los viajes de turistas y excursionistas, tanto en el año base como en el escenario optimista, se superarían los registros de 2019. Cabe particularizar algunos hitos para el escenario más optimista. Si se conjugara el efecto reemplazo de destinos del exterior (por prohibiciones parciales o totales en el ingreso a otros países) con una recuperación en los ingresos reales a nivel local y una estabilidad de las variables monetarias y cambiarias, la estimación para 2021 arrojaría muy buenos resultados. “Con más de 66,5 millones de personas, entre turistas y excursionistas, 2021 se posicionaría como año récord de visitantes en la serie.

Yendo a la comparación con 2019, se puede notar que el umbral para este 2020 va desde un desplome del 36% a una retracción leve, en el orden del 4%, mientras que para 2021 el rango va desde una merma del 4% a una notable recuperación del 27%.
En función de lo planteado, el escenario base proyecta una caída del 12% en el turismo interno, con una recuperación que compensa (+14%) en 2021. Así, para este 2020 se moverían más de 44 millones de viajeros (turistas y excursionistas), mientras que para el año próximo la cifra treparía a más de 57 millones. “Este guarismo se posicionaría levemente por encima de los registros de 2016, aunque 10% por debajo del máximo de 2013”, resalta. 

En relación con el flujo de arribos de turistas no residentes por todas las vías, el informe explica que se proyecta un escenario de cierre pleno hasta el tercer trimestre del año, con paulatina apertura a partir de ahí. Suponiendo las hipótesis previamente señaladas, sólo en el escenario más optimista se cierra el año próximo en niveles cercanos a 2019.