lunes, 20, septiembre, 2021
CubaOnLine

Guillermo Tofoni, CEO de World Eleven, habló con Mensajero sobre el lanzamiento de las academias y reconoció que puede aumentar el turismo con las aperturas nacionales e internacionales.

– ¿Qué importancia tienen los Institutos Tecnológicos AFA para nuestro país?

– Como primera medida, hay que destacar el trabajo en conjunto entre distintos sectores. En total, 42 personas dentro de la parte tecnológica desarrollaron la plataforma, con muchos profesionales en lo que refiere a arquitectura, que a través del estudio de Enrique Lombardi también pudieron combinarse con diseñadores gráficos. En definitiva, contamos con hombres y mujeres de Argentina con muchísima capacidad que entendieron perfectamente el concepto que tenía en la cabeza dando vueltas.

– ¿Qué podés comentarme sobre la plataforma en sí?

– Fue un trabajo de 11 meses y lógicamente en su planificación ni siquiera imaginamos que íbamos a tener una pandemia. Visualizamos que en el mundo global había un hueco y con esto salimos a cubrir un espacio que tiene que ver con las academias internacionales para el aprendizaje del fútbol. Hay muchísimas conocidas a nivel global como las del Real Madrid, FC Barcelona, Inter y la del Paris Saint-Germain, entre otras. Sin embargo, en ninguna pudieron enlazar el aprendizaje con alguna plataforma tecnológica que les otorgue no solamente información, tiempos y estadísticas, sino también un e-learning, es decir, la posibilidad a la que acceden los chicos cuando vuelven a sus hogares de continuar formándose a través de lecciones, videos y lecturas.

– ¿Qué rol cumple Argentina en referencia a los Institutos Tecnológicos AFA?

– Si hablamos de academias de fútbol, el país es top 10 y me atrevo a decir que, para mí, es top 5 a nivel mundial. Tenemos una rica historia de jugadores del pasado y de la actualidad, e incluso contamos con grandes entrenadores que nos ponen en una mesa muy chica.

– De acuerdo a tu experiencia y a todos los años que venís trabajando con distintos proyectos relacionados a este gran deporte, ¿qué significa para vos el hecho de poder promocionar el fútbol argentino en otros países?

Es una satisfacción espectacular y única. Soy argentino, me crié acá y a lo largo de estos últimos 25 años siempre traté de representar al empresariado con el fútbol como gran eje de negocios. El hecho de que todo el modelo haya sido creado por argentinos, en un contexto que inevitablemente trae aparejadas malas noticias con la confusión que hay para los jóvenes, significa que hay mucho por hacer. Cuando pensamos que ya hicimos todo terminamos dándonos cuenta de que no es así y siempre surgen nuevas ideas.

– ¿Qué podés rescatar como positivo dentro del presente que nos toca atravesar?

– La pandemia sirvió para que podamos perfeccionar nuestro trabajo. ¿Cómo puede ser que nadie tuviera una plataforma tecnológica? Es como un edificio, ya que no se puede construir en 48 horas. Todos los procesos llevan tiempo. Por eso Argentina sale a la vanguardia, porque hay que destacar la decisión que tomó el Comité Ejecutivo de AFA a través del presidente Claudio Tapia. Sin una marca como la del país tal vez no nos hubiésemos animado a que un ingeniero de sistemas planifique una plataforma tecnológica de fútbol.

– ¿Cómo respondieron los mercados en relación a estos avances?

– La reacción fue muy positiva. Estados Unidos, Australia, Hong Kong, Etiopía, Mozambique, El Cairo, Dubái, México, Colombia, Uruguay, Chile, entre otros países, ya comenzaron gestiones con nosotros para interiorizarse en el tema. Algunos territorios se fueron despertando y ya están “recalculando” para ver de dónde salieron todas estas ideas. Argentina, en este sentido, es número uno y pionera. No tengo dudas que van a salir a copiar este modelo, ya que sería inocente si no lo hacen cuando se den cuenta de su gran utilidad para los chicos y para muchas familias. La tecnología no los va a hacer mejores, pero otorgará más información para corregir algunos defectos propios del fútbol.

– ¿Hacia quiénes está dirigida la plataforma?

– Apunta a los chicos, de hecho sus propios padres también pueden utilizar la aplicación. No solamente tiene datos e información precisa, sino que también hay mucha prevención en la parte de salud. Por ejemplo, uno de los indicadores del sensor es la cantidad de veces que un jugador toca la pelota con cada pie. En el caso de que un estudiante sea diestro, si notamos que hizo 5 pases con la pierna derecha y 25 con la pierna izquierda evidentemente puede tener un problema en la rodilla o en el tobillo. Para eso sirve la tecnología, justamente para analizar la dinámica de los ejercicios que se realizan en cada partido o entrenamiento.

– ¿Cuáles son los objetivos?

– Una de las metas que tenemos es tratar de levantar la mayor cantidad de banderas argentinas posibles a nivel mundial y más si lo hacemos de forma itinerante. Por ejemplo, en el caso de Egipto, ellos quieren adoptar nuestro método nacional. Actualmente contamos con 200 clases subidas al e-learning, y se pueden plantear algunas diferencias con distintos métodos de aprendizaje. En una escuela primaria, los alumnos pueden tener clases de Educación Física, pero gracias a esta tecnología, los coach de la academia pueden asistir y transmitirles todos sus conocimientos sobre el fútbol.

– ¿Cómo sería una jornada de los estudiantes a los que hiciste referencia?

– Tranquilamente puede ser una tanda de 40 chicos. Les entregan los sensores, que a su vez están conectados a la plataforma. Las cámaras también van a estar disponibles ya que son instaladas previamente en el lugar de entrenamiento elegido para cada uno de los ejercicios. Dos o tres veces por semana asisten los entrenadores para evaluar a cada uno de los juveniles. En simultáneo tienen que bajar una aplicación que a su vez puede adaptarse en varios dispositivos. Hoy en día, en cualquier familia del planeta hay una computadora y es una gran ventaja, ya que si no tienen un smartphone a su alcance pueden abrir la app, ver los videos que selecciona cada coach, tener las estadísticas que otorga el sistema y poder ver la evolución final.

– Imaginemos una charla futbolera entre amigos o padres e hijos. Muchas veces surge el debate de la famosa escuela alemana y todas sus estructuras en las distintas categorías de sus selecciones. ¿Podemos soñar, para dentro de unos años, con una Selección Argentina potencia como en décadas anteriores gracias a los Institutos Tecnológicos AFA?

– En muchos casos, los alemanes fueron una especie de “maquinitas” que estaban adelante en varios aspectos, sobre todo en lo que refiere al orden, la disciplina, los proyectos, sus libros y demás. Yo creo que Argentina tiene una “ventaja”, y es que justamente acá se respira fútbol. La plataforma fue ideada por profesionales que pertenecen al mundo del deporte y otros directamente no. Por suerte todos entendieron y captaron a la perfección qué es lo que necesitábamos y qué es lo que estaba faltando. Si tenemos que referirnos puntualmente al Bayern Munich, el principal equipo de Alemania, no tiene este sistema y tampoco cuenta con una academia especializada en este rubro.

– ¿Pensás en un futuro semillero de talentos que puedan aparecer a raíz de los institutos?

– No es el espíritu de Argentina el hecho de convocar a un japonés para que pueda jugar en la Selección, por ejemplo. Por más que sea un fenómeno, es casi imposible que pueda calzarse la celeste y blanca. Sin embargo, creo que nuestros sistemas pueden brindar todas las estadísticas para que el día de mañana un jugador pueda ir a probarse a algún club o incluso tenga la chance de ser becado en una universidad.

– ¿Creés que puede ser el inicio de un camino para potenciar el fútbol de cada país y nutrir las ligas más importantes del mundo con grandes apariciones?

– Yo creo que la tecnología será una aliada. Será una herramienta de gran utilidad para los observadores y técnicos porque van a tener más datos. Está comprobado que el ojo humano a veces puede fallar, pero las estadísticas son precisas y exactas como la matemática. Cuando los cazatalentos hacen pruebas en las divisiones inferiores de un club o en un barrio de Capital Federal o Gran Buenos Aires por ahí pueden distraerse. Es lógico, son humanos y pueden equivocarse. Nuestro sistema no solamente viene para quedarse, sino que ayudará a las instituciones y a los entrenadores para potenciar sus estructuras.

– ¿Cuál es el impacto que habrá en el fútbol argentino a mediano y largo plazo?

– Si los proyectos son a mediano plazo, me parece que pueden ser aplicados en algunas provincias o municipios siempre y cuando cuenten con estructuras que puedan ser condicionadas para las buenas prácticas. A diferencia de otros países, creo que acá las estadísticas pueden hacer referencia a futuros jugadores de Selección e incluso podrían definir a las jóvenes promesas que podrían destacarse en un club de Primera División. La tecnología sirve para ayudar y para evaluar si un futbolista es apto para la alta competencia o para la diversión.

– Hoy en día, en el ámbito de los negocios, el fútbol estadounidense crece a pasos agigantados, con muchos jugadores consagrados que eligen jugar en la Major League Soccer. ¿Qué resultados van a generar los institutos tecnológicos allá?

– Definitivamente es el gran mercado, aunque todavía hay varios ajustes para realizar. A partir de este proyecto sigo de cerca todo lo que sucede en la MLS. Las academias tienen 4.000.000 de chicos en total que juegan al soccer y sus padres pagan para que practiquen. Hay otros institutos como los de Barcelona o Milán y también hay escuelas de ex futbolistas profesionales. Uno de los temas que hay que resolver es el hecho de que los chicos hoy por hoy salen del colegio y no van a jugar al fútbol con sus amigos, muchos prefieren ver fútbol americano, béisbol o disfrutar de la NBA. Hay países como China que lamentablemente no puede reunir a once personas para un partido profesional. Yo creo que nunca las va a juntar por el simple hecho de que no pasa solamente por poner un profesor y correr detrás de una pelota. Si un joven entre los 6 y los 10 años no empezó a practicar un determinado deporte, difícilmente pueda ser profesional si da sus primeros pasos de más grande. Es obvio que puede haber excepciones, pero lo normal es arrancar más temprano.

– En el caso de que algún club, representante o cazatalentos quiera hacer alguna oferta por un juvenil que esté trabajando con el instituto. ¿Ustedes intervienen de algún modo?

– Si nosotros cumplimos con el objetivo de 200 academias a nivel global, y en el sistema tenemos, por ejemplo, 80.000 chicos, muy probablemente alguno sea un “distinto”. En ese caso puntual, quizás pueda posicionarse a futuro como un jugador de Primera División. Llegado el caso, la persona a cargo de cada franquicia recomendará hablar con los padres del futbolista juvenil, pero automáticamente queda al margen de cualquier tipo de negociación.

– ¿Los campeones del mundo de 1978 y 1986, las glorias de Italia ’90, los entrenadores que supo tener la Selección y las figuras argentinas que en la actualidad se destacan en las mejores ligas del mundo tienen algún tipo de participación en este proyecto?

– En AFA ya están pensando en incluir a muchos de ellos para entrenar a los futuros coaches. En principio tenemos alrededor de 10 años por delante para todo su desarrollo. Si repentinamente inauguramos 200 academias, necesitaremos 200 entrenadores argentinos y mucho personal a su alrededor. No hay mejores candidatos que ex profesionales consagrados que serán por siempre una gran imagen de la Selección Argentina.

– ¿Es cierto que Lionel Messi se mostró a favor del proyecto?

– Sí, es un fenómeno. A través de su familia y de AFA aceptó grabar el spot comercial para la inscripción de los chicos en una clara muestra del compromiso que tiene Leo con la celeste y blanca. El video es contundente y no deja margen de dudas. Cuando se presenta un instituto de la Selección Argentina se habla de futbolistas de la talla de Diego Maradona, Mario Kempes, Daniel Passarella, Osvaldo Ardiles, Daniel Bertoni, Norberto Alonso, Ricardo Bochini, Jorge Burruchaga, Sergio Goycochea, Oscar Ruggeri, Juan Román Riquelme y Carlos Tevez, entre otros. La lista es interminable. Es combinar un poco el pasado, el presente y el futuro.

– ¿En qué consiste el apoyo que recibieron de parte de Cancillería? ¿El Estado tuvo algún tipo de participación? ¿Hubo alguna charla como para que pueda estar detrás en un futuro?

– La intervención fue muy propicia y particular a la vez. Ya en el mes de febrero, previo a la pandemia, estábamos en negociaciones con la gente de Dubái para la apertura que finalmente se abrió hace poco. Nuestro representante asignado en el país asiático le pidió a la Embajada Argentina si de alguna manera podían apoyar el proyecto y hacerlo extensivo a distintas autoridades. En ese entonces me pidieron que redacte una nota destinada a Cancillería para evaluar la posibilidad de enviar un cable e intervenir ellos. En un mundo repleto de casualidades, el escrito me lo responde Fernando Lerena, actual Director Nacional de Promoción de Comercio e Inversiones, a quien conozco desde hace 10 años desde su paso como ministro Plenipotenciario de la Embajada Argentina en Suiza. Recuerdo que me pidió que lo llame, le conté, y cuando vio el proyecto me dijo que era espectacular porque era una marca a nivel país. Por suerte se entusiasmaron todos los ministros, hicimos un Zoom en el que les presenté el modelo y armaron un dossier que enviaron en forma simultánea a todos las embajadas y consulados de Argentina en todo el mundo. Todos los embajadores “enloquecieron” en el buen sentido cuando vieron el programa porque sentían que podían acercarse a nuestro país a través del fútbol. Sin buscarlo, Cancillería terminó asumiendo un rol estupendo.

– ¿Cómo resultó el inicio de clases en una academia como la de Dubái? ¿Por qué eligieron este destino para el comienzo?

– Venía siguiendo de cerca todo lo que sucedía en Abu Dhabi y toda la zona de Medio Oriente. En marzo de 2019 me reuní con un técnico español que había asesorado a muchas academias que estaban allí, vi los videos de promoción que tenían ellos y analicé cómo estaban trabajando. Busqué algunos contactos en Dubái y empecé a reunirme por Zoom para explicar la idea de armar la academia de la Selección Argentina que finalmente dio origen a los Institutos Tecnológicos. Ya cerramos un acuerdo con una segunda institución, que anteriormente trabajaba en conjunto con Juventus.

– Me hablaste de ejemplos puntuales como Barcelona, Real Madrid, Inter y Paris Saint-Germain, entre otros. A raíz de este modelo, ¿creés que los clubes argentinos podrán implementarlo en algún momento? ¿Cuánto tiempo podrían tardar en desarrollarlos?

– River y Boca tenían este modelo en el exterior a través de escuelas de fútbol, eran marcas. Ninguna de las dos contaba con tecnología, porque obviamente no son excepción a la regla en comparación a lo que sucede con otros equipos. Por supuesto que van a tener que estar atentos porque es un servicio que tranquilamente podrían brindarle a los preparadores juveniles. Son herramientas muy valiosas porque no solamente podemos estar frente a futuros jugadores profesionales, la información también le sirve a las familias. Hay muchos chicos que no llegan a jugar en Primera pero quizás juegan lo suficientemente bien para ser becados en una universidad de Estados Unidos.

– Las franquicias que se desarrollarán de manera internacional tienen que cumplir sí o sí con una regla: deben contar con un entrenador o un preparador físico argentino, mientras que el resto de los empleados que formarán parte de los cuerpos técnicos pueden ser de cada país en el que se crea la academia. ¿De qué depende el criterio para elegir a la persona adecuada?

– Por reglamento, el coach tiene que ser argentino, no importa el país o la ciudad donde resida. Puede ser enviado desde Buenos Aires o puede vivir en la región donde pueda abrirse una academia, es indistinto. Si abrimos una en Chicago y hay un técnico argentino viviendo en Miami tranquilamente puede dirigirla. Se toma un examen previo virtual o presencial en el predio de AFA en Ezeiza y se entrega un diploma que acredita y habilita al formador para ser coach. Es importante remarcar que cada uno de ellos deberá seguir una metodología y un programa ya preestablecido. Es decir, si un técnico tiene una ideología puntual respecto al fútbol ofensivo o defensivo, con todas las variantes que surgen a raíz de los estilos, deberá respetar sí o sí el libro que nosotros armamos. Cada DT podrá tener su impronta y su carácter, pero no hay que olvidarse que lo fundamental es no abrumar ni confundir a los chicos para que sus aprendizajes sean lo más óptimos posibles.

– ¿Pensás que todas estas acciones de alguna manera pueden fomentar el turismo?

– ¡Sí, sin dudas! Definitivamente van de la mano. Te doy un ejemplo: si llegamos a contar con 40 academias como mínimo, solamente por el movimiento que pueda generarse entre las pequeñas áreas ya se genera un tráfico de viajeros muy importante. Muchos países van a querer venir a conocer el predio de AFA en Ezeiza y ni hablar cuando tengamos terminado todo el circuito.

¿LLEGA UN INSTITUTO TECNOLÓGICO AFA A LA ARGENTINA?

Según pudo averiguar Mensajero, faltan detalles para anunciar la inauguración de una academia en el país. Al parecer, estará ubicada en una provincia del norte argentino, aunque todavía no trascendió cuál será finalmente la sede definitiva.

A su vez, fuentes allegadas al plan le revelaron a este medio que el proyecto de Miami está “muy avanzado”, con un gran complejo que incluirá locales gastronómicos y hasta un hotel temático, entre otras amenidades.