miércoles, 28, octubre, 2020
CubaOnLine

Claudio Diponte, presidente de la Asociación Rosarina de Guías de Turismo, dialogó con Mensajero sobre la ordenanza municipal que apunta a evitar el intrusismo.

Ya es sabido que el turismo sufre las consecuencias de la pandemia, en este contexto los guías atravesaron meses de organización y trabajo conjunto en todo el país para emerger con un sólo objetivo, mejorar la calidad de la actividad. 

La Asociación Rosarina de Guías de Turismo (ARGUITUR) existe desde hace 15 años, pero los últimos meses marcaron un período en el que apuntaron a un contacto más cercano y a la visualización de la profesión. La comisión directiva se reorganizó y eligieron un nuevo presidente, Claudio Diponte, quien explicó que entre las múltiples acciones que llevaron a cabo en esta mitad de año, se encuentra el desarrollo de protocolos para la actividad. “Surge como un trabajo desde ARGUITUR, que después fue elevado al Ministerio de Salud de Santa Fe para su aprobación y luego de algunos cambios que se fueron haciendo en el camino hoy ya está listo para cuando se pueda activar el turismo”, relató. 

Siguiendo con esta línea, destacó que la función primordial de la entidad es lograr que los guías asociados estén autorizados para realizar su labor: “No cualquiera puede guiar, sino que para hacerlo deben conocer el protocolo y  tienen que estar asociados. ARGUITUR es un garante para el acompañamiento de los viajeros. Ese ítem está incluido dentro del protocolo”.  

Y sumó: “Entendemos que la reactivación va a ser lenta pero hay que empezar a mostrarle a la sociedad que estamos capacitados, que se puede hacer un turismo interno, de cercanía, un turismo rural relacionado con los economías regionales y Rosario está rodeado de estas opciones. Incluso, aquellos pasajeros que lleguen en sus propios vehículos que puedan ser acompañados a realizar una visita guiada. Y también, por qué no, mediante los protocolos sanitarios educar en cómo se tienen que cuidar”. 

Más allá del registro nominal que figura en el Ente de Turismo de Rosario (la condición para estar allí es contar con el título habilitante) Diponte adelantó que están trabajando en un proyecto de ordenanza para los guías.  

“Entendemos que los profesionales deben hacer capacitaciones para renovar ese registro y es importante que tengan un carnet identificatorio que dependa de la municipalidad. Por eso, nos pusimos en contacto con la secretaria de Turismo de Rosario y empezamos también a trabajar el tema de la ordenanza. Ya está muy avanzada y en cualquier momento se eleva al Consejo Deliberante para su tratamiento”, detalló. Asimismo, agregó que sería muy importante para regularizar el rol del guía tratar de combatir el intrusismo. 

En paralelo, destacó la decisión que tomó la Universidad Nacional de Rosario que a partir de año que viene sumarán a la oferta académica la carrera de guía provincial de turismo. “Entendemos que la ciudad ha crecido muchísimo en servicios turísticos y en arribo de pasajeros, y, mediante nuevos profesionales, la calidad sigue en aumento. Hasta ahora no había una carrera exclusiva”, relató. 

Trabajo federal 
A raíz de la pandemia, Diponte comentó que se pusieron en contacto con otras  asociaciones y se conformó la Red de guías de Argentina. “Está compuesta por más de 35 asociaciones, colegios de algunas provincias que tienen colegiatura y se empezó a trabajar en conjunto, algo inédito ya que nuestro rubro no se caracteriza mucho por la unión”, analizó.

En este marco, resaltó que comenzaron a dialogar con el ministro de Turismo y Deportes de la Nación, Matías Lammens; y con diferentes actores como el diputado Fernández Patri, que fue quien presentó la recientemente sancionada ley de sostenimiento y reactivación de la actividad turística. “Nos parece que los guías quedamos medio afuera. Si bien, hay un punto en el que nos nombran aún no sabemos cómo será la aplicación. Por eso estamos trabajando mediante las asociaciones porque entendemos que podemos ser los últimos en volver”, indicó. 

En lo vinculado con las ayudas del Gobierno nacional, comentó que algunos colegas recibieron el APTUR, otros bolsos de alimentos (de acuerdo a los municipios a los que pertenecen) pero otros nada: “Ya que al no categorizar
-porque en la profesión hay mucha ilegalidad-, no hay gente que esté pagando impuestos y el Estado no puede ayudar a una persona que no está inscripta en ningún lado. Por eso las asociaciones empezamos a trabajar muy fuerte para tratar de acobijar a quienes no fueron beneficiados”. 

Sobre el futuro
Al referirse a las expectativas, hizo hincapié en que lo primero que hay que resaltar es que los viajes deben hacerse a través de profesionales: “Nuestra industria está manejada por personas que no son profesionales, no están capacitados.  Siempre nos preguntamos por qué nuestra actividad está poco valorada como profesional, entonces por eso presentamos esta ordenanza para profesionalizar al guía de turismo como corresponde para sobre todo transmitir seguridad y que el Estado acompañe en ese desarrollo. Entonces ahí es donde tenemos que apuntar, regularizar el sector y que sea trabajado por profesionales”. 

Para cerrar, subrayó que el mayor anhelo que tienen es que la asociación crezca, se fortalezca y acompañe el rol de los profesionales. “Sabemos que muchos se pierden porque no están dadas las condiciones de trabajo, porque el guía profesional, técnico, licenciado tiene que trabajar contra aquel que no lo es y que también se desarrolla en la industria”, concluyó.