domingo, 25, octubre, 2020
CubaOnLine

Según cifras oficiales, a nivel global aporta 1,17 millones de puestos de trabajo y paga más de 50 mil millones de dólares en salarios, pero en muchos sitios aún no se reactivó.

En 2019, la industria de cruceros fue consolidando su papel como una opción de vacaciones convencional alcanzando los 30 millones de huéspedes, cifra que se esperaba superar este año y que la pandemia modificó. Las expectativas estaban en la misma línea que los registros de la última década, un incremento de entre 1 y 2 millones de pasajeros por período de 12 meses.
En este sentido, es importante aclarar que los últimos registros oficiales que se tienen del sector datan de 2018 en el que se habían registrado 28,5 millones de pasajeros, 1,17 millones de puestos de trabajo, 50 mil millones de dólares en salarios y 150 mil millones de dólares de salida en todo el mundo.
Con respecto al gasto, los registros marcan que 376 dólares es el monto que deja cada huésped antes de abordar un crucero y 101 dólares durante el viaje en el navío.
Asimismo, un dato que ayuda a tener una percepción del impacto de esta industria es que un 82% de los huéspedes volvería a repetir la experiencia. A su vez, el informe de CLIA detalla que más del 66% de la Generación X y el 71% de los Millennials tienen una actitud más positiva sobre los cruceros en comparación con dos años atrás.
Además, es importante remarcar que el 65% de los pasajeros de cruceros pasan unos días más en los puertos de embarque o desembarque.
Siguiendo con lo que se esperaba para este año, a los 32 millones de pasajeros que se creía que podían elegir a los cruceros como una opción para sus vacaciones se suman los 19 barcos que estaba planeado que hagan su debut y los 278 que estaban en proyecto de funcionamiento en 2020. Sin dudas, la industria está en pleno auge, a pesar de todo.
En este sentido, desde CLIA remarcaron: “Con mayor demanda y crecimiento en la industria de cruceros viene la responsabilidad de fomentar el respeto y la cooperación con los lugares que visitamos. La industria está explorando formas nuevas creativas de gestionar el flujo de visitantes e implementar los más altos estándares de responsabilidad turismo”.

Navegar con conciencia
A la par del crecimiento, la industria de cruceros enarbola la bandera del turismo responsable. “Nuestros miembros están a la vanguardia de las mejores prácticas diseñadas para proteger la santidad de los destinos que visitamos y mejorar las experiencias de viajeros y residentes por igual. En 2019, adoptamos nuevas colaboraciones con los Gobiernos y comunidades locales”, destacaron desde la asociación que los nuclea. Y agregaron: “El desarrollo e identificación de nuevas tecnologías, combustibles más limpios es una prioridad para la industria de cruceros, que sigue realizando inversiones sustanciales para reducir su impacto medioambiental”.
Según explicaron, han comprometido más de 22 mil millones de dólares en nuevos buques y tecnologías para minimizar el impacto ambiental y avanzar hacia el objetivo de reducir la tasa de emisiones de carbono en un 40% para 2030 en comparación con 2008.
Para este año, se esperaba seguir mejorando la performance: más de ocho de cada diez pasajeros de cruceros reciclan (82%) y reducen el uso de plásticos de un solo uso (80%) mientras viaja; y siete de cada diez cruceros renuncian a las pajitas de plástico.
Si bien los cruceros comprenden menos del 1% de la población mundial comunidad marítima, toda la industria naviera se beneficia con la adopción temprana de nuevas tecnologías y prácticas que no existían hace apenas cinco o diez años. Al respecto, explicaron que prácticamente tienen cero emisiones de azufre, una reducción del 95% al 100% en partículas emisiones y una disminución del 85% en las emisiones de óxido de nitrógeno y hasta un 20% reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero. Además, los sistemas de limpieza de gases de escape (ECGS) tuvieron un 98% de reducción en los niveles de óxido de azufre, 50% de reducción del material particulado total y 12% de óxidos de nitrógeno. “Los cruceros están cada vez más equipados con la capacidad de apagar los motores y recibir electricidad en tierra mientras se encuentre en el puerto donde la energía limpia está disponible”, aclararon.

En pausa
Los primeros días de agosto se anunció la extención de la suspensión de las operaciones en Estados Unidos hasta el 31 de octubre. De esta manera, la fecha del regreso fue pospuesta por tercera vez desde que se declaró al COVID-19 como pandemia. “Estamos comprometidos con la salud y la seguridad de los pasajeros y la tripulación”, explicaron en un comunicado los miembros de CLIA al referirse al por qué de esta resolución.
“A pesar de la valiosa alineación entre la suspensión voluntaria previa de CLIA hasta el 15 de septiembre y la fecha actual de la orden de no navegar de los CDC del 30 de septiembre, creemos que es prudente en este momento extender voluntariamente la suspensión de las operaciones de cruceros oceánicos de los EE.UU. hasta el 31 de octubre”, explicaron. Y agregaron: “Esta es una decisión difícil, ya que reconocemos el impacto devastador que esta pandemia ha tenido en nuestra comunidad y en todas las demás industrias. Sin embargo, creemos que esta acción proactiva demuestra aún más el compromiso de la industria de cruceros con la salud pública y la voluntad de suspender voluntariamente las operaciones en interés de la salud y la seguridad pública, como ha ocurrido dos veces antes. Los miembros de CLIA continuarán monitoreando la situación con el entendimiento de que revisaremos una posible extensión adicional antes del 30 de septiembre de 2020. Al mismo tiempo, si las condiciones en los EE.UU. cambian y es posible considerar viajes cortos y modificados, consideraríamos un reinicio más temprano”.


Según el Estudio de Impacto Económico más reciente de CLIA, la actividad de cruceros en los Estados Unidos respalda a casi medio millón (421.000) empleos estadounidenses y genera 53 mil millones de dólares anuales en actividad económica en todo el país. “Cada día de suspensión de las operaciones de cruceros resulta en una pérdida de hasta 110 millones en actividad económica y 800 empleos estadounidenses directos e indirectos. El impacto de la suspensión es particularmente profundo en los estados que dependen en gran medida del turismo de cruceros, incluidos Florida, Texas, Alaska, Washington, Nueva York y California”, detallaron.
Por otro lado, los cruceros se están reanudando en otros mercados de manera gradual y por fases, ya que el virus se encuentra en distintas etapas en diferentes sitios del mundo. “Al menos en algunas regiones hemos visto que las primeras salidas son viajes más cortos con itinerarios más limitados. Las líneas de cruceros siguen participando activamente con nuestros socios a nivel local, nacional e internacional para facilitar la alineación e informar los protocolos de la industria de cruceros a medida que avanzan en el proceso de planificación”, puntualizaron.

En Europa, el MSC Grandiosa se convirtió el pasado domingo 16 de agosto, en el primer barco en dar la bienvenida a los huéspedes, implementando los protocolos de salud y seguridad de la Compañía. El buque insignia de MSC Cruceros zarpó desde el puerto de Génova llegando a la terminal acorde con sus franjas horarias asignadas y siguiendo los nuevos procedimientos de control universal de acuerdo con el propio protocolo de salud y seguridad de la compañía, que incluye un control de temperatura, revisión médica de un cuestionario de salud y una prueba de hisopado de antígeno COVID-19 para cada huésped antes del embarque. Después de completar estos pasos y haber recibido los resultados de la prueba mientras se encontraban en la terminal, los huéspedes que estaban en condiciones de viajar embarcaron de acuerdo con los nuevos procedimientos de salud y seguridad, que incluyen la higiene del equipaje regular y de mano.

Situación en el país
La actividad orientada al turismo de cruceros se ha desarrollado fuertemente en los últimos años en Argentina, a punto tal que en la temporada 2019-2020 se registraron más de 755 mil viajeros por esta vía. La terminal porteña Quinquela Martín, con casi 13 mil metros cuadrados y una capacidad para recibir 15 mil pasajeros por día, es una de las más reconocidas en Sudamérica. 488 mil pasajeros del exterior pasaron por este lugar durante el último año. Puerto Madryn ha mostrado un crecimiento sostenido en la materia, que se refleja en sus muelles Luis Piedrabuena y Almirante Storni. Con 94 mil pasajeros, concentró el 12% de turistas internacionales el último año. Mientras que Ushuaia es la puerta de entrada para los cruceros que viajan a la Antártida. 174 mil pasajeros extranjeros llegaron hasta la capital fueguina el último año.