miércoles, 28, octubre, 2020
CubaOnLine

En CABA miles de agentes de viajes marcharon del MinTurDep al Banco Central para protestar por las nuevas restricciones al dólar que impuso el Gobierno nacional.

Finalmente, tras más de seis meses con las puertas cerradas, sin ingresos y sin respuestas por la quita del impuesto PAIS, los agentes de viajes dijeron basta. La cuerda, que ya estaba tirante, terminó de tensarse por completo la semana pasada, cuando Miguel Pesce, presidente del Banco Central, anunció la puesta en marcha de una retención del 35% a la compra de dólares a cuenta del pago del Impuesto a las Ganancias y Bienes Personales. La medida cayó como un baldazo de agua helada en el sector, que ya venía golpeado por la implementación del famoso recargo del 30% al dólar solidario y luego por la pandemia. En ese marco, las federaciones y asociaciones que agrupan a las agencias convocaron a una multitudinaria marcha nacional, que tuvo su epicentro en Buenos Aires. Allí, cientos de personas se reunieron en las puertas del Ministerio de Turismo y Deportes de la Nación para luego movilizarse hacia el Banco Central.

Se trató de la tercera manifestación que tuvo a este sector como protagonista, aunque esta vez la protesta fue mucho más masiva, ya que no sólo salieron a las calles los empresarios y trabajadores agrupados en Agentes de Viajes Autoconvocados, sino que también se sumaron FAEVYT, FACVE, Grupo Gea Argentina, AAOVYT y FAECYS, entre otros.

Los manifestantes se agruparon en las puertas del Ministerio de Turismo y Deportes de la Nación para luego marchar de manera pacífica hacia el Banco Central y, finalmente, concentrarse frente a la Casa Rosada. Bruno Lassig, de Lassing Tours, fue recibido por Matías Lammens y le entregó en mano el petitorio redactado por el conjunto de agentes de viajes, solicitándole que interceda porque la semana que viene, las empresas empezarían a “caer como fichas de dominó” . En un diálogo con Mensajero, en las adyacencias de la Casa de Gobierno, el empresario detalló: “Le dije a Lammens que estábamos a disposición para trabajar en conjunto para que esta actividad siga en pie. Sabemos que no puede dar ninguna promesa porque la respuesta no puede salir de una charla, pero puedo dar fe de que nos escuchó. Lo que solicitamos es que se quite uno de los dos impuestos, el del 30% o el del 35%, aunque de todas formas nos va a costar”.

El domingo, doce horas antes de la marcha, las entidades organizadoras difundieron una dura carta que presentaron ante el Gobierno nacional. En ella relataron con crudeza el delicadísimo momento que atraviesan las empresas de viajes y turismo: “Mientras atravesamos la peor crisis histórica de nuestro sector, y cuando pensábamos que nada peor podía pasar, nos dimos cuenta que siempre hay posibilidades de caer en un abismo más profundo. El golpe de gracia para terminar de devastar nuestra industria vino de la mano de la implementación de un nuevo recargo para los pasajes y servicios turísticos, acumulativo a los ya existentes”. A su vez, aseguraron que con estos dos gravámenes, sumados a otros que ya estaban en vigencia, un ticket aéreo internacional emitido en efectivo y en pesos tendrá un recargo de 77% en impuestos.

“¿Se puede castigar tanto a un sector sin entender que lo están destruyendo? Hay que pensar mejor las medidas y medir mejor las consecuencias. Todo lo que viene a partir de ahora es malo, es crisis y más crisis. Es imposible validar que para comprar un pasaje haya que pagar 77% de impuestos. Los números espantan, nuestra realidad y futuro también. Sería fundamental que quienes idearon estas medidas desde un cómodo escritorio salgan a la calle, se pongan en contacto con la realidad y conozcan los trabajos que ponen en juego. Queda absolutamente claro que desconocen absolutamente lo que pasa en nuestro país y en nuestra industria”, completaron en la misiva.

En ese marco, exigieron un trato diferencial a la hora de aplicar la retención del 35% para los servicios contratados en agencias de viajes y solicitaron que se eliminen ambas cargas tributarias o, al menos, una de ellas (en referencia al impuesto PAIS y al nuevo 35%). También reclamaron por la implementación de un ATP al 100% hasta que se reanude la actividad turística para las compañías que se comprometan a no despedir personal y propusieron el otorgamiento de un fondo con características y montos similares a los del APTur para pymes, micropymes y empresas familiares. Además, dentro de estos petitorios de índole fiscal y económica, requirieron la eliminación del pago del impuesto a los créditos y débitos bancarios, y el lanzamiento de una línea de créditos a tasa 0%, con plazo de 36 meses y período de gracia de entre 6 y 12 meses.

Todas las entidades firmantes demandaron algunos reconocimientos conceptuales sobre la actividad turística. Por ejemplo, pusieron el foco en la necesidad de asumir que el turismo receptivo es tan sólo un complemento del emisivo, ya que “sin un equilibrio entre ambos las líneas aéreas no pueden sostener las rutas”. También dijeron que no se debe castigar al sector “diciendo que es la principal causa de la salida de divisas del país, cuando los gastos por tarjetas de crédito son siete veces mayores que por operadores turísticos, según información del MULC”. Por último, señalaron la importancia de implementar y unificar para todos los destinos, y a la mayor brevedad posible, todos los protocolos y normas de aperturas de fronteras y del tránsito intraprovincial, interprovincial e internacional. “Sólo de esta forma podremos iniciar la comercialización de los servicios con información veraz para nuestros clientes”, finalizaron.

Otra de las manifestantes se detuvo a conversar con este medio y expresó su preocupación con respecto a las medidas económicas impulsadas por el Gobierno nacional: “Si había algún golpe de gracia que necesitábamos para terminar de demoler al sector fue esta percepción del 35% que surgió la semana pasada. Si no hay turismo expeditivo, tampoco hay receptivo, porque ninguna compañía aérea va a traer sus aviones para devolverlos vacíos”. Además, puso en palabras la necesidad de que existan protocolos sanitarios unificados: “Acá tenemos 24 provincias con sus propias normativas. Si nosotros como ciudadanos no podemos circular libremente dentro de nuestro propio país, menos lo van a poder hacer los visitantes extranjeros. El turismo emisivo, el receptivo y el nacional estamos perjudicados por esta disposición”.