domingo, 20, septiembre, 2020
CubaOnLine

Aldana Rugani, gerente comercial de Rochester Hotels Collection, pasó por Charlas de Turismo y destacó el rol del segmento corporativo, entre otros temas.

– ¿Cómo definís el presente que estás atravesando en relación a la pandemia?

– ¿Qué tema, no? ¿Quién iba a decir que en 2020 íbamos a estar en cuarentena por un virus y trabajando desde nuestras casas? Está claro que el cierre de los hoteles es un problema notorio porque implica una gran baja en el turismo. En resumen, fue un golpe muy duro para la industria. 

– A nivel laboral, ¿en qué estado se encuentra Rochester?

– Estuvimos muy activos en lo que refiere a las promociones. Creo que hay dos elementos fundamentales para los clientes como la seguridad y la flexibilidad. De todas formas, nos toca atravesar la misma realidad de todos los hoteles. Hubo una baja en la producción y a eso hay que sumarle todo esto nuevo que nos toca vivir. El hecho de tener que implementar protocolos y ver que las fronteras están paralizadas hicieron que la forma de trabajar cambie por completo. Por suerte ya estamos notando que la situación se empieza a destrabar y deseo que en octubre podamos avanzar con el posible regreso de los vuelos. Rogamos que así sea porque la situación es muy complicada.

– ¿Considerás que las ayudas del Gobierno son suficientes?

– Yo creo que no alcanza con lo que recibimos hasta ahora. Entiendo que el Estado está haciendo todo lo posible para ayudar al sector, pero no es suficiente. Estamos viviendo una de las cuarentenas más largas a nivel mundial sin la posibilidad de que vuelva el turismo. Se hace muy difícil poder compensar. Hay un 50% de aportes, pero el 50% restante lo tenemos que cubrir con ingresos que no están surgiendo. Hay muchas familias que dependen sí o sí del sueldo que puede otorgar Rochester. Las siete propiedades tienen varios empleados que actualmente están operativos porque desde el comienzo de la pandemia adoptamos la política de no reducir puestos de trabajo. 

– ¿Qué medidas tendrían que implementar para la hotelería?

– Tengo muchos colegas de hoteles pequeños que lamentablemente se quedaron sin trabajo. Es terrible la situación. Creo que tendríamos que cambiar el chip y el turismo debería reactivarse a través de protocolos de seguridad, haciendo énfasis desde el momento en el que la persona sale desde su casa para tomarse el avión y posteriormente hospedarse en un hotel. Incluso, me parece que los propios pasajeros están dispuestos a pagar un plus con tal de tener a cambio un servicio con más protocolos. Hay que generar confianza para liberar el turismo. 

– ¿Cómo lograron avanzar con el tema de los protocolos en Rochester?

– Desde el comienzo la compañía se mantuvo muy activa porque tuvimos la posibilidad de trabajar junto al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires para todo lo que fue el programa de los repatriados. Por ejemplo, con el hotel Concept desarrollamos esta acción a mediados de abril y de a poco fuimos colaborando con los potenciales casos positivos de COVID-19. Ya desde el principio estuvimos vinculados con los protocolos y con el proceder del personal. Tuvimos que capacitarlos y estar en el día a día para aprender en todo momento.

– De acuerdo a la ubicación de cada una de las propiedades, ¿hay diferencias de criterios para llevarlos a la práctica?

– Al manejar siete hoteles en distintos lugares, tenemos protocolos propios de cada región porque no todos los países tienen las mismas reglamentaciones. De todas formas, también tenemos varios puntos en común, como el distanciamiento social, las estaciones de alcohol en gel, los sanitizantes y la instrucción del personal para que todas las estadías sean seguras.

– ¿Cómo fue tu llegada a la compañía?

– Hace un año que me sumé a la empresa y la responsabilidad fue enorme porque tuve que cargar la mochila de una pandemia. Fue un desafío muy importante, ya que son siete hoteles y la manera de comercializar cada uno de ellos es diferente por su impronta. El equipo ya estaba armado así que tuvieron que “adoptarme” con todo mi carácter, mis formas y mi manera de trabajar. Fue un proceso de adaptación mutuo y muy positivo.

– ¿Cómo lograron adaptarse a trabajar con métodos totalmente distintos a los habituales?

– Yo tengo pilares fundamentales que le inculqué a mi equipo como la comunicación y la confianza. Nos abrazamos tanto a los errores como a los logros, nos hacemos cargo de lo que nos corresponda. Me parece que 15 personas piensan mejor que una sola, e incluso pueden tener ideas superadoras si se formula a nivel grupal. El hecho de tomar decisiones es un compromiso. 

– ¿Cuáles son los próximos objetivos que tiene por delante Rochester?

– Estamos reforzando las acciones para el segmento corporativo y afortunadamente están dando buenos resultados. El foco en Buenos Aires hoy por hoy es ese. A su vez, las promociones actualmente apuntan al hotel de Brasil. Allá manejamos un mercado local, aunque nos faltan los argentinos.

– ¿De qué manera seducen a los clientes que tal vez están más indecisos o tienen cierto “temor” para viajar?

– Ahí lo importante pasa a ser el mensaje a transmitir. Hay un exceso de información porque la mayoría de los medios generan el factor “miedo”. Desde el equipo de Reservas brindamos la seguridad de que el pasajero asistirá a un hotel que va a acompañar en todo lo relacionado a limpieza, contención y experiencia sobre un tema tan delicado como el coronavirus. Es fundamental fomentar la tranquilidad para que todos puedan alojarse en paz.