viernes, 30, julio, 2021
CubaOnLine

Gustavo Gaona, vocero de CELADI, conversó con Mensajero acerca de las versiones que confirmaban la aprobación de los protocolos sanitarios.

Durante el fin de semana, surgieron especulaciones acerca de la posibilidad de que los micros de larga distancia salieran a la ruta en octubre. Sin embargo, todo se redujo a meros rumores lejanos a la realidad. Es que el envión proporcionado por ciertos destinos del país que se sumaron a la reapertura del turismo interno ha dejado al descubierto la falta de un factor importante para la vuelta a la actividad: la conectividad.

Gustavo Gaona, vocero de la Cámara Empresaria de Micros de Larga Distancia (CELADI), le contó a Mensajero que se presentaron los protocolos de seguridad correspondientes ante la Comisión Nacional de Regulación del Transporte, pero se encuentran a la espera de la aprobación por parte del Ministerio de Salud. Además, con respecto al posible regreso, explicó que aún no tienen una fecha estipulada: “No tenemos la certeza de que la actividad se retome en octubre, así como no descartamos que vuelva en septiembre. Será una decisión de las autoridades nacionales y ellos todavía no se han pronunciado”.

En la cámara son conscientes de los cambios permanentes que sufre el país en torno a la pandemia y es por eso que consideran que no sólo hay que poner el foco en la fecha de reactivación del transporte terrestre, sino también en las regiones en las que se podrá habilitar y la frecuencia de servicios que deberá manejarse. “En julio hicimos una presentación a los gobiernos de Salta y Jujuy para ver si podíamos reactivar la línea entre ambas provincias, porque la situación sanitaria era muy buena, prácticamente no tuvieron casos durante varias semanas, pero de golpe todo cambió”, ejemplificó Gaona.

“No tenemos la certeza de que la actividad se retome en octubre, así como no descartamos que vuelva en septiembre”

Gustavo Gaona, vocero de la Cámara Empresaria de Micros de Larga Distancia

El sector del transporte terrestre fue uno de los primeros en cesar. Cabe recordar que antes de que se declarara la pandemia, se percibía en el futuro inmediato un fin de semana largo que terminó generando polémica en medio de la circulación del virus (en ese momento reciente), por lo cual se tomó la decisión de suspender los viajes en micro para intentar reducir los contagios. “Desde entonces estamos detenidos en un 99,9% de nuestro servicio. Aunque durante las primeras semanas hicimos viajes de repatriados desde los países limítrofes para el Ministerio de Transporte de la Nación. Además, realizamos algunos traslados desde Ezeiza para los pasajeros que llegaban de viajes más largos. Pero después nada más”, rememoró el portavoz.

En ese marco y teniendo en cuenta que se trata de una de las actividades que llevan más tiempo inactivas, Gaona puso sobre la mesa la complejidad de la situación que atraviesan las empresas de micros de larga distancia, que, según explicó, es un sector que perdió un año de su parque móvil: “Logramos hacer un acuerdo salarial con el gremio y que el Estado aportase a través de los programas del ATP un dinero directo a los trabajadores. También gestionamos con el Ministerio de Transporte un fondo especial para todo el sector”.

El vocero sostuvo que la crisis que viven las compañías de ómnibus se verá reflejada en mayor medida cuando se reinicie la actividad: “Ahí es cuando, además de invertir, tendrán que poner a punto sus unidades, comprar el combustible y demás. Ahora las empresas están comiendo sus ahorros históricos y consumiendo posibilidad de reinversión de las unidades”.

Con respecto a la reacción que tendrán los pasajeros una vez que los micros estén listos para poner primera, el vocero opinó: “Ganas de viajar hay un montón, pero es un misterio cuál va a ser la demanda real, y en consecuencia, tampoco sabemos cuál va a ser la frecuencia de servicios que presten las empresas. Por supuesto que cuando uno está detenido quiere volver, pero una vez que lo hagamos tenemos la incertidumbre de qué es lo que va a ocurrir”.

Hace algunos días, el ministro de Turismo y Deportes de la Nación, Matías Lammens, declaró que, de cara a la temporada de verano, los micros y trenes funcionarán al 60% de su capacidad. Sin embargo, Gaona fundamentó que sería una medida innecesaria: “En el mundo no se está dando así. Está cambiando mucho lo que se pensaba al principio sobre los micros y aviones como espacios de gran posibilidad de contagio. Ahora se cree que ese riesgo es bajo, porque a diferencia de un restaurante, por ejemplo, el transporte está constantemente cambiando el oxígeno. Eso está dando excelentes resultados en Europa y los viajes se están haciendo con carga completa”.

La incertidumbre con respecto a las declaraciones del ministro tiene que ver con las dudas acerca de quién se haría cargo del 40% restante: “Si vos vas al 60%, alguien tiene que pagar las butacas vacías. Una posibilidad es que corra por cuenta del usuario, subiendo la tarifa, pero eso no lo vemos como una opción. Con la necesidad que tiene la gente de salir, si le generás un impacto muy fuerte en el boleto, difícilmente viaje”.