jueves, 1, octubre, 2020
CubaOnLine

La médica Cinthia Rosenblit habló con este medio sobre un webinar que dictó para agencias de turismo, en el que brindó todos los detalles del pasaporte sanitario de CEMLA.

En medio de la incertidumbre que genera la reapertura turística en el contexto de la pandemia, hay una certeza en la que todos coinciden: los viajes no van a ser como antes. Esta idea va más allá del uso de barbijos y del distanciamiento social.

A la espera de la vacuna para el COVID-19, los estados e instituciones sanitarias buscan fórmulas para poder controlar la enfermedad. Una de las medidas que se plantean algunos países es el pasaporte sanitario, para poder salir a flote definitivamente y aprender en la nueva normalidad que regirá a nivel mundial, sobre todo en el turismo.

A raíz de este tema, Mensajero se contactó con Cinthia Rosenblit, directora médica de CEMLA (Centro de Evaluaciones Psicofísicas), quien hace unos días dictó un webinar para agencias de viajes, en el que aprovechó a dar a conocer todos los detalles del pasaporte sanitario que maneja la institución en la que se desempeña.

“Hace unos días di una charla para agencias de turismo y traté de orientarlas lo más posible. Desde la Organización Mundial de la Salud no hay un protocolo específico ni un único pasaporte sanitario, pero cada país, aerolínea o cada provincia en su defecto tiene su propio manual de recomendaciones al momento de recibir un pasajero. Uno de los puntos importantes que siempre remarco es la diferencia entre los distintos test que se están haciendo y las alternativas que puede solicitar cada región en particular”, indicó Rosenblit.

Al momento de describir los procesos médicos que intervienen, la médica se refirió a la “detección de carga vital con métodos directos (PCR o método isotermico), realizados por hisopadonasofaríngeo, que se encarga de buscar la presencia de virus en el organismo directamente”. “El segundo método (indirecto) es la detección de anticuerpo IGG”, añadió.

“La mayoría de los protocolos que ya están circulando solicitan el estudio realizado previamente. Así como todos estamos cambiando los hábitos en algunos manejos, probablemente el pasajero tenga que arrancar su viaje 48 horas antes, ya que tendrá que hisoparse y quedarse en su casa dos días antes de viajar. Es fundamental que no salgan en ningún momento para evitar cualquier tipo de contacto y/o posible contagio”, sumó.

Rosenblit, quien ejerce la medicina desde el año 2001, trabaja hace 11 años en CEMLA, y una de sus fortalezas es la claridad con la que sintetiza cada término médico. Durante la charla con este medio, se encargó de explicar desde cero en qué consiste el método IGG: “Hay otra alternativa que se está utilizando y tiene que ver con el pedido de lo que es este anticuerpo, considerado como el ‘soldado’ que genera el organismo para batallar contra el agente externo, que en este caso sería el COVID-19. Es el gran encargado de detectar la inmunidad. Este examen indica si el pasajero estuvo en contacto con la enfermedad, es decir, te permite saber si está inmunizado con un valor alto de IGG”.

Por último, Rosenblit dejó en claro que el panorama aún es incierto: “Lamentablemente, en la medicina todavía no tenemos claro cuánto tiempo va a quedar el anticuerpo positivo y alto en el organismo para tener inmunidad frente al COVID-19”.