miércoles, 12, agosto, 2020
CubaOnLine

Claudia Grynszpan, ministra de Turismo y Cultura de la provincia, dialogó con Mensajero sobre cómo el turismo interno está ayudando a dinamizar la economía. 

Desde el 1° de julio, el Comité COVID-19 de San Juan habilitó la reapertura del turismo interno en la provincia.
Según cifras oficiales del Ministerio de Turismo y Cultura local, a partir de esa fecha se expidieron 13.249 permisos de circulación

Claudia Grynszpan, jefa de la cartera turística local remarcó que esta apertura permitió una circulación económica que benefició sobre todo a los departamentos alejados y rurales, porque la concentración de la actividad económica está en San Juan capital y alrededores.

«El turismo actuó como un gran dinamizador de estos municipios que no tienen tanto movimiento económico y que están fuera del radio central de la provincia», explicó a este medio. 

Con respecto al fin de semana pasado, que fue el primero extra large de esta nueva normalidad y el inicio de las vacaciones de invierno, destacó que la apertura fue muy importante. «Tuvimos un 94% de ocupación, lo cual es excelente dado el contexto económico«, indicó. 

Los datos aportados por la provincia desglosan un poco más cómo fue el comportamiento en distintos puntos turísticos sanjuaninos. Por ejemplo, del 9 al 12 de julio, Calingasta tuvo el 100% de ocupación, seguido por Valle Fértil con 96%. Mientras que Iglesia alcanzó el 80% y Jáchal el 68%. «Sólo durante este fin de semana, el impacto económico fue de casi 62 millones de pesos«, afirmaron. 

Además, la funcionaria provincial explicó que más allá de los 26 hoteles ubicados en la capital de la provincia y alrededores -que están destinados a alojar a quienes llegan desde otros sitios y tienen que aislarse 14 días- el resto de la oferta hotelera se activó casi en su totalidad, menos los camping que han quedado para una segunda etapa para evitar las aglomeraciones. 

«En este contexto, en el que mucha agente ya cobró su aguinaldo y había una disponibilidad de dinero, permitió que aquellos turistas que usualmente frecuentaban otras provincias, e incluso otros países, dejen el dinero en San juan, entonces el resultado es muy positivo. Sumado a que el poder moverse generó un clima social más positivo en un contexto de pandemia«, remarcó.

Asimismo, felicitó al sector privado porque «en líneas generales se pusieron a estudiar el protocolo y realmente abrieron sus puertas con respeto, dedicación a la actividad turística en el marco de los nuevas normas y la conciencia de que estas medidas son para el cuidado de todos«. 

Finalmente, puntualizó en que el movimiento se dio bajo el concepto de «burbujas». Los viajeros tienen que sacar un permiso para autos particulares en el que se ingresan los datos de quienes van en el vehículo y de dónde se van a alojar y su sitio de origen, entonces el control y la trazabilidad se da desde el inicio. 

«También están los controles de policía y salud en cada entrada a un destino, se les toma la temperatura y se chequea en qué lugar van a estar alojados«, destacó. Y para cerrar, consideró que el proceso fue bastante ordenado, lo cual no sólo da al pasajero la posibilidad de relajarse si no también de seguridad, cuidando la salud que es lo principal.