sábado, 8, agosto, 2020
CubaOnLine

Tras una reunión virtual de casi tres horas, la Comisión de Turismo aprobó por mayoría el proyecto oficialista que se define como un plan de auxilio.

Desde que se inició el Aislamiento social, preventivo y obligatorio, e incluso días previos, el sector privado viene alzando la voz sobre la necesidad de que se decrete la Emergencia Turística. De esta manera, se permitiría que las empresas accedan rápidamente a beneficios fiscales y tributarios, entre otros, que la ayuden a mantenerse en pie para cuando comience la reactivación. 
Casi cuatro meses después, y con 13 proyectos de ley presentados, ayer la Comisión de Turismo de la Cámara de Diputados realizó una reunión para debatir los detalles de los mismos. En definitiva, el objetivo era emitir un despacho, es decir, un documento que salga por mayoría para que luego pase a las comisiones correspondientes y se debata en recinto. 

En una videoconferencia que duró prácticamente tres horas, la Comisión de Turismo de la Cámara de Diputados de la Nación le otorgó dictamen por mayoría al proyecto de ley presentado por el diputado de Formosa por el Frente de Todos, Ramiro Fernández Patri. El despacho del bloque oficialista obtuvo 17 votos, mientras que el de la oposición, impulsado por Alfredo Cornejo y Gustavo Menna, contabilizó 14. El encuentro contó con una amplia participación del sector privado, que tuvo más de una hora y media para que los presidentes de varias asociaciones empresarias expusieran sus necesidades y los puntos que debían incluirse en la conformación de la norma. Con el resultado de esta votación quedó trunca la intención de buena parte de la industria de contar con una ley de emergencia turística, ya que el texto del oficialismo, titulado Plan Nacional de Auxilio, Capacitación, Infraestructura y Promoción del Turismo Nacional, no hace mención a la palabra “emergencia” en ninguna de sus 12 páginas. 

Ley de Recuperación del Turismo-

En resumen, el proyecto “aspira a brindar herramientas concretas para la reconstrucción del sector a través de una fuerte inversión estatal que ayudará a los prestadores a posicionarse competitivamente al día después de los efectos de la pandemia”. Además, la propuesta busca dotar de instrumentos de protección a través del ya conocido PACIT, puesto en marcha parcialmente por el Ministerio de Turismo y Deportes de la Nación. La esencia del documento se puede resumir en cuatro ejes. 

En primer lugar, se crea un Programa de Preventa Turística que consiste en entregarles a los clientes unos cupones de crédito equivalentes al 50% del valor de cada venta anticipada de servicios turísticos. Ese monto se podrá utilizar para adquirir algún otro servicio a partir de 2021. Estará financiado por el Estado con una partida presupuestaria específica de 16.000 millones de pesos.

Luego, menciona al Plan 50 Destinos, al Fondo de Asistencia y Capacitación Turística (FACT), y al APTur, fondos anunciados anteriormente por el Poder Ejecutivo y que ahora estarán incluidos dentro de esta ley.

En cuarto lugar, se establece que los agentes de viajes, hoteles, alojamientos informales y empresas de transporte que no hayan podido prestar sus servicios por la pandemia podrán ofrecerles a los pasajeros la alternativa de reprogramar, siempre y cuando se respeten estacionalidad, calidad y valores convenidos dentro de un período de 18 meses posteriores al levantamiento de las restricciones. También podrán entregarles vouchers para ser utilizados en el mismo período de tiempo y estarán habilitados a reintegrar los servicios contratados en tres cuotas iguales, mensuales y consecutivas. El primer pago vencerá a los 21 días hábiles de haber recibido la solicitud de reembolso. 

En materia fiscal, se “invita a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y a las provincias a que establezcan exenciones en el impuesto de sellos e Ingresos Brutos”. Por otro lado, se habilita a la autoridad de aplicación, que será el Ministerio de Turismo y Deportes, a disponer de un 35% de los fondos destinados al Instituto Nacional de Promoción Turística (INPROTUR) para asegurar el cumplimiento de esta ley. 

Los beneficiarios serán todas aquellas empresas que tengan como actividad principal alguna de las incluidas en el Anexo I de la Ley Nacional de Turismo. Este punto fue uno de los más reclamados por el empresariado turístico, que de manera unánime pidió que no se discrimine a las compañías por tamaño o facturación en medio de una crisis que golpea a todos por igual. En segundo lugar, se les solicitará que demuestren que no pudieron desarrollar ninguna actividad o que sufrieron una reducción en sus ingresos durante la vigencia de las medidas de aislamiento. Los parámetros para probar esto los definirá el ministerio. 

Por último, de ser sancionado, el Plan Turismo Nacional regiría hasta el 31 de diciembre de 2020, aunque en el artículo 19° se le brinda al Ejecutivo la facultad de prorrogarlo hasta mediados de 2021. 

Una emergencia que no fue
A lo largo de las casi tres horas de debates y exposiciones, los empresarios plantearon la estricta necesidad de que el proyecto decretara la “emergencia turística”. Lo mismo dijo la diputada de Río Negro por la UCR, Lorena Matzen, quien preguntó cuál era el problema de poner “Emergencia” en el nombre de la ley. Su colega mendocina, Jimena Latorre, habló en el mismo sentido: «Es necesario que haya consenso en que el sector está en emergencia. Un plan de auxilio serviría para un tiempo de normalidad, pero no para este contexto de crisis». Por su parte, Héctor Baldassi, diputado cordobés por el PRO, dialogó con este medio luego de la sesión y aseguró que fue “lamentable” que no se haya logrado esa declaración. “Era lo primero que había que hacer. Después podemos hablar de otros puntos, mejorar o coincidir, pero lo primordial era eso”, agregó. 

Consultado por estas críticas de la oposición, un integrante del bloque de diputados del Frente de Todos le aclaró a este medio que “la emergencia económica ya está declarada desde el pasado 21 de diciembre”. Por su parte, Fernández Patri aclaró que en su momento elevó un proyecto que apuntaba hacia la emergencia turística, pero que en el medio el Gobierno fue tomando medidas.

¿Qué pasó con los ATP?
“Si bien no están en el texto, van a seguir hasta que termine la pandemia para el sector. No se podía incluir a sólo un rubro de la economía en una ley y que el resto esté en un decreto”, le explicó Fernández Patri a Mensajero. Esta era otra de las demandas que dejaron en claro los privados, representados en la reunión virtual por Aldo Elías, presidente de la Cámara Argentina de Turismo. El empresariado pretendía que el Gobierno nacional les garantizara por ley que la asistencia para el pago de salarios continuaría vigente para la actividad turística por un tiempo determinado y no aguardar la confirmación mes a mes. Sin embargo, desde el oficialismo les contestaron que “es una potestad del Poder Ejecutivo definir qué sectores, de qué regiones y por qué plazo seguirán recibiendo los beneficios del programa”. 

Dos visiones
Ese fue el concepto que arrojó Alfredo Cornejo, diputado mendocino por la UCR y presidente de la Comisión de Turismo de la HCDN, durante su exposición. «Intentamos tener un único despacho, pero no fue posible. Los dos reconocen a la actividad, pero son dos formas de ver la economía y dos maneras distintas de querer ayudar al sector. El oficialismo propone promover el consumo de la actividad y apoyar sin un monto específico. Es un mecanismo absolutamente errado. El motor de la economía es la inversión y no el consumo. Nuestro despacho contempla proyectos de Fernández Patri y de infinidades de diputados que presentaron declaraciones de emergencia y le da instrumentos concretos al Ejecutivo. El otro le otorga amplias facultades que ya tenía con las leyes presupuestarias vigentes”, explicó minutos antes de la votación. 

Un largo camino
Tras pasar esta instancia legislativa, el proyecto ahora recalará en las comisiones de Defensa del Consumidor y de Presupuesto y Hacienda. Luego superada esta instancia, recién allí podrá ser llevada al Congreso para su tratamiento en recinto, cuestión que la mayoría de los consultados confirmó que podría dar antes de que finalice este mes.