domingo, 20, septiembre, 2020
CubaOnLine

Federico Posadas, ministro de Cultura y Turismo de Jujuy, pasó por “Charlas de Turismo” el ciclo que Mensajero emite en su Instagram.

¿Cómo fueron los primeros días de la cuarentena en Jujuy?
Al principio fue muy duro como en todo el país. Aplicamos políticas muy rígidas sobre todo en las fronteras, con aislamiento obligatorio no sólo para los que venían del exterior sino también de otras provincias. Hoy no tenemos circulación comunitaria del virus y desde hace unas semanas el gobernador tomó la decisión de comenzar con la flexibilización, siempre con la autorización de Nación y con protocolos muy estrictos. Así fue que Jujuy se transformó en la primera provincia en empezar a vislumbrar una apertura dentro del sector turístico con la expectativa de que se sumen Salta, Santiago del Estero, Catamarca y San Juan.  Primero hemos planteado la posibilidad de abrirnos hacia adentro y luego pensar en que, antes de las vacaciones o julio, podamos hablar sobre el turismo regional.

¿Qué cuestiones tuvieron que implementar?
Sumamos protocolos para la hotelería, el transporte turístico, las agencias de viajes y los guía. Yo creo que de a poco vamos a ir acostumbrándonos a vivir en esta nueva normalidad. Además, hay que pensar en los lugares en los que hay circulación y quizás incorporar testeos en los aeropuertos y terminales de colectivos, o una libreta o pasaporte sanitario. La verdad es que nadie estaba preparado para esto, no tenemos un máster en pandemia, así que vamos a ir aprendiendo sobre la marcha. En términos de la reacción del sector y la reactivación económica que ha significado fue muy positiva.

¿Cómo fue el trabajo con los privados?
Nosotros estábamos convencidos de que tenía que haber un redireccionamiento, sobre todo de las agencias emisivas de la provincia. Uno de los males que tuvo durante años es que a Jujuy la vendían desde otros sitios y no desde acá. Así que un 80% de las emisivas están enfocándose en que su cliente no mire a Miami o al resto del país, sino al resto de los corredores o circuitos internos. Es un desafío muy importante y está funcionando bien.

¿Qué resultados alcanzaron en estos primeros días?
El último fin de semana, Tilcara y Purmamarca tiene una movida interesante que se está poniendo de moda. Hemos tenido casi el 40% de ocupación en la Quebrada de Humahuaca, obviamente que no alcanza, es un mercado relativamente chico, y tampoco han abierto todos. El que más  ha trabajado es el corredor de la Quebrada y de la Puna. Se empieza a ver un movimiento, quizás no al que estamos acostumbrados pero mucho mayor al que habíamos visto las últimas semanas o meses y eso nos llena de satisfacción. En Jujuy se generan 25 mil puestos de trabajo de la mano del turismo, tenemos muchísima gente que depende de esta actividad.

¿Tuvieron que cambiar tarifas?
Hay habitaciones que se estaban ofreciendo a 100 dólares para el turista internacional y hoy pasaron a 30 dólares y la verdad es que ha habido una adaptación al bolsillo jujeño. Los hostales que primero se han llenado son los 1 y 2 estrellas, tiene que ver con el precio pero la verdad es que también han trabajado bien los hoteles boutique de alta gama. Más allá de las ayudas y subsidios que puede dar el Gobierno nacional lo mejor que le puede pasar al sector es volver a trabajar.

¿Recibieron sugerencias para cambiar el proceso?
En términos generales la repuesta ha sido muy buena, y el balance muy positivo. Vamos de menor a mayor, nosotros aún funcionamos con una división entre pares e impares para poder salir y que se complementa con un váucher. Estamos haciendo más ágil ese sistema para que el turista entienda como se saca. Hay muchas cosas para corregir.

¿Cómo fue el proceso de promoción local?
Empezamos a trabajar para que el turista jujeño, que estaba más enfocado en mirar afuera, también empiece a descubrir que tiene una provincia increíble a la que la vienen a visitar desde distintas partes del mundo. El 20% de nuestro turismo era internacional, ojalá que lo recuperemos pronto.

¿Está evaluando una activación regional?
Yo creo que Salta podrá comenzar este fin de semana y a partir de allí plantear una posibilidad de nuevas fechas para integrar a las dos provincias, sería ideal. Ya nos hemos puesto de acuerdo en lo que son las políticas de sanidad, la idea es correr toda las fronteras de Jujuy a los límites de Salta que a su vez es lindera con otras cinco provincias.

¿Cuál fue el camino para llegar a la Ley de Emergencia Turística?
Esta fue una de las primeras decisiones que tomamos al principio en una reunión que tuvo el gobernador con todas las cámaras. Se demoró un poco cuando pasó por todo el proceso legislativo, pero casi coincidió con la apertura del turismo interno.

¿Qué beneficios le da a los privados?
Esto tiene que ver con que todo el sector turístico no pague impuestos provinciales, que todas las deudas que tienen con el poder ejecutivo provincial también se pasen para más adelante, y que los servicios públicos provinciales tengan una baja del 50% y que todos los fondos que se generen para el sector sean intangibles, es decir, que no venga hacienda y te saque la plata para otros fines.

¿Ya evaluaron qué obras realizarán con los fondos del Impuesto PAIS que puso Nación a disposición de la provincia?
– Son 60 millones más o menos el monto que se nos está asignando. Nosotros nos vamos a enfocar en obras dentro de San Salvador, como el Cabildo y algunas propuestas que hemos hecho en el interior. Pero lo más fuerte es para la capital que tiene mayor posibilidad de crecimiento. La idea es que la gente empiece a pernoctar allí también. 

¿Cómo analizan el futuro del sector?
Obviamente que tuvimos que barajar y dar de nuevo. Todo lo que teníamos planificado saltó por el aire desde los presupuestos y mercados estratégicos, por ejemplo, y redireccionamos también nuestras propuestas. Ahora se confirmó FIT para fin de año, hay que ver si el formato sirve para este modelo de turismo que estamos reinventando en la Argentina. Quizás se pueda pensar en varias FIT regionales y no en una que otra vez tenga sede en Buenos Aires. Creo que está faltando imaginación en este sentido. La realidad va a cambiar y que si no nos adaptamos nos va a llevar puestos. El turismo ha cambiado y va a cambiar para siempre. A todas las políticas de promoción quizás las tengamos que reinventar, de hecho estaban en crisis. 
Tenemos que pensar en regionalizar el turismo con la inclusión de la cercanía y reinventar el turismo al igual que se está haciendo el hemisferio norte, porque ellos de alguna forma nos llevan algunos meses de ventaja. 

Teniendo en cuenta este plan de regionalización ¿planean pedir nuevas rutas?
Lo hemos planteado ante el CFT y también tuvimos muy bien feedback de parte del ministerio y Aerolíneas Argentinas. Tampoco no queremos descuidar las low cost porque nos ha permitido crecer exponencialmente. En Jujuy hemos duplicado prácticamente nuestros pasajeros desde 2015 hasta 2019. Creo que es la gran oportunidad de barajar y dar de nuevo en todo lo que tiene que ver con la conectividad aérea. Por que todo empieza y termina en Buenos Aires y creo que es muy dañino para el desarrollo integral del país. Además, planteamos la posibilidad de hacer corredores seguros y que institucionalmente empiecen a generarse corredores aéreos que no han sido tradicionales y que se puedan aplicar a partir de ahora que justamente el punto de mayor contagios es Buenos Aires.

¿Qué factores positivos viste que trajo la reactivación a los jujeños?
El turismo también hace a la salud mental, salir después de tantas semanas de confinamiento a conectarse con la geografía ayuda a reforzar el sistema inmunológico. Tenemos que vender la posibilidad de hacer trekking, caminatas y poder recorrer circuitos en bicicletas, que se pueden realizar siempre con todos los protocolos  e incluso más seguras que las grandes ciudades y descentralizar, eso ayuda a evitar los amontonamientos, así que creo que el turismo de naturaleza y cercanía tienen una oportunidad a corto plazo, hay que animarse.