viernes, 28, enero, 2022
Fitur2022

En tiempos de pandemia, el hotel ubicado en Ushuaia utiliza las luces de las ventanas para que nadie pierda las esperanzas y así salir adelante todos juntos.

Si bien el coronavirus suele traer aparejadas varias noticias con cierto impacto “negativo”, en algunas ocasiones aparecen ciertos datos llamativos que invitan a la ilusión. La posible cura definitiva, una eventual vacuna, la disminución de casos o la recuperación de los infectados son algunos de los ejemplos que hoy en día despiertan el interés del público en general.

En términos turísticos, hasta el momento, viajar es una incógnita, y varios rubros del sector aún trabajan en protocolos para poder reactivar la actividad lo más pronto posible. Sin embargo, algunas firmas se destacan por diferentes acciones que invitan a confiar, porque tienen con qué creer.

Uno de los ejemplos más significativos es el del Arakur Ushuaia Resort, ubicado en la Patagonia Argentina, que fomenta la esperanza de una forma muy creativa. El establecimiento ubicado en el corazón de Tierra del Fuego utiliza las luces de las ventanas de su fachada para compartir el mensaje “Unidos”, que puede ser visualizado por toda su comunidad.

Sin dudas, el turismo es uno de los sectores más afectados por el COVID-19. Mientras gran parte de las ciudades de nuestro país se mantienen en cuarentena, los establecimientos hoteleros, de a poco, retoman sus clásicos esquemas de trabajo. Algunos mantienen sus puertas cerradas hasta que la situación actual mejore, y otros hacen hasta lo imposible para mantener su estructura.

El mensaje de Arakur ha sido compartido por los habitantes de Ushuaia y los ayuda a sobrellevar la cuarentena. “Tratamos de dar un mensaje de tranquilidad, de que vamos a superar esta crisis, pero que para ello tenemos que estar unidos”, afirmó Esteban Abolski, propietario del hotel. La idea tuvo impacto en el ánimo de la comunidad local, precisamente para transmitir buenas energías, no solamente para los locales, sino también para trascender las fronteras de la ciudad más austral del planeta.