viernes, 21, enero, 2022
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Las autoridades proponen desarrollar un programa de “Buenas Prácticas Post COVID-19”, con recomendaciones sanitarias y pautas de atención en las prestaciones turísticas.

Ayer por la tarde se llevó a cabo un encuentro de trabajo virtual entre representantes del sector público con Aldo Elías y Marcelo García, presidente y secretario del Instituto de Calidad Turística Argentina (ICTA) respectivamente.

Durante la reunión se analizó el nuevo escenario global ante la pandemia del COVID-19, además de repasar el impacto social y económico que sus consecuencias representan para el sector turístico.

Esta iniciativa que proponemos elaborar desde el ICTA, contendrá una guía de recomendaciones sanitarias y pautas de atención en las prestaciones turísticas, que estén en línea con las nuevas demandas globales”, afirmaron los directivos de esta organización integrada por el Ministerio de Turismo y Deportes, el Consejo Federal de Turismo y la Cámara Argentina de Turismo.

Entre los participantes se encontraban Yanina Martinez, secretaria de Promoción Turística del Ministerio de Turismo y Deportes; Aldo Elías, presidente de la CAT; Esteban Avilés, presidente de la Agencia Córdoba Turismo; Sebastián Slobayen, ministro de Turismo de Corrientes; Diego Gutierrez, director de Promoción del Ente de Turismo de la Ciudad de Buenos Aires; Marcelo García, secretario de la CAT; Inés Albergucci, subsecretaria nacional de Calidad, Accesibilidad y Sustentabilidad; Hernán Roitman, director Nacional de la Calidad; Gabriela Barón, directora de Formación en Turismo y María Inés Guaita de Promoción Turística del Ministerio de Turismo y Deportes.

Para hacer frente a la crisis, el ICTA se encargará de brindar las guías de buenas prácticas que le permitan al sector turístico empezar a funcionar una vez que comience el proceso gradual de apertura del aislamiento social obligatorio y preventivo. Estos protocolos deberán contar con una guía de recomendaciones homogéneas para todo el país, con el objetivo de aplicarlos en colaboración con la autoridad sanitaria de acuerdo a las distintas realidades que presenta Argentina.

En la reunión se propuso que el ICTA, con el apoyo de las instituciones públicas y privadas que lo integran, brinde herramientas para garantizar la seguridad sanitaria de la población, los trabajadores y los turistas que visiten los diferentes destinos turísticos.

En referencia al avance alcanzado en conjunto entre la CAT, el CFT y el Ministerio de Turismo y Deportes, Aldo Elías fue claro: “El desafío del Instituto de Calidad Turística Argentina es brindar herramientas que sean rigurosas desde lo técnico y realizables en todo el territorio nacional. Toda la cadena de valor de este importante sector productivo nacional tiene que estar preparada para poder funcionar cuando el control de la pandemia y las autoridades lo permitan”. Y agregó: “Tenemos este tiempo de trabajo que debe ser riguroso en cuanto a las propuestas y eficiente en la capacidad de respuesta para llegar con capacitación, comunicación e implementación en el momento que se requiera”.

Los servicios turísticos deben prepararse para la etapa posterior al COVID-19, en donde la forma de viajar y hacer turismo y las conductas de consumo suscitarán una “nueva normalidad” y exigen revisar y actualizar, de manera integral, las gestiones operativas de cada prestación.

En ese sentido, la guía de “Buenas Prácticas pos-Covid19” reunirá diversas pautas de actuación con el propósito que las prestaciones turísticas garanticen, a través de su implementación, las condiciones que demandará el nuevo escenario post pandemia de coronavirus.

Las buenas prácticas pondrán especial énfasis en las medidas preventivas, de limpieza y desinfección, y de atención a visitantes que las organizaciones y servicios turísticos deberán contemplar. El programa tiene los siguientes objetivos fundamentales:

  • Generar nuevos hábitos de conducta que garanticen mayor seguridad y confianza a visitantes y visitados.
  • Introducir el valor de la seguridad sanitaria para el personal y los clientes.
  • Evitar el quiebre del vínculo turístico/social.
  • Promover espacios y tratos interpersonales amigables, solidarios y respetuosos, libres de discriminación.
  • Contribuir a preservar las fuentes de trabajo del sector turístico.