viernes, 28, enero, 2022
Fitur2022

Esta afirmación se desprende del estudio que realizó CAME Turismo y en el que evalúan distintos tipos de ayuda para este sector, a corto y mediano plazo. 

La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), por medio del sector Turismo, afirmó recientemente que las mipymes turísticas, que representan aproximadamente el 85% de la oferta nacional, cesaron sus actividades dada la crisis sanitaria. En este sentido, hicieron hincapié en que la situación es “mucho más grave” para aquellos emprendimientos situados en zonas rurales, “caracterizadas mayormente por la pobreza, la informalidad y la falta de acceso equitativo a condiciones de desarrollo y competitividad”.

Por eso, el viernes pasado, representantes de este organismo y la secretaria de Promoción Turística, Yanina Martínez, realizaron una videconferencia en la que presentaron un panorama de la realidad del sector, y algunos escenarios a futuro. 

“El turismo rural es considerado un producto clave para activar las economías regionales, reducir las desigualdades y una solución concreta a la vulnerabilidad a la que está expuesta la población rural”, analiza el documento de CAME Turismo. 

Dada la actual conyuntura, desde la confederación resaltaron que en este rubro se da una coincidencia en la dificultad para afrontar costos fijos en el emprendimiento y en el desarrollo familiar. Esto es por la situación de parálisis que se vive, y que hay prestadores con cierre total, ante un momento del año que genera expectativas por ocupación en esta estación del año para el turismo rural.

Esta realidad, explica el informe, termina afectando a toda la cadena desde dueños y empleados, así como un impacto directo en locales de gastronomía, artesanía, guías locales y todos los comercios y servicios relacionados directamente a ellos. En este sentido, aseguraron: “Los agricultores no tienen un ingreso mensual y dependen mucho de las cosechas y de lo que se genere por la entrada de turistas día a día”. 

Al igual que en el resto del sector, también están sufriendo el corte en la cadena de pagos, cancelaciones de reservas. Pero también, a nivel de poblaciones rurales, deben afrontar la pérdida del calendario de fiestas y eventos, en muchos de los casos dinamizadores de la economía local.

Pero, el documento además de presentar el panorama actual apuesta a pensar en soluciones. 

En lo referido a corto plazo, ayudar a los prestadores de turismo rural en su situación particular y específica durante la inactividad total, para hacer frente a los costos y pagos.

Luego, a mediano y largo plazo, indican que el objetivo será colaborar en la adaptación de los servicios a los nuevos requerimientos y potenciar los canales de difusión y distribución para acercar la oferta a la demanda, contemplando la recuperación paulatina de la actividad turística.

“Como consideración final, la recuperación se estima que comenzará por aquellos espacios donde la densidad de población sea baja y el nivel de casos afectados por el virus sean menores. Las pequeñas y medianas ciudades serán principales emisores y receptores, y los espacios rurales y naturales los grandes atractivos”, concluye el informe.