sábado, 30, mayo, 2020
CubaOnLine

El corporativo sufrirá grandes cambios en la era post coronavirus. Por eso, ya piensan cómo reinventarse para afrontar los desafíos que se vienen. 

Transcurrían los últimos días del mes de febrero cuando llegó el cimbronazo inicial para el MICE. La progresiva expansión del coronavirus por Europa empezaba a causar estragos y una de las primeras “víctimas” fue la ITB Berlín, que se suspendió por primera vez en la historia ante la exigencia de las autoridades alemanas de levantar el evento por precaución. Lo que siguió después ya es historia conocida: se produjo un efecto dominó y todas las ferias, eventos y centros de convenciones más importantes del mundo cerraron sus puertas.

No obstante, el sector ya piensa en el “día después”. Si bien aún no hay una luz al final del túnel y nadie sabe a ciencia cierta cuándo se recuperará un cierto estado de “normalidad”, los principales referentes de la actividad ya avizoran lo que está por venir y sólo hay una certeza: el futuro del MICE viene con enormes cambios.

Stand de Argentina, en Fitur 2020

Sin embargo, en medio de toda esa confusión, también podrían surgir oportunidades para reconvertir y darle un nuevo impulso a la actividad. Más allá de que en algún momento se irán liberando progresivamente las restricciones a la circulación, el turismo no recobrará su ritmo habitual en los primeros meses. Nadie irá corriendo a subirse a un avión para viajar, sobre todo porque la recuperación de los países del mundo será dispar y dependerá del grado en que haya sido afectado cada uno por el virus. En ese contexto, el MICE podría apostar a los eventos locales dentro de cada nación y combinarlos con la tecnología para llegar más allá de sus fronteras. Hibridación. Esa es la palabra clave para el porvenir de los viajes de negocios. “Esa clase de eventos creo que cobrarán importancia. No dejarán de ser presenciales, porque el ser humano es esencialmente social. Pero en los primeros tiempos se trabajará con encuentros locales híbridos, dijo Pablo Weil, presidente de COCAL, en diálogo con Mensajero.

Pablo Weil, presidente de COCAL

Por su parte, Matías Sket, secretario ejecutivo de AOCA, también habló con este medio y aseguró que “probablemente nada vuelva a ser de la misma manera”. En esa línea, advirtió que habrá prácticas sanitarias que se pusieron en marcha durante las últimas semanas que se mantendrán en el tiempo, y contó que en la entidad que agrupa al MICE argentino ya están pensando en lograr una rápida adaptación: “Esta pandemia puede revertirse, pero el contacto podría seguir generando riesgo de contagio. Por eso, estamos identificando buenas prácticas para ejecutar a futuro. Todavía no sabemos qué puede cambiar, estamos frente a un nivel de incertidumbre bastante grande. Sí sabemos que se modificarán los protocolos en todos los niveles y nosotros no estaremos exentos. Lo que hicimos en estas semanas fue armar una mesa intersectorial y multidisciplinaria con especialistas para que nos ayuden a hacer reuniones más seguras en materia sanitaria”.

A su vez, dijo que si Argentina gestiona bien esta crisis y sale menos golpeada que otros países, podría posicionarse bien internacionalmente y eso implicaría una ventaja en la captación de eventos a largo plazo: “Argentina tiene una chance acá porque se están haciendo bien las cosas y estamos generando una buena sensación. Si respetamos los lineamientos que se bajan, esto nos pone de cara a una situación favorable. Si es uno de los menos afectados, seguramente que será un destino interesante, y en materia de eventos ocurrirá lo mismo”.

Matías Sket, secretario ejecutivo de AOCA

“Tendremos que ir primero a los eventos más chicos y localizados. Podemos fomentar y trabajar con economías locales, donde no haya desplazamientos aéreos muy largos. Toda la parte académica y los congresos seguramente comenzarán siendo mayoritariamente virtuales. Si bien todavía es muy prematuro, es seguro que se producirán muchos cambios a nivel sanitario en los eventos”, agregó el presidente de COCAL.

Todo pasa
Lejos de los vaticinios apocalípticos, Weil bajó un mensaje de esperanza y comparó esta crisis con otras de gran magnitud que sacudieron al segmento en el pasado:

“Cuando tuvo lugar lo de las Torres Gemelas todos dijimos: ‘Listo, se terminó nuestro negocio’. Y no ocurrió. Incluso fue ahí cuando se empezó a trabajar con la tecnología. Con esto sucederá lo mismo y encontraremos el valor que tienen los avances técnicos. También pasó algo similar cuando se masificó internet y muchos creyeron que se iban a acabar los encuentros profesionales presenciales. El tiempo demostró que tampoco fue así, porque la gente necesita ese momento del cara a cara. No hay que tenerle miedo a la hibridación de los eventos”.

Por otro lado, frente al boom que están experimentando las aplicaciones de mensajería con herramientas de videollamadas, a raíz del aislamiento obligatorio, y a partir de la posibilidad de que esto se transforme en hábito e impulse a una transformación virtual de las ferias y convenciones, Sket le quitó importancia y aseguró que se trata de una situación coyuntural: “Hoy hay una necesidad de reunirnos y de seguir trabajando a distancia. Cuando eso desaparezca, probablemente las herramientas no se usen tanto. Algunas seguramente continúen porque nos dimos cuenta de su utilidad, pero ahora también descubrimos lo importante que es que nos reunamos cara a cara. Extrañamos salir de nuestras casas y juntarnos por trabajo. Esto también será un factor positivo para promover los eventos”.

Expoeventos fue otra de las ferias que tuvo que postergarse

“El motor de la recuperación”
Ambos dirigentes coincidieron en que el corporativo será importante para la recuperación integral del turismo de cara a la era post coronavirus. “Va a ser fundamental y tendrá el rol que siempre tuvo. Creo que será vital para que cada de uno de los destinos se recomponga en el mediano plazo”, comentó Sket. Por su parte, el presidente de la entidad que agrupa a las asociaciones y federaciones del turismo de reuniones de todo el continente sostuvo que el segmento será “el motor de la recuperación en la región”.Después de todo esto habrá un profundo cambio social y entenderemos la importancia que deja cada evento en un destino”, cerró.