martes, 4, agosto, 2020
CubaOnLine

Una serie de medidas que se fueron anunciando durante el fin de semana derivaron en el cierre total de las áreas protegidas del país.

A lo largo y a lo ancho, la gran cantidad de Parques Nacionales con los que  cuenta el país representan un gran atractivo para los visitantes extranjeros que llegan para conocer los paisajes argentinos. Sin embargo, la expansión del coronavirus ha impactado de manera significativa en la industria turística: la llegada de viajeros provenientes de otros países significan un riesgo, sobre todo en espacios en los que se dificulta mantener la distancia dispuesta por el Ministerio de Salud.

Es por eso que, como primera medida, el viernes, desde el Parque Nacional Iguazú se emitió un comunicado que establecía la reducción de visitantes a 2.000 personas por día a partir del domingo, además de una serie de disposiciones destinadas a evitar el contacto cercano, como la decisión de que las entradas al recinto se realicen únicamente de manera virtual.

Sin embargo, como ya es costumbre en las últimas semanas, las circunstancias en torno al coronavirus van mutando constantemente y las decisiones en el turismo deben actualizarse al mismo ritmo. Es por eso que, mientras se emitía el comunicado proveniente de la ciudad misionera, el ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible de la Nación Argentina, Juan Cabandié, analizaba cerrar las puertas de todos los Parques Nacionales del país.

El sábado, la resolución publicada por el funcionario indicó «restringir totalmente el ingreso de visitantes al Parque Nacional Iguazú, Parque Nacional Lanin, Parque Nacional Nahuel Huapi, Parque Nacional Los Alerces, Parque Nacional Los Glaciares, Parque Nacional Tierra del Fuego, Parque Nacional Talampaya, Parque Nacional El Palmar, Parque Nacional Quebrada del Condorito, Parque Nacional Chaco y Parque Nacional Pre Delta a partir del día 15 de marzo».

Asimismo, el Presidente de la Nación, Alberto Fernández se presentó ayer en conferencia de prensa en la que ordenó una serie de medidas referidas a la prevención en torno al COVID-19 y apoyó el cierre de los parques nacionales: «Allí se mezcla mucho turismo y no sabemos dónde puede haber contagio». Cabe aclarar que la decisión se vio enmarcada en las consecuencias que acarreó la situación que se vivió el miércoles en Ushuaia, cuando un crucero con más de 1.000 turistas chinos a bordo atracó en el puerto local sin que las autoridades llevaran adelante el protocolo de seguridad sobre los pasajeros.

En definitiva, las puertas de los parques permanecerán cerradas hasta nuevo aviso, mientras tanto, significarán una pérdida inevitable para los destinos turísticos del país, ya que representan gran parte de los atractivos de la región.