miércoles, 4, agosto, 2021
CubaOnLine

El cuidado por el entorno se ha convertido, en el último tiempo, en un factor a tener en cuenta por parte de los alojamientos argentinos.

Con el correr de los años, la sociedad mundial ha comenzado a tomar conciencia con respecto al cuidado del medio ambiente. El avance de la tecnología y su cercanía con las nuevas generaciones colaboró con el aporte de información acerca de nuevas costumbres en torno a la sustentabilidad, como la separación de la basura o la reutilización de residuos.

La industria turística no queda afuera de este ya no tan reciente paradigma. Mezcla de marketing y conciencia, son muchos los hoteles que consideraron menester en los últimos años implementar modificaciones en el día a día, en pos de aportar a la sostenibilidad no solo del establecimiento, sino también del destino en el que se encuentra.

Amérian Portal del Iguazú es uno de los hoteles que responden a este modelo. Ubicado en una ciudad que se destaca por el cuidado de la naturaleza, inauguró, hace dos años, un piso completo de 15 habitaciones 100% sustentables, que se caracterizan por tener aires acondicionados inverter e inodoros alimentados por agua recolectada de la lluvia. Además, los pasillos y áreas comunes están iluminados por paneles fotovoltaicos.

Por otro lado, el hotel, que cuenta con la ecoetiqueta de oro del programa Hoteles Más Verdes de la AHT, tiene un proyecto de vitrofusión para recuperar el vidrio. De esta forma, los vasos, bandejas y elementos hechos con este material forman parte de la decoración.

Valentina Patiño, Gerente de Recursos Humanos y Sostenibilidad del Amérian Portal del Iguazú, le contó a Mensajero que la comunicación con el huésped es clave para mantenerlo al tanto de las nuevas políticas del hotel, sobre todo con aquellos que no están acostumbrados a las nuevas tendencias ecológicas: “La primera reacción del cliente es no sorprenderse, por lo cual no se pone insistente. Este cambio de hábito debe ser poco a poco y la intención es que la gente comprenda el porqué y no cómo debe actuar”.

Otro de los alojamientos que se introdujeron en esta temática durante el último tiempo es el Llao Llao de Bariloche, que hace dos años certificó en Hoteles Más Verdes y posee la ecoetiqueta de bronce. Uno de los programas más característicos del establecimiento es “My Forest”, que se lleva adelante con los huéspedes más frecuentes. Consiste en una charla anual de concientización con gente de Parques Nacionales y en la posterior plantación de un árbol por familia, que lleva una placa que la identifica.

Esteban Barreiro, Gerente de Recursos Humanos, Seguridad e Higiene del hotel, le explicó a Mensajero que “Los chicos traccionan mucho en todo lo que es sustentabilidad, por la formación que reciben en los colegios. Y uno ve cómo empujan a los padres, hasta los obligan. De hecho, también tenemos ‘My Forest Kids’, que es la misma actividad pero customizada para niños. Y las opiniones que estamos teniendo son muy positivas”.

Otra medida que se implementó fue la de invitar a los huéspedes a acceder a que los lavados y cambios de ropa blanca se hagan con menor frecuencia, para generar menos residuos como lavandina y otros productos químicos. Además, se eliminaron las bolsas de plástico en los cestos de basura en los que no se viertan líquidos. De esta manera, el hotel disminuyó cerca de 205 bolsas por día.

Sheraton Mendoza, por su parte, cuenta también con la ecoetiqueta de bronce de Hoteles Más Verdes, y es uno de los alojamientos que más se han abocado a la sustentabilidad en la provincia. En el establecimiento, durante los últimos diez años han invertido en tecnología para lograr reducir la huella de carbono. Algunas de las medidas tomadas son la compra de hornos eléctricos y lavadoras industriales, además de la migración parcial a iluminación led para disminuir el uso de energía. Por otro lado, se colocaron reductores a las duchas de las habitaciones para ayudar a ahorrar agua y se hicieron trabajos complementarios con el área de mantenimiento para bajar el uso de gas en las calderas.

Con respecto a la incorporación del huésped en estas prácticas, el hotel implementó el “Green program”, una alternativa que ofrece a los clientes, al momento del check-in, optar por que la limpieza del cuarto se haga con menos asiduidad. De esta manera, los clientes obtienen puntos o dólares, como una manera de compensarlos por el cuidado del medio ambiente.

Lucas Bariffo, Gerente de Operación del establecimiento, charló con Mensajero y opinó que “nosotros lo hacemos con una genuina voluntad, primero a partir de la comprensión del impacto que tenemos en Mendoza, tanto a nivel ambiente como en la sociedad. Así que hay una clara intención de compensar los daños que se puedan generar”.