jueves, 24, septiembre, 2020
CubaOnLine

En octubre del año pasado la Secretaría de Turismo recibía un aporte del Estado Nacional de 6 millones de dólares en concepto de “apoyo económico” para la realización del Rally Dakar Argentina-Chile 2010.
Esa cifra levantó algunos comentarios maliciosos acerca de la abultada inversión que representaba para la economía argentina volver a apostar por una competencia deportiva.  Pero el tiempo pasó y ahora esas voces quedaron calladas o se llenaron de elogios.
Y no es para menos, ya que la inyección económica directa del Rally 2010 fue de 120 millones de dólares (veinte veces más que lo invertido) y eso sin contar lo que significan las más de 1200 horas de transmisión en canales de todo el mundo que rondan los 390 millones de dólares.
El segundo paso del circo de la competencia de aventura motor más famosa del mundo ha sido mucho más relevante para el país que la del 2009. Fue notable ver que los medios nacionales que poco habían apostado el año pasado por la trascendencia del Rally por estas tierras, poniendo un periodista en la largada y la final en la ciudad de Buenos Aires, este año siguieron cada etapa y salían en directo desde los “vivacs” al finalizar cada etapa destinándole varios minutos en cada edición de los informativos. Aún hasta los de los grupos opositores al accionar de los K no han tenido más que palabras favorables para la tarea de coordinación llevada adelante por la Secretaría de Turismo de la Nación a través del InProTur, y de su cabeza visible, Leonardo Boto. Los hechos hablan por sobre las palabras.
Buenos Aires, Córdoba, La Rioja, Catamarca, Mendoza, San Juan y La Pampa vieron movilizadas sus economías regionales, con altas ocupaciones en hotelería, en la gastronomía y los servicios. Y todos están esperando saber qué decisión tomará la organización de la competencia en relación al 2011, ya que hasta Débora Giorgi, Ministra de Industria y Turismo de la Nación, declaraba en San Juan “redoblaremos los esfuerzos para que el próximo año podamos ser sede una vez más del Rally Dakar”.
Cuando en el 2008 la Secretaría de Turismo de la Nación hizo llegar su propuesta a los organizadores para trasladar la carrera a estas latitudes, después de su cancelación en tierras africanas, podemos decir que realizó un movimiento audaz y hasta premonitorio acerca de lo que significaría como promoción internacional del país y de sus bellezas. Y no se equivocaron.  
Manuel Sierra
msierra@mensajeroweb.com.ar