martes, 29, septiembre, 2020
CubaOnLine

La Vendimia del Bicentenario propone una historia original, contada de un modo que sorprende. El movimiento responde a la palabra y las danzas, que en este sentido, intentan seducir. Enzo de Lucca, coreógrafo de “Cantos de Vino y Libertad” adelanta algunos detalles.
Sin dudas, cuando se menciona la Fiesta de la Vendimia, se visualiza este gran espectáculo como un momento de fusión de artes que logran su combinación y protagonismo.
Cada expresión le aporta a la Fiesta un color propio. La Danza es aquella que le da movimiento, dinamismo, lírica. Por un lado, tenemos danzas que representan lo más autóctono, haciendo referencia a nuestro ser mendocino. Por otro lado, lo contemporáneo y la vanguardia que logran junto a otros atributos hacer universal una Fiesta localista por excelencia.
El encargado de darle vuelo a la danza con impronta creativa propia es el reconocido coreógrafo mendocino Enzo de Lucca. En “Cantos de Vino y Libertad hay mucha expresión personal. A la conciencia de preservación se suma el ser original, la búsqueda de lenguajes coreográficos que sorprende”.
Para lograr esta perfecta sinergia, se necesitan bailarines que sepan interpretar lo que el Director espera como resultado. Existe una fantasía generalizada desde la cual los mendocinos se sienten propietarios de la Fiesta, para los artistas estar presentes formando parte de ella se vuelve una idea atractiva.
Particularmente, en esta Vendimia 2010 de parte de los bailarines, se busca una actitud profesional más allá de la técnica y por sobre todo expresividad desarrollada en los ensayos y liberada sin ataduras. Una expresividad que abarque desde el gesto pequeño hasta los movimientos macros y en grupo.
En “Cantos de Vino y Libertad” desde la danza se busca tratar de mostrar expresiones que nos ayuden a retomar el ser argentino, aportar a esa creación del sentimiento nacional que no está presente como algo sanguíneo sino que es una construcción cultural. Todo esto sin dejar de lado la vanguardia, la creatividad y la libertad que engloba la creación artística. Es por eso que podremos ver distintas danzas, cada una con sus características propias.
Disfrutaremos del Tango, Patrimonio de la humanidad, nacido en Buenos Aires. También estará presente el Malambo, con su zapateo particular. Y podremos apreciar danzas como el Pericón, que utiliza los colores patrios y que si bien no nació en Argentina es un símbolo nacional. Como así también tendremos presencia de danzas no folclóricas que se manifestarán en momentos particulares. Por lo cual los bailarines de esta Vendimia pasan a ser multifacéticos, mezclando lo contemporáneo con lo tradicional. A partir de esta diversidad, se genera una búsqueda de lenguajes nuevos en el propio escenario. Un lenguaje particular poco comparable con otros espectáculos tradicionales.
Será tal vez por esta razón que la Fiesta Nacional de la Vendimia escapa a todos los encuadres artísticos a los que se la quiere enmarcar. Esto la hace única y explica su consagración a nivel nacional e internacional.
La Vendimia 2010 posee una impronta artística muy interesante, con íconos patrióticos presentes, llena de formas novedosas. En la danza se hará uso de elementos que se incorporarán al baile. Habrán danzas típicamente tradicionales como el Sereno, un Malambo con estilos vanguardistas integrados.
Se volverá a los cerros, como espacios reutilizables, que tendrán su aporte a la historia. El espectador de Cantos de Vino y Libertad tendrá la posibilidad de asombrarse permanentemente desde cualquier perspectiva, con la idea siempre presente de disfrutar y vivir, nuestra fiesta, la Fiesta de los mendocinos que año tras año conquista a turistas de disti